Autor: Marcos, Ángel. 
 Calvo-Sotelo, a "La libre Belgique". 
 "La retirada de los barcos, una medida tal vez desproporcionada"  :   
 "La C. E. E. No debe despertar el chauvinismo español". 
 ABC.    24/08/1978.  Página: 5. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

CALVO-SOTELO, A «LA LIBRE BELGIQUE»

LA RETIRADA DE LOS RARCOS, UNA MEDIDA TAL VEZ DESPROPORCIONADA"

"La C.E.E. no debe despertar el chauvinismo español"

Bruselas, 23. (Crónica de nuestro corresponsal.) «Madrid s« enfada a causa del pescado europeo; la C. E. E. no debe despertar el chauvinismo español». Así titula hoy en su primera plana «La Libre Belgique» unas declaraciones concedidas por el ministro Calvo-Sotelo a su corresponsal en España.

En ellas, el «monsieur Europa español» reprocha a la Comunidad Europea no sólo su «incomprensión», sino el seguir una política errática, y afirma que las 121 licencias de pesca otorgadas a los casi quinientos barcos de altura constituyen «una cifra absolutamente inaceptable». Sin embargo, Calvo-Sotelo opina que la orden de retirada dada por la Administración a los buques que faenan en las 200 millas de la C. E. E. «es una reacción tal vez desproporcionada», explicable por «un clima cargado de electricidad».

Calvo-Sotelo recuerda al diario bruse-lerise que los partidos políticos españoles hicieron alarde de gran responsabilidad al favorecer la integración de España en la Comunidad, pero, avisa, la Comunidad no debe alimentar una actitud nacionalista que se hallaba dormida en España. «Ya ciertos movimientos de extrema derecha y de extrema izquierda se muestran contrarios a nuestra pertenencia a la C. E. E.»

FRUSTRACIÓN ESPAÑOLA. — Se ha producido una cierta frustración en la opinión pública española —prosigue el ministro—, que creía ingenuamente que con la democracia España entraría automáticamente en el Mercado Común. Hay que decir que la C. E. E. ha mostrado Un rostro poco agradable a España. Los españoles retienen que lo comercial prima sobre lo político a la hora de la ampliación. «Les españoles piensan que los que se oponen a la ampliación de la C. E. E. se oponen igualmente a la construcción de Europa.»

La atención tributada por la Prensa belga a este tema puede sensibilizar a los negociadores comunitarios, que esperan a la próxima sesión de septiembre para ofrecer a España algunas mejoras al actual régimen provisional de licencias.

Lo que la entrevista no deja claro es que la actual crisis pesquera no es imputable a la C. E. E. como tal, sino al Recrudecimiento de la "vigilancia y represión por parte de algún Estado miembro. En la representación permanente de Irlanda ante la C. E. E. se nos ha dicho, tras consultar a Dublín, que la única novedad es la ley pasada el mes de julio, que eleva las multas —«que eran cantidades ridiculas, de poco más de cien libras»— hasta un máximo de cien mil libras, es decir, alrededor de quince millones de pesetas.

NO SE PERMITEN EXCESOS.—Por su parte, en la presentación francesa ante la C. E. E. se nos asegura que su actitud e> la de siempre: «firmeza razonable», qu« significa que no se permiten excesos, pero no se apresa tampoco a todos los que loa cometen. «No queremos envenenar las buenas relaciones con España, por lo que nuestra actitud no ha cambiado desde la visita a Madrid del presidente Giscard, nos dice un diplomático galo responsable del tema.

RETRASO ESPAÑOL.—Lo que se achaca en Bruselas a España es un retraso culpable en las negociaciones con vistas al acuerdo-marco, suspendidas desde marzo. La C. E. E. se dice pronta a hacer concesiones, pero España se escuda tras razones jurídicas y técnicas, que ocultan, en opinión de los comunitarios, «el miedo a la demagogia de los sectores pesqueros vascos».

En efecto, el acuerdo-marco, que se negociará aquí en septiembre, ofrecerá mejores condiciones, pero no la patente de corso que exigen los vascos. Una vez firmado, España, estará obligada a respetar más las reglas del juego. Hasta hoy, parece que a los armadores del Norte les estaba saliendo más rentable jugar sin acatar regla alguna. Hasta que la paciencia de nuestros Interlocutores se agote. Cosa que parece más próxima que nunca...—Ángel MARCOS.

 

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