En medio de una gran manifestación de duelo. 
 Serafín Holgado, enterrado en Salamanca  :   
 El prelado de la diócesis, condena la violencia. 
 Arriba.    28/01/1977.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

En medio de una gran manifestación de duelo

SERAFÍN HOLGADO, ENTERRADO EN SALAMANCA

• El prelado de la diócesis, condena la violencia

SALAMANCA. (Resumen de agencias.) — En medio de una gran manifestaos n de duelo se celebró ayer

e| funeral y entierro del abogado Serafín Holgado de Antonio, muerto en el atentado ocurrido en fechas

atrás en la eslíe de Atocha de Madrid. l

Se estima en torno a 15.000 personas las que acudieron a acompañar el cadáver del joven salmantino,

gran parte de ellas portando claveles rojos.

En la catedral vieja se celebró el funeral a las doce del mediodía, presidido por los familiares de la

víctima, primeras autoridades académicas universitarias y miembros del Comité del Partido Comunista

español.

Al ser sacado el féretro, se coiocó sobre éste una bandera roja, y sobre la bandera un ramo de claveles

enviado por la prometida del abogar :> con esta leyenda: «Susana no te olvida.» En el cortejo habría unas

29 coronas portadas por jóvenes.

Frente al Palacio de Monterrey fue colocado el féretro sobre un furgón al que siguieron miles de personas

hasta el cementerio, donde se llegó a las dos de la tarde.

El capellán del cementerio rezó un responso y hacia las 2,15 de la tarde el cadáver recibió sepultura en el

panteón familiar, arrojándose gran cantidad de claveles rojos sobre la tumba.

En todo momento se observó que cierta orden y la fuerza publica no apareció,

El prelado condena (a violencia

El prelado de la diócesis, don Mauro Rubio Ripulles, hizo pública la siguiente nota:

«Profundamente preocupado ante los recientes hechos de violencia que se han producido en nuestro país

en las últimas horas y que se reflejan inevitablemente en la convivencia normal ciudadana y cristiana en

Salamanca, quiero expresar públicamente la siguiente reflexión:

Primero: Condenamos y reprobamos sin ambigüedades da ningún género los secuestros de seres humanos

y más todavía los asesinatos perpetrados en las personas de un estudiante y cinco abogados laboralistas,

así como la pérdida de la vida de una joven estudiante.

Segundo: Esta condena y reprobación obedece a motivaciones estrictamente cristianas como cristianos

sensibles a la realidad social en la que nos movemos e interpretando los hechos a la luz del Evangelio nos

parece totalmente inadmisible la utilización de la violencia de cualquier género para solucionar los

problemas que se plantean en nuestra convivencia. Especialmente condenamos la utilización todavía de

pretendidas expresiones religiosas en nombre de las cuales se cometen estos asesinatos. Tercero:

Manifestamos nuestra incondicional solidaridad y apoyo a cuantas personas, grupos y autoridades sigan

empeñados en la solución legal, pacífica y ordenada de los problemas sociales que puedan surgir.

Hacemos un llamamisnto a la serenidad para, que dentro del orden justo y libre, al margen de toda

violencia, los cristianos colaboren en razón de su fe con los demás ciudadanos en el esfuerzo por

recuperar la paz y la reconciliación nacional.»

 

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