Autor: Eynde, J. van den. 
 Juan Gómez Casas, secretario general de la CNT. 
 Hay más anarquistas que nunca     
 
 El Imparcial.    24/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 24. 

Juan Gómez Casas, Secretario general de la CNT:

HAY MÁS ANARQUISTAS QUE NUNCA

«Quieren hacer el mismo juego en las empresas que en el Parlamento y trasladar a la empresa las

divisiones partidistas».

La Confederación Nacional del Trabajo, que fue durante la primera mitad de este siglo la mayor

organización sindical, es hoy una central no demasiado importante, pero que continúa fiel a sus principios

anarcosindicalistas de la acción directa. En un país como el nuestro, de una extensa tradición anarquista,

la presencia de la CNT se hace casi obligatoria; es una pieza indispensable de nuestra historia del

movimiento obrero. Juan Gómez Casas es su secretario general en funciones, ya que el relevo debería

haberse producido.

«En la CNT no hay lucha por el poder, porque no hay poder».

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-¿Cómo anda la CNT?

-No todo lo bien que debería, Esto ocurre en todos los grupos y organizaciones, que todavía no se ha dado

todo lo que se puede y que se debería estar dando ya.

-La CNT no tiene un gran número de afiliados.

-Se está produciendo una afiliación selectiva por una cuestión de principio, ya que no se deben hacer

repartos de «carnets» por sorpresa, de »aquí te pillo, aquí te mato, y luego haz lo que quieras». Por

supuesto, nos preocupa la afiliación en este momento en que la correlación dé fuerzas no nos favorece,

pero esta situación va a cambiar a nuestro favor.

«La Asamblea es la única, entidad coa poder unificador en la empresa».

-¿Por qué nova la CNT a las elecciones sindicales?

No vamos porque considéramos que son un trasvase de los procedimientos de la política parlamentaria y

de los partidos, es decir, se intenta hacer el mismo juego en las empresas que en el Parlamento: Se ganan

o se pierden unas elecciones, y quien gana dicta la ley, tiene el poder de negociación y representación de

los trabajadores y traslada a la empresa las divisiones partidistas. Si cualquiera de las centrales gana, entre

comillas, las elecciones, supone que alguien las va a perder, con lo que la libertad queda conculcada.

-No será sólo por eso.

-También hay una cuestión de procedimiento. Ha habido una imposición del Gobierno, de los empresarios

y de dos centrales a las que se les ha dado la representación de todos los trabajadores, a consecuencia de

las famosas «contrapartidas» del Pacto de la Moncloa. Esto tampoco lo podemos admitir.

-¿También cree la CNT que es un proyecto verticalista?

-Efectivamente. Nos encontraremos con una representación verticalista, al modo de los antiguos jurados de empresa. Esto significa que los grupos que salgan elegidos, por el procedimiento que sea (listas abiertas, cerradas o mixtas), van a formar unos estamentos con poder de negociación y decisión por encima de los trabajadores y frente a ellos. De esta

forma la empresa va a tener los medios de presión, que ya tuvo durante el verticalismo, para neutralizar la

lucha de los trabajadores. Favorece la instauración de la» burocracias sindicales dentro de la empresa.

-Ustedes son partidarios del asambleismo, por qué?

-En efecto, la asamblea es la única entidad o estamento que tiene un poder unificador dentro de la

empresa. En la asamblea se defienden las diferentes opciones y aquellas que obtengan un respaldo

mayortiario serán respetadas, aunque los trabajadores que mantengan otras diferentes siguen

manteniéndolas para, en otra ocasión, tener la posibilidad de conseguir su aceptación, caso de que la

experiencia demuestre que se ajustan más a la realidad.

-Se van a quedar solos.

-Claro que lo sabemos. De cualquier manera, puede haber sorpresas. Alguien va a tener la satisfacción de

ganar las elecciones, ¿y luego qué? Quiero recordar que en la última fase del verticalismo, en la que se

llegó a la elección de jurados de empresa con la participación de sectores clandestinos, cuando llegó tu

hora de la verdad, quien asumió en realidad la tacha fue el movimiento asambleario y los jurados de

empresa fueron desbordados. Esto puede volver a reproducirse. Nosotros vamos a instaurar en las

empresas nuestras propias secciones sindicales, con las que vamos a efectuar una constante e implacable

disección analítica.

-Se ha hablado de lucha por el poder dentro de la CNT.

-En la Confederación no hay lucha por el poder, porque no hay ningún poder. Los comités no tienen

ningún poder. Nuestro único órgano decisorio son los plenos nacionales; cualquier comité que se

extralimite sería inmediatamente defenestrado. Esto no es un partido político donde unas élites nombradas

tienenel poder de señalar la línea de la organización. La línea de la CNT se le entrega a la gente que viene

a representar la organi,zación por un período de tiempo limitado. El que yo esté entrevistándole, supone

un reconocimiento de liderázgo,

-Nos negamos a aceptar esta denominación de líderes; nos consideramos simplemente militantes en funciones de representación. Un líder tiene un estatus reconocido y aceptado por la organización, es inamovible y se muere siendo líder. Nosotros asumimos ta coordinación por un periodo de tiempo, pasado el cual, volvemos a ser militantes de base en nuestros respectivos sindicatos.

-Parece que hay un gran movimiento libertario al margen de la CNT.

-Es cierto que hay unos amigos, que no están en CNT, que forman parte de un enorme abanico de

tendencias anarquistas y libertarias. Te puedo decir que, hoy en día, hay en España muchos más

anarquistas que nunca. Estas tendencias corren indudablemente paralelas a la CNT, que viene a ser como

la infraestructura de todo ese movimiento.

«Se ha dado la representación exclusiva de los trabajadores a dos centrales, a consecuencia del Pacto de la

Moncloa».

J. VAN DEN EYNDE

 

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