Autor: O´Malley, Pamela. 
   Otra visión del Ulster  :   
 (Réplica a Iam Gibson). 
 Diario 16.    30/05/1981.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 20. 

Otra visión del Ulster (Réplica a Iam Gibson)

La autora replica a un reciente artículo de Iam Gibson titulado «Consideraciones sobre el Ulster»,

publicado en DIARIO 16 el pasado día 14. Las puntualizaciones están referidas a las posiciones de los

católicos que la señora O´Malley, irlandesa, conoce bien.

PAMELA O´MALLEY

Aplaudo el intento del artículo de situar los hechos, evidentemente de dificilísima comprensión para el

lector español, con el empleo de las etiquetas sociológicas de «católico» y «protestante», en un plano más

racional, es decir, dentro de un esquema histórico más sencillo y concreto.

Sin embargo, de este impulso, totalmente loable e internacionalista, de hacer comprensible las situaciones

contradictorias y conflictivas de los demás, pienso que la exposición incurre en unas simplificaciones u

omisiones tan enormes, que consiguen deformar la realidad. Quisiera enumerar algunas de estas

omisiones.

En el apartado donde explica el «nivel de vida inferior» de los «católicos», no se explica la

discriminación sufrida por ellos a la hora de buscar trabajo, que obliga a una proporción excesivamente

alta a recurrir a la emigración, manteniendo asi artificialmente su status de minoría.

En la industria, los puestos, de trabajo son para obreros «protestantes», quedando para los «católicas»

algunos puestos de peón de la construcción, los servicios y la emigración. También en el «nivel inferior»

se incluye la vivienda, ya que en este pequeño territorio se practica, de hecho, un sistema de «ghetto».

La rebelión del 16

En cuanto al breve análisis histórico, produce asombro que un historiador haya podido olvidar el hecho

cumbre de la lucha por la independencia irlandesa de la rebelión de 1916 y sus trágicas consecuencias del

fusilamiento de todos sus líderes, menos De Valera, personas de gran relevancia en el país.

Cito, como ejemplo, a James Connolly, líder obrero y socialista, y Padraig Pearse, líder nacionalista y

poeta, figura fundamental del renacimiento de la cultura irlandesa.

Fue dicho acto represivo lo que despertó la respuesta popular que, a pesar de un periodo represivo de

«terrorismo» institucional, obligó a Westminster a entrar en los citados «serios intentos de solucionar el

problema irlandés», en 1920; Cuatro años después. La solución dio lugar al Irish Free State) que

posteriormente se convirtió en la República de Irlanda.

Tampoco el artículo menciona la creación de los Ulster Volunteers, fuerza militar organizada, pero ilegal,

contemporánea a la creación del IRA, creada para defender los intereses de los «protestantes», que gozaba

de total tolerancia por parte del Gobierno inglés, a diferencia de los movimientos nacionalistas o sociales.

Dicho movimiento fue fundamental en crear la situación conflictiva y la división de las capas populares

que hizo posible la participación de la pequeña isla y nación de Irlanda, que evidentemente incluye las

contradicciones culturales y filosóficas expuestas correctamente en el artículo.

Ventejas protestantes

Tampoco se entra en posibles motivos de los sucesivos Gobiernos británicos para mantener la actual

situación, aun a costa de su imagen internacional y entrando en graves contradicciones con los derechos

humanos.

La zona del norte era la única en Irlanda de un importante desarrollo industrial; la participación de

diputados unionistas, enviados por el Gobierno de Irlanda del Norte a Westminster representaba un apoyo

para los conservadores. (El sistema de «gerrymandering», división interesada de los distritos electorales,

garantizaba la elección automática de los candidatos «protestantes»), posiblemente habría otros intereses

estratégicos raras veces explicados ni mencionados.

En relación con la última y trágica etapa de la lucha del IRA provisional contra la política británica,

habría que puntualizar algunos elementos: La tremenda oportunidad perdida del movimiento de los

derechos cívicos, pluralista y democrático, que quedó,cortado por las luchas sectarias de IRA y de los

protestantes, sin, haber encontrado ningún estímulo gubernamental.

La represión ejercida contra el movimiento nacionalista, que causó el alejamiento de la población civil

«católica» que, en un primer momento, había recibido al Ejército británico como sus salvadores frente al

terrorismo «protestante».

El cansancio y repulsa hacia todo terrorismo que iba ganando terreno en la voluntad popular en los

últimos dos o tres años ha quedado roto por la actitud inflexible del Gobierno británico ante los gestos de

los militantes de IRA, que siguen métodos tradicionales de lucha nacionalista.

La falta de soluciones políticas y económicas para este pequeño territorio, cuya complejidad histórica es

fruto de una larga lista de equivocaciones e injusticias, pero que, precisamente pon eso, exige soluciones

jnteligentes y flexibles,

Parece que permitir que las muertes por huelga de hambre de unos nacionalistas puedan poner en cuestión

la autoridad de un Gobierno y obligarle a actitudes inhumanas, denotan unas insuficiencias políticas

graves.

Comparto plenamente el rechazo a todas formas de terrorismo, pero me parece excesivamente simplista

meter en el mismo saco el terrorismo y sus orígenes políticos en Irlanda y España.

Defiendo, igual que el autor, el régimen democrático y constitucional en España, contra todo intento

desestabilizador del terrorismo de cualquier signo. Deploro el terrorismo en Irlanda, pero reconozco que

sus orígenes son distintos y parten de la tragedia histórica de Irlanda.

Estoy convencida de que solamente la transparencia política más absoluta sobre los problemas nos

permitirá llegar a unas soluciones justas y progresistas para las difíciles situaciones heredadas del

pasado... tanto en Irlanda como en España.

Diario 16/30-Mayo-81

 

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