Jordi Solé Tura (Grupo Comunista). 
 "El Gobierno debe identificar a los enemigos de la democracia"     
 
 ABC.    27/05/1981.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Jordi Solé Tura (Grupo Comunista)

«El Gobierno debe identificar a los enemigos de la democracia»

Por el Grupo Comunista, el diputado Jordi Solé Tura tuvo una intervención en la que

prevalecieron los interrogantes. Dijo —para empezar— que el domingo por la noche había

creído también que el feliz desenlace del secuestro hacía acreedor al Gobierno del elogio.

Hasta que habló el señor Rosón... (risas en el hemiciclo). Aquel desenlace feliz quedó entonces

continuó— esfumado y disfrazado con elementos de desorientación informativa. Y cuando se

dan explicaciones que escamotean el fondo de la cuestión, surgen naturalmente las dudas; la

gente duda y se pregunta si todo esto no estara siendo manipulado. Faltan claridad y

transparencia cristalina.»

A juicio del señor Solé Tura, el golpe del 23-M no se ha producido en el vacío. Después de lo

ocurrido el 23.de febrero en el Congreso y las nada convincentes declaraciones del ministro det

Interior sobre las muertes, en circunstancias aún no aclaradas, registradas recientemente en

Almería —prosiguió et diputado barcelonés—, la gente desconfía de) Gobierno,-y al desconfiar

se pregunta con inquietud quién está detrás de todo esto.

Seguidamente, Jordi Solé recalcó la circunstancia nada casual de que en Barcelona se esté

celebrando la Semana de las Fuerzas Armadas. La gente de la calle teme y siente

incertidumbre sobre el fondo de la cuestión. Surgen las dudas: ¿Anarquistas, chorizos,

macarras? ¿Es el «número uno» un provocador; el «dos» es tal vez el muerto? ¿Por qué no se

facilitaron imágenes de la captura de los secuestradores? ¿No habrá contradicción sobre la

dotación real de armamento de los asaltantes y las cifras facilitadas oficialmente? ¿Cómo es

posible que una banda de delincuentes «comunes» sean tan poco comunes que perpetren un

acto tan atípico? ¿Es posible que un grupo de estas características, a todas luces bien

organizado y disciplinado, se forme así, a voleo? ¿Por qué, en el último momento, renunciaron

a utilizar a los rehenes como barrera de protección?, preguntó, entre otras cosas, el señor Solé

Tura.

Siguió el diputado comunista desgranando su rosario de incógnitas (¿cómo se preparan estos

individuos, donde, cuándo, con ayuda de quién?), hasta referirse a las afirmaciones

del director general de la Guardia Civil sobre la condición de «ex guardias», caso de que

efectivamente algún miembro del Cuerpo estuviera entre los asaltantes al Banco Central,

declaraciones que "causaron muy buena impresión al diputado comunista. «Pero —objetó a

seguido— también hay guardias civiles que traspasaron violentamente las puertas de esta

Cámara-y que siguen siéndolo.»

El presidente Calvo-Sotelo habló inmediatamente para tratar de despejar algunas de las dudas

expuestas por el portavoz del Grupo Comunista. «Jamás hubo acuerdo del Gobierno con los

asaltantes, no hay pacto secreto, como podrá demostrarse anfe esta Cámara y los jueces

mediante las cintas donde están grabadas todas tas conversaciones con los secuestradores.»

Calvo-Sotelo remachó su aseveración. En cuanto a un pacto con los asaltantes del Congreso la

tarde del 23-F (al que había aludido Solé Tura), aseguró que por aquella fecha él no era

presidente del Gobierno y que, en el supuesto de que hubiera habido un pacto, él no se siente

vinculado a él, sobre todo teniendo en cuenta que tal pacto, de ser cierto, fue concluido bajo

coacción y por la fuerza.

Calvo-Sotelo añadió que, muy a pesar suyo, no podía contestar a la pregunta de «quién está

detrás de todo esto». «En este momento no lo sabemos; confío en que lo sabremos dentro de

poco», afirmó.

En turno de contrarréplica, el portavoz comunista admitió que se alegraba de saber que no

existía pacto alguno con los asaltantes del Banco Central.

 

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