Autor: ;Duque, Aquilino. 
 Balance electoral Generales 86. Euforia en CDS, alegría en el PSOE y satisfacción en IU. 
 …Y la noche de los vencedores     
 
 Diario 16.    24/06/1986.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 14. 

Diario 16/24 de junio-86

BALANCE ELECTORAL

NACIONAL 13

EUFORIA EN CDS, ALEGRÍA EN EL PSOE Y SATISFACCIÓN EN CIU

... Y la noche de los vencedores

«PRESIDENTE

^RESIDENTE, presidente, presidente.» El mismo grito se escuchó con un intervalo de apenas una hora en

el hall del hotel Wellington y en la rotonda del Palace. Dos líderes, Adolfo Suárez y Felipe González, ran

investidos por aclamación a esas alturas de la noche en que todos los resultados confirmaban la victoria

por mayoría absoluta del Partido Socialista y el irresistible ascenso del duque. Mientras, en un bloque de

apartamentos de la calle Orense, los dirigentes de Izquierda Unida habían pasado de la euforia de las

primera horas, cuando los sondeos les aseguraban 12 diputados, a la alegría de haber doblado los

resultados obtenidos por el PCE en 1982 y estar a un paso de conseguir grupo parlamentario.

En el cuartel general del PSOE, el mismo en el que tres años y medio antes los socialistas vivieron la

noche de su histórica victoria, los estados de ánimo oscilaron al compás que marcaban los sondeos.

A las ocho y medía de la noche, José María Benegas, el «número tres del partido», descendió del primer

piso del hotel para congratularse por el «gran triunfo» obtenido, que Radio Nacional, Televisión Española

y la Cadena SER cifraban en 186 diputados. Pero Benegas no pudo adelantar los resultados de la encuesta

del partido, en la que trabajaba, ya contra reloj, el equipo que dirigía el vicesecretario de la Federación

Socialista Madrileña, Luis Pérez. A las diez y media, cuando todo el mundo esperaba la presencia de

Alfonso Guerra para anunciar los resultados del sondeo del partido, aparecieron de nuevo Benegas y

Alejandro Cercas, esta vez acompañados por Carmen García Bloise. Los invitados, que habían

comenzado a llegar en masa, acogieron con alivio el anuncio de la mayoría absoluta con 180 diputados

que, «por lo bajo», anunció el secretario de organización socialista. Sólo cuando apareció el presidente,

acompañado por su hijo Pablo, se desbordó la alegría. Felipe González leyó un breve mensaje y atravesó

lentamente la muralla humana de seguidores que le vitoreaban e intentaban acercase a él para felicitarle

por la victoria. Mientras, a esa misma hora, Adolfo Suárez se daba el último baño de multitudes y se de-

jaba, una vez más, abrazar y estrujar por su sufrida militan -cia. En un rincón del hall del hotel

Wellington, de forma discreta, José Ramón Caso seguía anotando los resultados parciales que iba

facilitando el ministro del Interior. Como dijo el propio Adolfo Suárez, en el CDS «las baronías se hacen

trabajando desde la base», y eso ha hecho Caso, aunque todavía no es un barón a la imagen de los de

UCD. Otra persona que también apostó por el CDS y que permanecía en un discreto segundo plano fue el

«hombre de la imagen», Alfredo Fraile, el ex manager de Julio Iglesias. Nadie ha contado su papel en esta

historia, como nadie ha contado los consejos que han dado unos desconocidos expertos En la sede de

Izquierda Unida, en la madrileña calle de Orense, la euforia exultante de los primeros momentos, una vez

cerrados los colegios electorales y conocidos los primeros sondeos que daban doce diputados a la

coalición, dio paso a una moderada alegría, cuando se impuso la realidad. Pendientes de cuanto informaba

TVE, Iglesias, Tamames, Puerta y otros líderes de la coalición no se creían lo que los primeros resultados

arrojaban y que venía a significar un importante grupo parlamentario, la meta soñada durante toda la

campaña. Pero vino la rueda de Prensa del ministro Barríonuevo, primero, y del vicepresidente Guerra,

después, y hasta la orquestina que a bombo y platillo había celebrado el triunfo por los pasillos del bloque

de apartamentos, enmudeció. No obstante, serenados ya los ánimos y al filo de la medianoche, Iglesias

seguía resaltando el éxito de la coalición y mantenía la confianza en arañar los últimos votos, suficientes

para llegar al cinco por ciento que le abriese la puerta al deseado grupo parlamentario. Y al éxito propio,

uno añadido: el descalabro de Santiago Carrillo, «que tanto daño ha hecho a la izquierda», en opinión de

Iglesias. Información de Victoria Lafora, José Carlos Duque, Rafael Quintero y Francisco Frechoso.

 

< Volver