Calvo Sotelo dice que se ha facilitado toda la información posible. 
 Los grupos parlamentarios piden al Gobierno que haga lo posible por defender la democracia     
 
 El País.    27/05/1981.  Página: 15-16. Páginas: 2. Párrafos: 25. 

16/NACIONAL

PARLAMENTO

EL PAÍS, miércoles 27 de mayo de 1981

£1 debate sobre el asalto de la plaza de Cataluña

Calvo Sotelo dice que se ha facilitado toda la información posible

Los grupos parlamentarios piden al Gobierno que haga lo posible por defender la democracia

£1 debate sobre el asalto de la plaza de Cataluña

PARLAMENTO NACIONAL/15

Los distintos grapos parlamentarios plantearon ayer di versas preguntas al presente del Gobierno, que

respondió a ellas de forma pormenorizada, en ocasiones, o con declaraciones genéricas sobre la intención

del Ejecutivo de que se aclare todo. El Gobierno y la oposición están más ó menos de acuerdo en que

existe un plan contra la democracia, y prácticamente coinciden también en que, por, el momento, se

desconoce la naturaleza concreta de ese plan y sus posibles instigadores. Ante esta situación, varios de los

portavoces parlamentarios se refirieron, en diversas formas, a que las investigaciones deben ser llevadas

hasta el final.

MARCOS VIZCAYA

"El Gobierno tiene que recuperar credibilidad"

Por el Partido Nacionalista Vasco, Marcos Vizcaya dijo que su grupo no deseaba un acoso gratuito al

Gobierno, pero necesitaba expresar la conveniencia de que se devuelva la confianza y credibilidad en el

Gobierno, en cuestión desde el 23 de febrero. Insertó los sucesos de Barcelona dentro de la presente

espiral de conspiración, y aseguró que la versión ofrecida por el presidente del Gabinete suscitaba dudas,

como produjo confusión la utilización policial del término equivocados, referido a los asaltantes al Banco

Central.

Vizcaya recordó que cuando se involucra a la Guardia Civil no se hace espontáneamente por los medios

de comunicación social, sino haciéndose eco de esferas gubernamentales y policiales. En cuanto a la

identidad de los asaltantes detenidos, puso de manifiesto que, frente a las dudas suscitadas en este caso,

en otras ocasiones se averigua por la policía en seguida la identidad, como en el caso de los etarras,

aunque posteriormente la autoridad judicial se vea obligada a dejar en libertad a los detenidos.

El presidente del Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo, respondió desde su escaño resaltando que la

observación del ministro de Defensa sobre el capitán Sánchez Valiente no la hizo a iniciativa propia, sino

a preguntas de la Prensa. Por lo demás, aseguró que los servicios policiales están detrás de una pista

respecto a la identificación de los culpables, asi como destacó que la Policía Nacional y los GEO fueron

las únicas fuerzas de seguridad que intervinieron, quedando la Guardia Civil preparada para el caso de

que fuera necesario hacerlo en el aeropuerto.

A esta última observación, Marcos Vizcaya replicó que cómo se explica entonces la actuación de la

tanqueta de la Guardia Civil en la mañana del domingo, existiendo, como parece que existían en las

inmediaciones, más de diez de la Policía Nacional. Leopoldo Calvo Sotelo no contestó a esta pregunta.

ROCA:

"La información es la mejor arma contra el terrorismo"

Para Miguel Roca, portavoz de la Minoría Catalana, «lo que está detrás de este secuestro es una operación

de descrédito del sistema democrático, de demostración de que la democracia no es transparente, no

informa y no sabe defenderse». Según el diputado catalán, para combatir esta estrategia internacional del

terrorismo sólo hay una vía eficaz: la información veraz, constante, prudente y sin ningún tipo de

concesión la presión ambiental».

El presidente del Gobierno le respondió reconociendo la ausencia de información, si bien adelantó que

ésta se produciría «en los próximos días o en las próximas semanas. La inseguridad informativa», añadió,

«obedece a que las decenas de interrogatorios efectuados a centenares de rehenes han resultado

extraordinariamente divergentes».

CARRO: "Este Parlamento muestra su impotencia"

Antonio Carro, de Coalición Democrática, se preguntó: «¿Qué hacemos en este Parlamento?». «Esta

Cámara está creada para legislar y quizá también para representar al pueblo». El tono de duda de Antonio

Carro respecto a la representación popular de los diputados indignó hasta a sus propios compañeros de

filas. Mientras Senillosa abandonaba el hemiciclo con evidentes muestras de disgusto, José María de

Areilza reflejaba, mediante su gesto serio y preocupado, una escasa aprobación a las palabras de Carro.

«Aquí no estamos legislando, y un órgano soberano que se limita a quejarse y a protestar, lo que hace es

patentizar nuestra propia impotencia», prosiguió Carro. Después se refirió a la Guardia Civil como un

cuerpo de «acreditado valor, inmarchitado honor, historial centenario de valiosísimos servicios a la patria

y a sus ciudadanos y que tiene por código a la Constitución».

Poco después, Antonio de Senillosa comentaría a EL PAÍS los motivos de su desacuerdo con Antonio

Carro: «La Guardia Civil», dijo, «es una institución muy honorable mientras no se demuestre lo contrario,

y yo sería el primero en apuntarme a un homenaje a este cuerpo; pero este tipo de elogios ditirámbicos,

cuando hace tres meses fue un grupo de guardias civiles quienes humillaron tremendamente a los

diputados, y cuando aún pesa sobre todos el trágico recuerdo del suceso de Almería, me parecen

sencillamente inoportunos».

