Autor: P. R.. 
   La corbata     
 
 Arriba.    24/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

.Propios

LA CORBATA

Tenía que ocurrir: el honorable Tarradellas ha sacado las corbatas a la calle. El honorable Tarradelias

cuando ordena, es que ordena de verdad y ha dictado la corbatización de Cataluña. Una cosa es suprimir

el dogal del centralismo, y, otra, despelotarse el cuello. El tótem de éste país no son los Toros de Gui

sando, ni la Dama de Elche, ni el Cipote de Archidona. El tótem de las dos Españas que han de helarte el

corazón, es la honorable corbata. En este país hemos fusilado por llevar corbata, y hemos condenado al

gheto por no llevarla. Cuando ha ce dos años la Izquierda emergió tímidamente de las catacumbas

abandonó sus corbatas a la entrada de la ciudad de la política y trató de uniformarse de sanscravatte, como

hace un siglo. Todos los felipes del país ¡levaban sus corbatas de tapadillo en sus attachés, y

desenfundaban cuando llegaban al extranjero. Les parecía que la corbata era la bicha que iba a espantar a

los obreritos, cuando los obreritos lo que quieren, de toda la vida, es conquistar la corbata como se

conquista el vellocino de la prosperidad, o el pasaporte al áureo y turbio país de los señores.

Mismamente, hubo que Inventar el «marcelino», que de ser un humilde escudo de lana contra el frió de

Carabanchel y el olvido, se convirtió en un uniforme de cualquier aspirante a Camacho. Con el

«marcelino pasó lo que con los «mo~ nos de aquella novela de Orwell, que al final había «monos» de

satén y «monos* enjoyados, para que se vieran las clases. Al final, los líderes parece que van cayendo del

burro y han aceptado que «en la Historia se entra a caballo», y en el Poder, con corbata, que ahí tienes a

Berlinguer. y a Santiago, y a Allende, y no te olvides, mayormente, que los lindos descamisados son un

invento de Evita, don´t cry for me Argentina, hasta que los lindos descamisados se cabreraron y fueron a

por el 127, ya digo.

Lo que pasa aquí es que aquí las corbatas se han usado como banderas y. como lábaros romanos. Antes de

la flebitis, la clase política agotó las de canedas, para qué te voy a explicar. Luego se llevaron mucho .las

de hebillas, en plan indirecta, atada y_ bien atada, y ahora se llevan, mucho las de rejas, menos el Rey,

que se suele poner las moteadas con animales piafantes y salvajes como el domador en una ordenada

selva de seda. Y con los trajes, tres cuartos de lo mismo; ahí están los ucedés, todos de chaleco presente,

con su extensa gama de grises; y los pesoés, que van más de pana y blue jean para correr mejor delante de

Martín Villa. Y luego están los políticos con tirantes; o sea, con un par cada uno. Los tirantes son

exclusivos de líderes con futuro, dados a la espera, y pueden ser con ramalazo o sin ramalazo, restallando

como látigo o sin restallar, y se dividen en Joaquín Garrigues y en Fraga, Un día de estos, en cuanto me

subaste Pío, voy a escribir un ensayo sobre el vestuario de Fraga, que se lo hace todo un pierrecardín que

tiene en Villalba, y mismamente sobre sus corbatas, que no son corbatas, sino rupturas con el orden

establecido,caos, abismos, pustchs de franela, napalms de enfcalene, bajo los cuales late el corazón de

España, lo único importante.

Andaros de coña, que han dado ciento cincuenta y cinco mil pesetas por la corbata de Blas Pinar, que es

una combata extraparlamentària y eterna. El Dos coma Seis no sólo está dispuesto a derramar su úftima

gota de sangre, sino su última fibra de pura lana virgen. Yo aviso que vuelven las corbatas en tu camisa

sus nudos a colgar. Abre la puerta, niño, que es la Derecha...

P. R.

 

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