Autor: Gutiérrez, José Luis. 
 Campaña electoral 22-J. Suárez opina que los socialistas tienen cleptomanía. 
 Que verde era mi duque     
 
 Diario 16.    08/06/1986.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

SUAREZ OPINA QUE LOS SOCIALISTAS TIENEN CLEPTOMANÍA

Qué verde era mi duque

José Luis Gutiérrez Zaragoza

LOS socialistas, a juicio de Adolfo Suárez, parecen aquejados de una cierta cleptomanía electoral y

política, como esas ardillas que el presidente González ha soltado en los jardines de la Moncloa que

ocultan en sus arbóreas guaridas los objetos que substraen. Adolfo Suárez reclama ahora al PSOE los tres

millones de votos «robados», según él, al centro en 1982. Pero es que también se han producido otros

hurtos por parte de los socialistas, que, tras arrebatarle a los reformistas el slogan de «la modernidad»,

ahora se han llevado a sus pancartas el color verde, que es el logotipo cromático del CDS, aunque

también sea el distintivo de la Internacional Verde, la democristiana. El partido del puño y la rosa ha

hecho desaparecer como por ensalmo de toda su iconografía electoral el tradicional color rojo o cualquier

otro símbolo que sugiera alguna aspereza ideológica, mientras Adolfo Suárez, con más moral que el

Guerra —el otro—, hace honor al significante de sus colores e insiste machaconamente en la esperanza.

Cuando estas elecciones queden atrás, acaso sirva para recordarlas aquel testimonio de nostalgia gaélíca

del maestro John Ford —«Qué verde era mi valle...»—, porque el verde está de moda, y aparece hasta en

los chistes que cuentan josele y Paco Gandía en los mítines del PSOE en la campaña andaluza de Pepote

de la Borbolla, Pero «lo verde» en el duque de Suárez va más allá de las pe-gatinas y los carteles. En la

noche del viernes, ante las tres mil personas que abarrotaban el teatro Fleta, de Zaragoza, coincidiendo en

el tiempo con el partido Argelia-Brasil —el encanto y la atracción que el líder del CDS ejerce sobre un

sector de la ciudadanía, principalmente la femenina, es inocultable— Suárez habló de su nuevo

descubrimiento electoral, el llamado «ramalazo verde», según expresión que le adjudican los periodistas

que le acompañan. Oír hablar a Suárez de «la biosfera» le hace momentáneamente semejante a un híbrido

de Ramón Tamames y Petra Kelly. Pero la carga de profundidad más fuerte fue lanzada por Suárez contra

el PSOE en su mitin zaragozano de la noche del viernes, irritado por los ataques de Txiki Benegas contra

el ex presidente del Gobierno. «Siente un golpista a su mesa», era el lema del PSOE en el año 80, poco

antes del 23-F, según Adolfo Suárez, quien viene a resucitar aquellos extraños contactos de los socialistas

con los militares —recuérdese la cena de Enrique Mágica con Ciu-rana, alcalde del PSOE de Lérida, y el

general Armada—, los cuales, según portavoces del CDS, estuvieron dispuestos a pactar la elevación

momentánea de un militar a la presidencia del Gobierno, para hacer desaparecer al duque de la escena

política. La acusación, partiendo de quien entonces asumía la más alta magistratura ejecutiva de España,

es ciertamente grave, independientemente de las salidas de tono propias de toda campaña electoral.

El duque está irritado y no está dispuesto, dice, a dejar sin respuesta los «golpes bajos» y promete seguir

hablando de tan espinoso asunto a la menor provocación socialista. A la hora de escribir estas líneas se

espera en Zaragoza al presidente González, que, presumiblemente, responderá a las palabras de Suárez en

el mitin de la plaza de toros zaragozana..

 

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