SOLE-TURA

"Estos delincuentes comunes eran poco comunes"

El portavoz comunista Jordi Solé Tura mostró la sensación, existente al final del asalto, de que por fin se

podría hablar bien del Gobierno, hasta que las primeras explicaciones oficiales eclipsaron los efectos

beneficiosos del desenlace feliz, porque daban la sensación de que se escamoteaba el fondo del problema

y sembraban la incredulidad entre la gente.

Así, Solé Tura se preguntó si al igual que el 23 de febrero hubo negociaciones y quedaron guardias civiles

en libertad, no habría pasado lo mismo, y dijo que debe aclararse esto totalmente para sembrar la

tranquilidad, ya que es muy arraigada la sensación de que estamos en un país donde todo es posible y la

democracia está en peligro.

El portavoz comunista añadió que no se pueden desvincular los hechos de Barcelona del comienzo de la

Semana de las Fuerzas Armadas, y precisó que en este sentido está claro lo que pedían los asaltantes.

Tampoco debe eludirse que el número uno del comando es conocido en Barcelona como provocador y

confidente. Se preguntó qué ha ocurrido con el número dos, si es el muerto, y en cuanto al número de

armas dijo que, por amigos suyos que estuvieron dentro, le consta que cada asaltante tenía al menos dos.

Siguió preguntando por qué antes de la acción de los GEO los asaltantes renunciaron a una protección tan

importante para ellos como eran los rehenes, si ello entraba en algún pacto, y si era cierto lo manifestado

por un abogado a la Prensa, en el sentido de que un asaltante dijo que no dejaban entrar en el banco al

general Palacios, de la Guardia Civil, porque era posible que los reconociera.

El presidente respondió que no hubo ningún tipo de acuerdo en el final del asalto, ni se intentó. Añadió

que si hubo un pacto, el 23 de febrero, Cuándo él aún no era presidente, el Gobierno no se siente

vinculado al mismo, ni tampoco la autoridad judicial, porque había unas circunstancias de coacción que lo

invalidan.

LLUCH: "Es muy raro lo de las centurias amarillas"

Ernest Lluch, de Socialistas de Cataluña, dijo que existe inquietud entre la opinión pública, y falta de

explicación de una visión más amplia sobre la trama negra que está bajo estos acontecimientos. Así, se

hizo eco de las manifestaciones no desmentidas del general Prieto sobre los llamados comandos o

centurias amarillas y la falta de control de los ultraderechistas Royuela y García Rodríguez.

Añadió que compañeros suyos de partido o sindicato que estuvieron entre los rehenes han corroborado un

número de asaltantes del orden del que dan las informaciones oficiales, y mostró su extrañeza de que el

director de la policía no pudiera distinguir el comportamiento de los asaltantes, aunque algunos de ellos

conservaran influencias militares, porque parece cierto que coincidieron en el curso 109 de la Brigada

Paracaidista.

FELIPE GONZÁLEZ: "Hayun acoso organizado al Estado democrático"

«Aquí hay un acoso al Estado democrático perfectamente organizado», resaltó Felipe González en su

intervención durante el debate parlamentario que ha suscitado el asalto a la oficina principal del Banco

Central en Barcelona. El líder socialista abogó por un compromiso amplio y firme para defender las

amenazadas libertades.

El secretario general del PSOE señaló que el fallido golpe de Estado debe ser considerado como un hecho

político grave, y los sucesos del 23 de mayo, como «un hecho políticamente más ignominioso».

Felipe González opinó que los asaltantes querían crear un estado de confusión en instituciones militares

asentadas en una determinada región. «Hay una trama negra», prosiguió. «Aquí hay una conspiración de

enemigos de las libertades que pretenden acabar con la democracia. Esta trama debe ser descubierta, y el

protagonista en el esfuerzo clarificador tiene que ser el Gobierno y tiene que decir que está dispuesto a

llegar al fondo y abortar sus pretensiones. En esta trama negra hay civiles implicados que no han sido

castigados».

El dirigente socialista se interrogó por las razones que motivaron a los ocupantes de la oficina bancaria

barcelonesa a dar un plazo de 72 horas para que sus exigencias fuesen atendidas. Se preguntó Felipe

González si en el plazo antes mencionado estaba preparada otra operación desestabilizadora. «Hay un

plan premeditado para hundir al Estado democrático», y continuo: «Hay que decirlo con claridad».

El presidente del Gobierno replicó a las palabras anteriores puntualizando que todo lo que había señalado

Felipe González ya había sido dicho con anterioridad. Calvo Sotelo indicó que «el presidente del

Gobierno ya ha manifestado que este no es un hecho aislado. También se dijo, poco después de finalizar

los sucesos de Barcelona, que los hechos apuntaban a la implicación de la extrema derecha».

Leopoldo Calvo Sotelo indicó que el Gobierno sabe que la democracia está amenazada por la extrema

izquierda y la extrema derecha, y «está tan dispuesto como el líder de la oposición a defender la

democracia. La primera respuesta ha sido detener a los asaltantes del Banco Central, y no vacilarán en ir

al esclarecimiento de este suceso y, por supuesto, del golpe de Estado del 23 de febrero».

Felipe González respondió, a su vez, al presidente del Gobierno y lamentó la jocosidad con que este

último enjuició su intervención inicial. «Sinceramente pienso que entre lo que yo he dicho y lo que usted

ha relatado hay algunas diferencias de contenido, pero me alegro que estemos de acuerdo en transmitir a

los ciudadanos que hay un plan contra el Estado democrático y que estamos dispuestos a combatir ese

plan».

El debate se cerró con una intervención final de Leopoldo Calvo Sotelo, quien precisó que el Gobierno

conoce el acoso a la democracia y está dispuesto a luchar contra él.

 

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