Autor: Herce, Antonio. 
 Balance electoral. Debates en País Vasco. 
 El ascenso de HB y el retroceso del PNV determinan las expectativas de Euskadi     
 
 Diario 16.    24/06/1986.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

NACIONAL

24 de junio-86/Diario 16

BALANCE ELECTORAL

El ascenso de HB y el retroceso del PNV determinan las expectativas de Euskadi

Antonio Herce/D-16 Corresponsal

BILBAO.—El PNV pierde su hegemonía, HB triplica representación y EE la duplica. Mientras, el PSOE

pierde votos y dos escaños, y CP logra, también con menor número de sufragios que en el 82, mantener

sus dos diputados. Son resultados en Euskadi que auguran próximos debates para quienes se han revelado

como perdedores y ganadores. Porque los primeros deberán resolver su crisis interna y el futuro de los

segundos podría estar mediatizado por su incorporación o no a la política institucional. Eran caras de

funeral las que en la madrugada del lunes dominaban los rostros de la cúpula nacionalista. Desde las

generales del 79 no se conocía un desastre semejante. Si se toma -como referencia la última llamada a las

urnas en las autonómicas del 84, el PNV pierde 150.000 votos y 79.000 respecto al 28-O del 82. Y Xabier

Arzallus se mostró rotundo ante sus seguidores: «Si hay que aplicar la cirugía se aplicará.»

Crisis interna

Porque lo evidente es la crisis interna que arrastra desde hace dos años el PNV, ha tenido mucho que ver

en lo adverso de los resultados para él. Parte de su voto militante se ha escorado hacia HB y hay entre los

afiliados de carnet quien se ha abstenido. Por otra parte, gentes afines al nacionalismo se han retraído a la

hora de depositar su confianza en una fuerza que se ha revelado hasta el momento incapaz de solucionar

problemas propios. Recomponer esa imagen no admite ahora paños calientes. O la crisis termina en

expulsiones definitivas o en reconciliación sin condiciones. Si hay que fijarse en las palabras de Arzallus

se trataría de «cortar lo malo». Por lo pronto, habrá movida en la canícula vasca y al PNV no le queda

más remedio que continuar atado al pacto de legislatura. Lo hará a pesar de que, según reconocía el

lendakari Ardanza, esa política de moderación y diálogo les haya podido perjudicar. Lo seguro es que no

adelantarán las autonómicas, hasta que pueda quedar lejana la sombra del 22-J. HB tiene motivos para

manifestarse exultante. De dos a cuatro diputados más en la Comunidad Autónoma vasca y un quinto por

Navarra, siendo la única fuerza nacionalista que consigue representación en el territorio foral. Son cerca

de 33.600 votos más en la primera y poco más de 1.000 con respecto al 82 en Navarra. Números que

pueden haber llegado en buena parte de los tránsfugas del PNV, además de los jóvenes que accedían por

primera vez al voto, y del radical desengañado. Ya apuntó Iñaki Esnaola que quizá se replanteen su

presencia en el Parlamento vasco a raíz de las próximas autonómicas. Parece que para consolidar

su fuerza e incrementar incluso expectativas les sería conveniente aportar pruebas de su quehacer político

en las instituciones a las que ahora no acuden. De momento, lo que tienen es el respaldo irrefutable de las

urnas y en él basaban ya la noche del domingo su solicitud de reflexión al partido socialista.

Hasta él habrán llegado ya los gritos de Gora ETA militar que sonaron en el Pabellón de los Deportes, en

Bilbao, marco de la fiesta batasuna.

Bajan y suben

Los socialistas vascos hacen cuentas; lo comido por lo servido. Bajan 63.833 votos respecto al 82, pero

ganan 36.372 respecto a las autonómicas, aunque la cuenta sale peor para los socialistas navarros.

Es la contrapartida que, en cualquier caso, les confirma como segunda fuerza más votada en la comunidad

y primera en representación parlamentaria, gracias, aseguran, «a su política de racionalidad». Es el

argumento del pacto de legislatura: la política vasca pasa de forma fundamental porque sea tenido en

cuenta el sector de izquierda no nacionalista. Los representantes de CP no ocultaban su disgusto. Es cierto

que mantienen sus dos escaños, pero descienden en casi 26.000 votos respecto al 82 —aunque suben unos

13.000 desde las autonómicas, y no logran esos dos escaños por los que suspiraban en Vizcaya. El electo

Careaga lamentaba que un grupo como el CDS les hubiera «arrebatado» posibilidades Es el de EE un

triunfo reposado. Su objetivo se había medido en dos escaños y los lograba, alcanzando el mayor número

de votos en su historia: 98.242. En su opinión, es el panorama el que cambia, tanto para ellos como para

Euskadi. Por otra parte, y según informa nuestra corresponsal en Pamplona, Isabel Amatria, Carlos

Clavería, presidente del NBB oficial, manifestó nada más conocer el resultado de las urnas en Navarra

que «los excluidos del PNV han demostrado que no comulgan con la filosofía política, con la ideología de

nuestro partido por tanto, es nuestra opinión, que están mejor donde están que no dentro de nuestas filas

porque no son nacionalistas»

 

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