Autor: Domingo, Xavier. 
 El vino de Rumasa (I). 
 Libertad para los caldos de la abeja     
 
 Diario 16.    28/02/1983.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

OPINIÓN

28 febrero-83/Diario 16

XAVIER DOMINGO LA NACIÓN El vino de Rumasa (I)

Libertad para los caldos de la abeja

Las Bodegas Olarra, de Logroño, estarían dispuestas a lanzar, muy en breve, una oferta de compra de las Bodegas Franco-Españolas, expropiadas a Rumasa por el Gobierno socialista, dijo al autor el viernes por la noche don Manuel Rojas, director gerente de Olarra. Otros importantes bodegueros riojanos (señalan movimientos de Campo Viejo, S. A., que pertenece a Savin) contemplan también muy en serio adquisiciones de bodegas del grupo Rumasa, especialmente Paternina y Lan, consideradas por todos los expertos como absolutamente interesantes y viables, siempre y cuando fueran debidamente justipreciadas.

La noticia de la expropiación de los bancos y empresas de Rumasa causó honda conmoción en el mundo del vino riojano, en donde el holding de la abeja tenía una posición tan fuerte como discutida y en donde la presencia actual del Estado se considera como positivamente nefasta.

A pesar de que algún que otro bodeguero acogió la expropiación con aplausos que más bien satisfacían sentimientos revanchistas, la reacción de la mayoría fue netamente hostil a la acción gubernamental.

No se entra, en esos medios, en consideraciones sobre la situación de la macroempresa del señor Ruiz Mateos ni, hoy en día, sobre ciertos comportamientos comerciales de sus bodegas, que si bien obedecían a las leyes de la oferta y la demanda, irritaban considerablemente a los colegas, tal cual pagar la uva más cara que nadie cuando se vendía después el vino a precios más baratos que los otros.

Necesidad

Se significa, simplemente, la necesidad y la urgencia de devolver a la iniciativa privada, muy urgentemente, las bodegas «nacionalizadas».

A muchos ejecutivos riojanos, la noticia les pilló en el extranjero. Otros recibieron inmediatamente de sus representantes exteriores alarmadas llamadas telefónicas. La decisión anunciada por el señor Boyer en aquella rueda de prensa, con visos de tribunal popular, conmocionó al mundo europeo del vino.

Las imágenes, divulgadas por todas las televisiones, del edificio madrileño de Rumasa, rodeado por autos de la Policía, causaron deplorable impresión, que a unos recordó los esperpénticos cromos del otro 23-F y a otros, borrosas fotos chilenas.

Hoy en día, y gracias a considerables esfuerzos e inversiones, crecen las exportaciones de vinos de La Rioja y todo el mundo admite que la locomotora Rumasa tiene algo que ver en ese desarrollo. Paternina, por ejemplo, es el tercer exportador español de vinos a los Estados Unidos. A pesar de la vieja historia del Banda Azul, un «paternina estatal», sin embargo, desacreditaría totalmente a la marca entre los norteamericanos y sería nefando para toda la Denominación de Origen.

Tres días después de la expropiación, la situación era de confusión total en los mercados importadores de Rioja, y especialmente en el británico, en el norteamericano y en los del norte de Europa y en especial en Dinamarca, en donde los caldos riojanos son ahora el número uno, por encima de los franceses e italianos.

Y las primeras marcas en ese país son las que eran de Rumasa.

Recuperación

De ahí, que la recuperación para el sector privado de esas etiquetas, haya de ser inmediata, dicen los riojanos. Sin embargo, al día siguiente de la incautación ya había funcionarios de la Administración en todas las bodegas del grupo castigado, en La Rioja, Jerez, el Penedés y la Mancha. La información dio nota del colectivismo y de medida revolucionaria a la decisión socialista y causó profundo malestar en un sector infinitamente más atento que cualquier otro a los conceptos de propiedad privada y de libertad empresarial.

Se recordó con horror, en La Rioja, la catastrófica situación por la que pasaron todas las bodegas de Oporto en el mercado internacional, cuando Vasco Gonçalves nacionalizó una sola empresa vinícola de la zona. Oporto tardó años en levantar cabeza y sólo lo hizo cuando esa firma volvió al sector privado.

Cada día que pasa, en la actual situación, endurece más y más el golpe recibido por el vino riojano.

El señor Boyer manifestóla intención de devolver a la iniciativa privada una serie de empresas de Rumasa.

En algunos sectores financieros dicen que empresas extranjeras, norteamericanas, niponas, francesas o alemanas, acudirán con divisas fuertes a La Rioja. No se opina lo mismo en la zona española de denominación de origen en vinos de mesa más prestigiosa del mundo.

Estacazo

El estacazo socialista contra Rumasa, justificado o no, no es de los que animan la inversión. Por eso se ha despertado entre los bodegueros riojanos el fuerte sentimiento de que han de ser ellos mismos, asumiendo los riesgos que haya que asumir, quienes tienen que devolver al mundo del vino lo que es del mundo del vino y, esencialmente, la libertad.

La eventual «competencia» con las bodegas privadas, de un estado bodeguero, no sólo sería desleal, sino que se convertiría en un factor de escándalo y de caos en un sector en el que, cada año, la compra de la uva, solicita necesariamente el juego de la oferta y la demanda, en bien de todos. ¿Ven ustedes lo que puede pasar, si es el propio Estado quien sube los precios en la compra y los baja en la venta? ¿Ven lo que puede ocurrir si las bodegas estatales fijan precios políticos? Un paso más, y a La Rioja la llaman Cuba. Y no de vino, precisamente.

 

< Volver