Terroristas contra las fuerzas del Orde público. 
 Ayer, 3 guardias asesinados     
 
 El Alcázar.    29/01/1977.  Página: 4-5. Páginas: 2. Párrafos: 21. 

TERRORISTAS CONTRA LAS FUERZAS DE ORDEN PUBLICO

AYER, 3 GUARDIAS ASESINADOS

Dos pertenecen a la Policía Armada y uno a la Guardia Civil

Otros tres Guardias Civiles heridos mejoran dentro de la gravedad

Los autores pudieran ser los mismos que en el atentado de la calle de Atocha

Ninguna de las personas que intervinieron en los asesinatos perpetrados ayer contra miembros de la

Policía Armada y de la Guardia Civil ha sido detenida hasta ahora, según nuestras noticias. En el

momento de redactar esta información, primeras horas de la mañana, el balance de víctimas es de tres

fallecidos y tres heridos muy graves, dos de ellos en estado crítico. Fallecieron en el acto, como

informamos ayer, los Policías Armados don losé María Martínez Morales y don Fernando Sánchez

Hernández, víctimas del atentado de Aluche. Igualmente perdió la vida en el acto el Guardia Civil don

José María Lozano Sainz y resultaron gravísimamente heridos los también miembros de la Benemérita

don Antonio Guareno Pagador, don José Pérez Diañez y el sargento don Felipe Martín Margallo, estos

dos últimos ocupantes del coche oficial "Dyan 6".

ATENTADO DE ALUCHE

Como f informó EL ALCÁZAR en su edición de ayer, a las 11,45 horas aproximadamente de la mañana,

dos individuos penetraron como si fueran clientes en la sucursal número 50 de Correos, Telégrafos y Caja

Postal de Ahorros instalada en el número 13 de la calle de Padre Piquer, en Aluche. Uno de los

individuos era alto, rubio y con si pelo rizado; el otro, de pelo negro, ambos, de unos 22-25 años, vestían

gabardinas de color crema. De acuerdo con las informaciones que hemos podido recoger, cada ano de los

desconocidos se colocó rápidamente junto a los agentes de a Policía Armada que prestaban servicio de

vigilancia al lado de la muerta. Sin dudarlo un instante sacarón de debajo de sus gabardinas sendas

pistolas con silenciador que colocaron en la sien de las espectivas víctimas y dispararon. Los agentes

cayeron al suelo y los agresores continuaron disparando obre sus víctimas hasta vaciar los cargadores.

Acto seguido arrebata-ron las metralletas que portaban sus víctimas y se dieron a la fuga, la acción

transcurrió muy rápida-nente. En la sucursal solo se en-:ontraban unos nueve empleados que al percatarse

de lo que sucedía se escondieron debajo del mostrador y las mesas, presos de gran pánico.

Avisada la policía, acudieron al lugar rápidamente varios coches radio-patrullas que recogieron a las

víctimas trasladándolas la ciudad sanitaria "Primero de Octubre" donde ingresaron ya sin vida.

Sobre la huida de los agresores, existió al principio gran confusión. Mientras unos afirmaban que habían

marchado a pie y se habían introducido en los almacenes "Si-mago", .cercanos al lugar, otros decían que

subieron a un coche en el que esperaban otros dos individuos. La policía y Guardia Civil, que iniciaron

inmediatamente un gran despliegue de fuerzas, registraron los almacenes "Simago" sin resultado positivo.

Pasados los primeros momentos de confusión parece ser que la versión correcta es la de que huyeron en

un Renault 12 de color azul oscuro", encontrado en la calle Al-basanz en la noche de ayer. En este

vehículo les esperaban otros dos miembros del comando. Parece asimismo que con posterioridad, los

agresores cambiaron de coche utilizando un "Dyan 6" matrícula PO-5579-E, cuya enumeración se

comprobó era falsa. Tampoco ha sido hallado este automóvil.

Por otra parte, las armas utilizadas para la comisión de estos asesinatos fueron pistolas provistas de

silenciadores del calibre 9 mm. Parabellum.

