Ante el 18 de julio     
 
 Diario 16.    15/07/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 9. 

Ante el 18 de julio

Desde hacía ya varios días en Madrid, y en otros puntos de España, habían empezado a proliferar pintadas

de signo ultraderechista. Se supuso que era éste el arranque de una escalada orientada hacia el día 18, y se

supuso bien. Del embadurnamiento de los muros se ha pasado ya a los hechos.

Anteayer, en Madrid, un local frecuentado por personas de raza negra fue asaltado por comandos de signo

nazi que arrasaron el mobiliario y dejaron pintadas de Fuerza Nueva y del Ku-Klux-Klan, con gran

profusión de cruces gamadas.

Unas horas antes, también en Madrid, un autobús en que viajaban niños vascos del grupo Alevines

Socialistas de Euskadi, algunos de los cuales son supervivientes de la tragedia de Ortuella, fúe apedreado

y atacado con un «cóctel Molotov».

A medio camino entre el terrorismo y la provocación, el destino de estos actos, que nos tememos sean

nada más que un anticipo de la serie de desmanes que se cuecen en los laboratorios del golpismo, es

meridianamente claro: crear un clima de temor en la población, ante la inminencia de una lecha que

significa alegría para medio millón de españoles y tragedia para los treinta y sais millones restantes.

Esta gente quiere algo tan claro como guerra, muerte, destrucción y dictadura. De ahi que sus esfuerzos se

concentren alrededor de una fecha que fue todo eso y exactamente esc-. Una fecha que cualquier español

de paz desea que pase al archivo de las pesadillas de nuestra historia, pero que una ínfima minoría con

poder quiere mantener como permanente herida abierta.

De ahí la coherencia que hay en Ja negativa de las autoridades provinciales de Madrid y de Guadalajara al

negar a Fuerza Nueva la celebración de tal lecha en las respectivas plazas da toros da sus capitales. Y de

ahí la incoherencia inadmisible de los responsables del Patrimonio Nacional y la empresa concesionaria

de admitir la celebración de esta fecha en la plaza de toros de Aranjuez.

El Patrimonio Nacional, dueño de esa plaza, no debe olvidar que el principal patrimonio de esta nación es

la paz y no se comprende que dé su visto bueno para conmemorar en un coso que pertenece a todos los

españoles la fecha de una guerra.

La pequeña y pacífica Aranjuez puede ser literalmente «tomada» el próximo día 18 por una multitud de

personas cuyo denominador común no es precisamente la tranquilidad de ánimos, y que vienen siendo

«preparadas»» para esta fecha por una sistemática campaña de intoxicación ideológica e informativa, que,

como vimos al principio de este comentario, ya ha pasado de las palabras a los actos. La invitación del

alcalde de la ciudad a que toda la ciudadanía salga ese día de Aranjuez adquiere, a la vista de lo anterior

una inquietante lógica, pues se masca que allí puede haber «más» que discursos y cánticos nostálgicos.

El Gobierno y, en concreto, el Ministerio de Interior, deben tomar buena nota de la virulencia de esta

escalada ¿e agresividad antes de refrendar la incomprensible, y en todo caso ligera, actitud de quienes en

las oficinas del Patrimonio Nacional han facetado las actuales circunstancias semejante convocatoria.

 

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