Atentado a la libertad     
 
 Informaciones.    22/05/1978.  Página: 28. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

INFORMACIONES

Atentado a la libertad

LA venganza y e! odio, ¡a mas primitiva venganza y el más cerril de los odios, se han incrustado en el

cuerpo de don Jesús Haddad, tiroteado y muerto esta mañana a la puerta de su casa por tres individuos

armados. Una vez más, un hombre paga fon su vida el insensato y paranoico deseo de quienes pretenden

sumir en el terror y en el aturdimiento a una sociedad cuya arma de defensa resulta inútil frente al tira por

la espalda. Una vez más, el terrorismo se cobra otra victima.

Don Jesús Haddad había asumido la Dirección General de Instituciones Penitenciarias hace sólo cuatro

meses. Se hacía cargo de un puesto de servicio altamente conflictivo, pero atractivo para un hombre del

Derecho, con ambiciones de superar el odio con la norma y humanizar las instituciones carcelarias. Se

proponía hacer frente a un reto político de alta tensión, promovido por intereses partidistas que quisieron

hacer bandera —y no les importaba las consecuencias— de unas promesas de libertades que provocaron

entre la población reclusa la natural zozobra, hasta el extremo de llegar al paroxismo y la locura colectiva.

Motines, incendios, agresiones con heridos, intentos de suicidio, huelgas de hambre y hasta la muerte

brutal de un recluso en Carabanchel en el transcurso de un interrogatorio, ha sido la triste secuela de un

suceso permanente en las cárceles españolas y que ahora culmina con el írío asesinato por la espalda del

hombre que intentaba la reconversión de las prisiones en centros de rehabilitación social y promoción

personal. Don Jesús Haddad no ha tenido tiempo de superar el conflicto y el drama de las cárceles y poner

en marcha su plan. Sus asesinos no le han dado la oportunidad de revalidar sus compromisos contraídos

con la sociedad. La mano en el gatillo, movida por el odio y la venganza ciega, lia sido más rápida que la

máquina administrativa que trataba de poner en orden y al día el nuevo director general. Ahora todo

queda de nuevo en el mas tenso conflicto y la cárcel vuelve a ser cárcel y no centro de rehabilitación, y

dentro de ella, entre rejas, quedan los marginados de la sociedad y no los seres humanos con derecho a

vivir la libertad cuando cumplan su condena. Y todo esto porque así lo ha maquinado la terrible plaga

terrorista, que se toma la justicia por su mano y trata de reivindicar por la fuerza del terror un derecho a la

libertad que hiere y mata y no regenera. Esta sociedad es hoy víctima de esa cárcel en la que se quiere

encerrar el más elemental de los derechos: la vida

Si de esta triste jornada hubiera que extraer alguna lección —superada la indignación y el lamento—, ha-

bría que pensar en acelerar el proceso de renovación de las instituciones penitenciarias, En las cárceles

hay seres humanos que están siendo las víctimas propiciatorias del odio de algunos por la libertad. Las

cárceles son hoy el escenario de una tragedia permanente, que atenta contra la sensibilidad humana. Las

dos muertes recientes, ambas alevosas e inútiles, no pueden ser el freno de una recuperación, sino el

acicate.

 

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