Balance electoral. Análisis tras la nueva victoria de los socialistas. 
 Un estudio de sociólogos señala la ausencia de una fuerza política alternativa al PSOE     
 
 Diario 16.    24/06/1986.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

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BALANCE ELECTORAL

NACIONAL

24 de junio-86/Diario lo

ANÁLISIS TRAS LA NUEVA VICTORIA DE LOS SOCIALISTAS

Un estudio de sociólogos señala la ausencia de una fuerza política alternativa al PSOE

MADRID.—La ausencia de una fuerza política en el horizonte que pueda irse perfilando como alternativa

al PSOE, celebradas las cuartas elecciones legislativas en España, es un hecho subrayado por varios

sociólogos en una encuesta realizada por Efe. Los catedráticos de la Universidad Complutense de Madrid

Luis Rodríguez y R. Zúñi-ga, Salustiano del Campo, José Antonio Garmendia y José Ramón Torregrosa

opinaron ayer sobre los primeros resultados, según los cuales el electorado español volvió a otorgar al

Partido Socialista la mayoría absoluta para gobernar. José Ramón Torregrosa, catedrático de Psicología

Social, afirmó que esto significa un deseo de estabilidad, de permanencia, aunque con «un aviso» por el

ascenso de Suárez. Casi todos coincidieron en que el desgaste del PSOE, con la pérdida de alrededor de

un millón de votos, es menor de lo que se pudo pensar después de haberse enfrentado a problemas como

la reconversión, los médicos o la enseñanza. Rodríguez apuntó la influencia del sistema D´Hondt en la

pérdida de escaños. El aumento de dos a cinco escaños obtenidos por Herri Batasuna, calificado por tres

de los sociólogos como «preocupante», porque significa una radicalización de la opinión, es, sin embargo,

para José Antonio Garmendia, un hecho «positivo, porque significará en el futuro una integración más

auténtica de todos los pueblos que forman España» y obligará a «posturas modernas de negociación».

Torregrosa precisó que, en principio, los resultados obtenidos por HB «no tienen por qué suponer la

legitimación del terrorismo, pero sí de unas ciertas reivindicaciones históricas. Significa —dijo— un

respaldo para ETA, pero no implica más terrorismo, sino la vía del diálogo si los elegidos se deciden a

acudir al Parlamento». Luis Rodríguez Zúñiga, catedrático de Teoría Sociológica y rector de la Facultad

de Políticas, dijo que el ascenso de HB es «grave», porque no oculta su vinculación con ETA, y

Salustiano del Campo indicó que «HB ha quitado votos al PNV porque la política de éste es ambigua,

mientras que la de HB es clara y está consiguiendo cosas». Con respecto al resto del mapa electoral, todos

coincidieron en subrayar sus escasos cambios. «En los próximos cuatro años, la política española

basculará en torno al PSOE —dijo Rodríguez—, sin que se vislumbre ahora una alternativa ni a corto ni a

medio plazo: el líder de CP ha tocado techo y Suárez trabaja en un segmento próximo al PSOE, que no

pasa por una coalición con el PNV, CiU y Fraga.» «Es curioso —comentó Rodríguez Zúñiga— que la

única persona que podría haberle hecho frente a Felipe González sea Adolfo Suárez, precisamente a quien

dinamitaron cuando se disolvió la UCD.» Esto demuestra, a su juicio, que el electorado español se mueve

todavía por la figura del líder y que Felipe González, Manuel Fraga y Adolfo Suárez tienen por sí mismos

un buen número de votos. En cuanto a Izquierda Unida (IU), Rodríguez subrayó que no ha recuperado los

votos que obtuvo el PCE en 1977 ni en 1979, y Torregrosa indicó que la lectura de una coalición con las

siglas IU era un riesgo, pero no había otra solución. Garmendia opinó que la alternativa al socialismo

llegará después de dos legislaturas, con la aparición de un «nuevo grupo, moderno, que reúna a todas las

fuerzas nacionalistas». En este sentido argumentó que el fracaso de Roca se debe a una campaña mal

montada y a una característica del electorado, qué es todavía «demasiado ultraespañol» y que «no ha

comprendido la nueva idea de una España organizada desde las diferencias, en la que no se trate por igual

a partes diferentes». Garmendia cree que el partido de Suárez irá desapareciendo, pese a su aparente

resurgimiento; el PSOE perderá poco a poco los votos, y la derecha, «o se coaliga con los nacionalistas, o

hasta por lo menos el año dos mil no podrá constituirse en alternativa». Tampoco para Luis Rodríguez

parece factible la organización en torno al CDS de una alternativa con el partido de Fraga y otras fuerzas,

porque se mueve en una franja muy próxima al PSOE. Torregrosa, sin embargo, opinó que el CDS habría

tenido mejores resultados con más tiempo y más recursos. «Su actitud es firme —dijo— respecto a las

fuerzas reaccionarias, y eso lo ha percibido el país.» El rector de la Facultad de Ciencias Políticas y

sociólogo, Rodríguez Zúñiga, deseó para el futuro que la oposición parlamentaría se dedique a fiscalizar

la acción de los ministros en lugar de discutir temas como el «caso Flick», porque «ningún ministro

socialista ha tenido que hacer frente a una interpelación sería sobre las medidas adoptadas por su

Departamento».

 

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