ATENTADO A LA GUARDIA CIVIL

Casi dos horas más tarde, sobre las 13,30, un nuevo atentado protagonizado, al parecer, también por

cuatro individuos, se desarrollaba en la sucursal número 41 de la calle de Sahara, esquina a la autopista de

Andalucía, en la colonia de Oroquieta. También en esta ocasión dos individuos penetraron en la sucursal

de Correos, Telégrafos y Caja Postal y subieron a la entreplanta, disparando inmediatamente ráfagas de

metralletas contra dos guardias civiles, don José María Lozano Sainz y don Antonio Guareno Pagador,

que se encontraban de vigilancia, a quienes no dieron posibilidad de defensa alguna. Al igual que en el

atentado anterior, y en el perpetrado contra el despacho laborista el lunes pasado, los agresores dispararon

primero a la cabeza de las víctimas, rematándolas posteriormente, «en ráfagas dirigidas al vientre, Acto

seguido, los dos. individuos jóvenes, arrebataron las metralletas a los guardias y se dieron a la fuga por la

escalera.

Cuando los agresores llegaron a la calle, se encontraron con un coche de la Guardia Civil, "Dyan 6"

matrícula PGC-1364-2 parado en la esquina del edificio de la Caja de Ahorros con la autopista de

Andalucía. En este vehículo acababan de llegar el sargento comandante del puesto de Villaverde y el

conductor para advertir a los dos miembros de la Benemérita que se hallaban en la Caia y que pertenecían

al puesto de Villaverde, del atentado perpetrado en Aluche.

Al llegar al lugar en el "Dyan 6", los guardias escucharon los disparos y el conductor se apeó

inmediatamente empuñando la metralleta que llevaba y haciendo frente a los agresores que en- esos

momentos salían del edificio. Estos dispararon a su vez ráfagas de metralleta contra el guardia civil, que

cayó mortalmente herido. Al mismo tiempo, un individuo que se encontraba en el interior de un coche

124 de color gris oscuro parado también en el arcén de la autopista de Andalucía, al lado del edificio de

Correos, salió del automóvil y arrojó una granada de mano en el interior del coche de la Benemérita cuya

explosión alcanzó de lleno al sargento y destrozó el vehículo. También fueron lanzadas varias ráfagas de

metralleta contra el automóvil PGC.

Igualmente existe confusión sobre la huida de los agresores. Los dos que salieron de la Caja de Ahorros

marcharon a pie por la calle del Sahara efectuando disparos contra la guardia civil. En su huida

abandonaron una metralleta que fue hallada posteriormente debajo de un "Seat 600". Este arma pudo

comprobarse que pertenecía a uno de los Guardias Civiles que acababan de acribillar a balazos en la Caja

de Ahorros de la misma calle de Sahara. De acuerdo con la versión más fidedigna, estos dos agresores

dieron la vuelta a la manzana a pie, y subieron al 124 de color gris oscuro, iniciando rápidamente el

camino en dirección a Madrid.

Otras versiones afirman que los agresores huyeron campo a través y más tarde se refugiaron en una casa

existente entre los pueblos de Leganés y Getafe. Esta casa aislada fue cercada por la Guardia Civil que se

introdujo en ella después de lanzar sobre su interior botes de humo. Sin embargo no había nadie dentro,

aunque parece que se encontraron algunos pasos subterráneos que partían desde la vivienda hacia el

exterior por el que pudieran haber huido.

AMPLIO DESPLIEGUE POLICIAL

A raiz de estos atentados, la Policía Armada, Guardia Civil y funcionarios del Cuerpo General de Policía

montaron inmediatamente con ayuda de helicópteros un amplio despliegue policial por diversos lugares

de Madrid, principalmente en la zona de Villaverde y Getafe. Tres individuos jóvenes fueron detenidos en

las inmediaciones del barrio de San Fermín, próximo al lugar del último atentado, pero pudo comprobarse

que nada tenían que ver con estos hechos después de las averiguaciones hechas por la Guardia Civil.

El rastreo efectuado durante toda la tarde y primeras horas de la noche por las inmediaciones de la M-30 y

zona de Villaverde así como los controles establecidos por la Policía y Guardia Civil en diversos puntos

de la capital, aeropuerto, salidas de la ciudad y estaciones ferroviarias no ha dado resultado positivo.

ALARMA POR FALSOS ATENTADOS

Paralelamente la ciudad vivía horas de gran confusión y de alarma al correrse rumores de nuevos

atentados que resultaron ser falsos, tales como nuevos ametrallamientos de agentes del Orden del Público

en la Embajada de Chile y en otro lugar de Aluche. También se corrió la voz de que había sido colocado

un artefacto explosivo en el Palacio de Justicia, que resultó, como decimos, falso. Sin embargo, según

nuestras noticias, la Policía localizó a los ocupantes de un coche con matrícula de Cádiz, en la plaza de

París (Palacio de Justicia) en cuyo vehículo llevaban instalada una emisora de radio-aficionado. Los

ocupantes fueron trasladados a la comisaría del distrito y no se han facilitado detalles sobre su identidad y

los propósitos de su estancia en ese lugar.

