Martín Villa, en el Pleno del Congreso. 
 Templó los ánimos     
 
 El Imparcial.    24/12/1977.  Páginas: 2. Párrafos: 33. 

TEMPLO LOS ANIMOS

EN medio de una gran espectación dio comienzo, a las diez y media de la mañana de ayer, el debate

parlamentario para Ja creación de una comisión de encuesta sobre los sucesos de Málaga y Tenerife en el

Congreso de Diputados. No hubo decepción para casi nadie. Ya se sabía que socialistas y comunistas

tenían cargadas sus escopetas con algo más que salvas de fuego. Y Manuel Fraga, por Alianza Popular,

tampoco se quedó manco, pues este tema el orden público, claro está es uno de los fuertes de su grupo y

había que defenderlo a cualquier precio.

En primer lugar, y antes de que se pasara al segundo punto del orden del día de ayer, se aprobaron dos

créditos extraordinarios Uno de 645 millones de pesetas para financiación de los Medios de

Comunicación del Estado y otro de 296 millones para subvencionar la adquisición de papel nacional.

Otros créditos, como el de los 5.000 millones para subvencionar a RTVE, se postergaron para debatir en

el último punto del orden del día por indicación del presidente de la Cámara, Alvarez de Miranda.

El gran enfrentamiento dialéctico de la mañana giró en torno a los nombres de Manuel Fraga, de AP, y

Santiago Carrillo, del PCE. Rafael Ballesteros y Gómez Llórente (PSOE) defendieron las posturas

socialistas con parecida vehemencia que los anteriores.

Rafael Ballesteros, por el grupo socialista, fue el primero en tomar la palabra, Este destacó que el grupo

de UCD había procurado con todas las intenciones silenciar la voz de los socialistas.

A continuación, el diputado comunista por Málaga, Tomás García, se refirió a las «bandas fascistas

encuadradas en organizaciones paramilitares» que, amparados en el «bunker de Fuengirola», habían

premeditado y provocado los sucesos de Málaga.

Mientas la sesión se iba elevando de tono, intervine el representante de UCD Ignacio Huelín, quien

manifestó que no se podíananticipar a las conclusiones, que competía a la comisión que se iba a votar,

como lo estaban haciendo los interlocutores que le habían precedido. Huelin se dolió que este tema se sometiera a debate en una sesión tan solemne dedicada a los presupuestos, cuando el asunto a tratar era competencia de una investigación

rigurosa por parte del organismo que de allí saliese. Pero con la subida a la tribuna de Fraga, los niveles

de tensión alcanzaron sus cotas más altas.

(La intervenciones de Fraga y Carrillo las encontrará el lector en páginas 8 y 9.)

Roca Junyet, por la minoría catalana, replicó inmediatamente a Fraga. A partir de este momento todos los

parlamentarios que tomaron la palabra fueron directos, como flechas, a por el secretario general de AP.

«No enfrentar a la izquierda democrática con las Fuerzas de .Orden Publicó comenzó su intervención

Raúl Morodo por el grupo mixto es una de las cuestiones que debemos evitar.»

Gómez Llórente (PSOE). en clara alusión a Fraga, reseño que «es cierto que existe una bandera Nacional

que es sagrada, pero no hay que perder de vista que existen otras banderas iguarniente sagradas, que son

las de las nacionalidades».

«El enfoque en materia de política de Orden. Publico del señor Fraga es un enfoque autoritario, y dicho

enfoque implica ta defensa de unos valores impuestos a toda costa.» Continuó diciendo el señor Llórente

que la lista que había leído Fraga podía ser contestada con la lista de muertos de cuando Fraga era

ministro de Gobernación.

A continuación, tomó la palabra el diputado de UCD Pérez Llorca. Este, visiblemente afectado por el

cariz que estaba tomando et Parlamento, dijo que se estaban lanzando fechas como armas arrojadizas.

Seguidamente, el presidente del Congreso, Alvarez de Miranda, abrió el turno de réplicas, concediendo la

palabra a Letamendía y a Fraga Iribarne. A Heribert Barrera no se la concedió por considerar la mesa que

él no había sido aludido.

Letamendía dijo que era verdad que había deterioro del orden público, pero que la culpa no la tenia la

Policía, sino los latifundistas andaluces y extremeños a cuyas regiones perte

necían muchos agentesgue se identificaban con Alianza Popular. (El presidente de la Cámara llama la

atención al diputado vasco, por considerar que se estaba apartando de su alusión.)

En nueva alusión a toe muertes de Vitoria y Montejurra, al señor Clavero y a Suárez... nuevamente es

censurado por el presidenta de la Cámara.

 

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