Autor: Gutiérrez, José Luis. 
 Balance electoral. El histórico líder fue un elemento de desunión. 
 Carrillo, el esquirol de Guerra     
 
 Diario 16.    24/06/1986.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Diario 16/24 de junio-86

NACIONAL

BALANCE ELECTORAL

EL HISTÓRICO LÍDER FUE UN ELEMENTO DE DESUNIÓN

Carrillo, «él esquirol de Guerra»

José Luis Gutiérrez

En política, el pacto oculto y subrepticio con el adversario, puede producir muy distintos resultados. El

caso más memorable es el de Fernández Ordóñez, que ejercía de «submarino» del PSOE en los Gobiernos

de UCD. Un caso parecido en estas pasadas elecciones, pero en perdedor, ha sido el de Santiago Carrillo

y su fatasmagórica Mesa para la Unidad de los Comunistas, «submarino» de Alfonso Guerra que ha

servido para que el PSOE retuviera acaso una docena de escaños que de no haber existido electoralmente

Carrillo habrían ido a parar a Izquierda Unida y, en algunos casos, a Coalición Popular, y hasta al CDS.

Porque la erosión y el daño electoral causado por Carrillo a IU para favorecer exclusivamente al PSOE se

ha producido en tres niveles distintos. El meramente aritmético, el «d´hondtiano», derivado de la

distribución de restos que establece la ley D´Hondt, y el sicológico, en base al efecto multiplicador que

hubiese tenido de no existir la separación de Carrillo, increíble y artificialmente magnificada por TVE,

siguiendo las instrucciones de Alfonso Guerra, tal y como le había prometido a Carrillo en sus

conversaciones secretas con el vicepresidente. Tomemos, por ejemplo, Madrid. El análisis de los votos

obtenidos por Carrillo y su MUC en el llamado «cinturón rojo» de la capital de España ofrece unos

resultados irrelevantes, a pesar de la abrumadora cobertura televisiva con que contó el histórico y anciano

líder. Tan sólo en San Fernando de Henares logró Carrillo rebasar el 5 por 100, y esta fue la excepción,

porque en la mayor parte de las localidades del «cinturón» Carrillo no llegó siquiera al 3 por 100, como

sucedió en Getafe. Pues bien: los 62.821 votos obtenidos por Carrillo en Madrid, unidos a los 155.426 ob-

tenidos por IU, hubiera sido suficiente para obtener un tercer cociente de más de 72.000 votos, superior a

los 70.000 votos del escaño marginal del PSOE. En otras palabras: según la normativa de la ley de don

Víctor d´Hondt, IU hubiera obtenido en Madrid su tercer escaño, el de ese animoso y venerable sacerdote

de la izquierda histórica que es Simón Sánchez Montero —veinte años de cárcel con el franquismo—.

Su lugar lo ocupará Froilan Pérez, un autómata programado para votar según los dedos del portavoz del

Grupo Socialista. o mismo ocurrió en Valencia, donde los 60.606 votos de IU, unidos a los 19.838 de la

Mesa de Carrillo, hubieran arrebatado el escaño de Unión Valeciana o acaso del PSOE. Y lo mismo

hubiera ocurrido en Barcelona, donde la unión con Carrillo, y muy principalmente con el PCC

(prosoviético), hubiera dado tres escaños, en lugar del único obtenido por IU. Pero es que, junto a los

escaños aritméticos y «d´hondtia-nos», están los que podríamos llamar «escaños sicológicos», los

obtenidos con apenas unos miles de votos que hubiera conseguido IU en muchas circunscripciones sin la

existencia de Carrillo como elemento perturbador y de desunión. Es el caso de Alicante, donde Cristina

Almeida no obtuvo escaño por unos pocos miles de votos, o el de Badajoz, donde Jaime Miralles, el viejo

luchador europeís-ta, se quedó a varios miles de votos del escaño. Su condición de «submarino» socialista

en las elecciones presentes ha sido el factor determinante de la mayoría absoluta del PSOE. Y los

comentarios están a tono, en su dureza, con el alcance de la faena carrillista. «Carrillo, en estas

elecciones, ha montado una especie de "Paracuellos de la izquierda", en el que ha intentado eliminarnos a

todos los de IU», comenta, mientras sigue en la pantalla televisiva la evolución del recuento de votos, un

dirigente de la coalición. «Pero le ha salido el tiro por la culata. Ya toda la izquierda sabe en este país que

Carrillo es un simple esquirol de Guerra.» Ahora, IU programa su fortalecimiento de cara a las próximas

elecciones municipales y autonómicas de 1987. Y espera, en primer lugar, obtener grupo parlamentario

propio, merced a haber rebasado el preceptivo 5 por 100, considerando que la coalición como tal no ha

comparecido electoralmente ni en Galicia ni en Cataluña..

 

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