Por otra parte, los rumores sobre un posible secuestro del Juez de guardia, que ayer correspondía al

número 2 de los de Instrucción, se extendieron al mediodía de ayer por la ciudad. Ciertas informaciones

aseguraban que Su Señoría había salido del Juzgado sobre las 12 de la mañana con el proposito de

realizar las correspondientes diligencias judiciales sobre los atentados, sin que desde entonces y hasta las

15,30 respondiera a las llamadas que se hacían a través de la radio-emisora del Juzgado de guardia. Sin

embargo, la explicación de este hecho, según pudimos averiguar más tarde, la tiene una avería técnica en

el radio-emisor del coche oficial del Juzgado, que no recibía ni emitía señal. Poco después de las 15,30

horas volvió la calma a las inmediaciones del Palacio de Justicia al comprobarse que Su Señoría habia

estado recorriendo los lugares de los atentados asi como en la clínica 1° de Octubre, escoltado por dos

vehículos policiales.

PUEDEN SER LOS MISMOS AGRESORES DEL ATENTADO AL DESPACHO DE ABOGADOS

COMUNISTAS

En medios policiales se está estudiando la posibilidad de que los autores de estos atentados puedan

pertenecen a la misma organización terrorista que el pasado lunes atentó contra el despacho de abogados

comunistas de la calle de Atocha, 55, en cuyo piso fue hallada abundante propaganda de Comisiones

Obreras y PCE dispuesta para lanzar a la calle. La forma de actuar, fría y profesionalmente, la manera de

realizar sus agresiones con disparos primero a la cabeza y luego al vientre y eJ tipo de munición utilizada,

del calibre 9 mm. Párabellum son coincidencias que pueden dar pistas muy importantes para el

esclarecimiento de los hechos. Hay que tener en cuenta, ademas, que una de las consignas del PCE es

cargar en la cuenta de la extrema derecha toda la acción terrorista que hagan miembros del Partido en sus

"purgas" interiores o que realicen otros miembros izquierdistas de distintas organizaciones.

LAS ARMAS POSIBLEMENTE SUMINISTRADAS POR UN MIEMBRO DEL GRAPO PUESTO EN

LIBERTAD PROVISIONAL POR UN JUZGADO DE BARCELONA

En cuanto a la munición, bombas de mano y armas utilizadas se apunta la posibilidad que pudieran

proceder de un robo cometido por un miembro del GRAPO en un Parque de Artillería del Ejército. Este

individuo, Antonio Pedroso Donoso, extremeño, fue detenido en el pasado mes de octubre en Barcelona y

puesto a disposición judicial en unión de lass diligencias policiales en las que, entre otros cargos, se

incluían su pertenencia al GRAPO. Sin embargo, el Juez de Instrucción de Barcelona correspondiente

decretó su puesta en libertad bajo fianza de 25.000 pesetas, tras de lo cual, Pedroso se halla en ignorado

paradero. Esta decisión del Juez catalán se llevó a cabo desconociendo la orden de busca y captura que

pesaba y pesa sobre Pedroso, dictada por la autoridad militar por delitos de deserción y! robo. Cuando

cumplía el servicio militar en filas, Pedroso huyó del cuartel de Artillería llevándose consigo unas 50

granadas de mano —una de las cuales puede ser la utilizada hoy contra la Guardia Civil— varias pistolas

y metralletas así como abundante munición del 9 mm. corto y 9 mm. Parabellum. Parte de esta munición

y de estas armas se comprobó que fueron las utilizadas para dar muerte a cuatro Policías Armadas el 1 de

octubre de 1975, acción realizada por miembros del GRAPO. Algunas de estas armas, como se recordará,

fueron halladas ocultas en el campo, en las inmediaciones del pueblo de Robledo de Chávela, en un

servicio de la Guardia Civil.

Por otra parte, desconocernos si las autoridades correspondientes del Ministerio, de Justicia —

especialmente la ( inspección de Tribunales— han adoptado medidas para evitar que un perfecto

conocimiento de los antecedentes evite casos, como el de Pedroso, en que se concede la libertad

provisional desconociendo la peligrosidad y responsabilidades pendientes del detenido.

 

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