Blas Piñar acusa al Gobierno de caer en la "trampa de la simulación"     
 
 El País.    27/05/1981.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Blas Pinar acusa al Gobierno de caer en la "trampa de la simulación"

El presidente de Fuerza Nueva, Blas Pinar, resaltó ayer en el Congreso de los Diputados que el Gobierno

había caído en la «trampa de la simulación», que, según se dice, pretendían los asaltantes del Banco

Central de Barcelona. Pinar lo hizo en forma de pregunta —«¿Cómo es posible que el Gobierno cayera en

la trampa de la simulación?»—, e insistió obre el asunto en el contexto de su intervención de ayer en el

Congreso.

Blas Pinar intervino por el Grupo Mixto, según dijo, por cesión de los demás miembros del mismo

(afirmación después desmentida por Juan María Bandrés). El dirigente ultraderechista se quejó de que la

información sobre los hechos de Barcelona no haya sido, en su opinión, prudente ni veraz, y aseguró que

existía mala intención contra la Guardia Civil y contra Fuerza Nueva a través de las imputaciones a la

ultraderecha, que, según dijo, el pueblo vincula con el fascismo y con su grupo politico Criticó que

periódicos tan serios como La Vanguardia recogieran versiones del Ministerio del interior en las que, por

eJ mecanismo popular antes ciládo, se encadenaban las expresiones «extrema derecha», «fascista» y

Pinar.

Censuró al Gobierno por caer en la trampa de la simulación de los asaltantes, y preguntó: «¿Qué hubiera

pasado si se hubiera implicado en el asalto a personas relacionadas con el Grupo Centrista»? La respuesta

vino de uno de los escaños centristas, en donde el liberal Joaquín Satrústegui, abriendo los brazos,

manifestó: «Que nadie se lo hubiera creído». Pinar dijo que era el primero en estar interesado en el

esclarecimiento de los hechos y se preguntó cuál era la causa de que los servicios de información oficiales

no funcionaran. Terminó diciendo que «si el franquismo se lo cargaron los franquistas, esta democracia

nos la podemos cargar nosotros».

Calvo Sotelo justificó en su respuesta que a Blas Pifiar no le gustara leer la Prensa libre, y señaló que no

era culpa del Gobierno si el diputado mencionado se sentía aludido cuando se hablaba de organizaciones

de extrema derecha. Pinar replicó que, en efecto, se senda aludido, a causa del mecanismo que se ha

creado en el pueblo español, por el que se le vincula con unas posiciones políticas a las que no pertenece.

 

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