La guerra de los tractores. Mombiedro de la Torre informa al Rey. 
 Es un problema de frustración     
 
 Pueblo.    02/03/1977.  Página: 36. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

MOMBIEDRO DE LA TORRE INFORMA AL REY

"ES UN PROBLEMA DE FRUSTRACIÓN"

MADRID, 3. (PUEBLO.) - Luis Mombiedro de la Torre, presidente de la Hermandad Sindical Nacional

de Labradores y Ganaderos, informó ayer al Rey de la grave situación por la que atraviesa el campo

español.

En el curso de la audiencia, y como un resumen explicativo de su exposición y de las aspiraciones de los

hombres del agro, el señor Mombiedro de la Torre entregó a Su Majestad el Rey el siguiente documento,

del cual extraemos los párrafos más sobresalientes:

«El descontento existente en el campo, que se manifiesta estos días con la presencia de hombres con sus

tractores en las vías públicas, se produce como consecuencia de la frustración de sus hombres y mujeres.

El nivel de renta personal, comparado con otros sectores, es cada vez más bajo. La influencia de los

agricultores en la vida política nacional ha disminuido con la población agraria, cada vez más vieja y con

escasa esperanza de renovación, porque el campo repele a los jóvenes.»

Más adelante dice que «la causa de los agricultores debe merecer la atención de los Gobiernos de S. M. el

Rey, quien debe arbitrar en su favor en cumplimiento de sus promesas en el discurso de la Corona en

favor de las clases peor dotadas».

En otro párrafo manifiesta que «el presupuesto del Ministerio de Agricultura se ha alejado del 14 ó 16 por

100 del total nacional que le corresponde, descendiendo en doce años al 6,3 por 100 en beneficio de la

enseñanza y otras actividades presupuestarias, también indispensables».

* PLAN. - Y por último expone una serie de puntos que debe llevar consigo el convenio nacional que se

estima urgente conseguir para la política agraria:

1. Una política de rentas hacia la explotación familiar con aumento simultáneo de la superficie y

dimensión de las explotaciones agrícolas y ganaderas y unos precios que garanticen el mínimo vital de los

campesinos.

2. Una dotación creciente, hasta el 16 por 100 del total, de los presupuestos del ministerio de

Agricultura, con destino no a los servicios del mismo, sino a los agricultores y ganaderos para su mejora

de explotaciones. Y para la puesta en riego de un millón de hectáreas.

3. Un plan simultáneo de jubilaciones anticipadas y acceso de los jóvenes a las mismas, como unidades

mínimas vitales familiares. Para ello los presupuestos generales del Estado deben atender las necesidades

de la Seguridad Social Agraria, que tienen que equipararse en prestaciones con la rama general, creándose

además el Fondo de Jubilación Anticipada.

4. Una preferencia absoluta para la instalación de industrias en las zonas de la eventualidad obrera y en

las que aumente el tamaño de las explotaciones.

5. Unos planes elaborados conjuntamente por la profesión y la Administración, en los ámbitos locales y

regionales, dotados específicamente por los presupuestos del Estado, para renovación del habitat rural en

todos sus aspectos: electrificación, vivienda, comunicaciones, centros de recreo, deportivos y culturales,

sanitarios, etc.

6. Un enlace permanente y democrático de las organizaciones profesionales de los agricultores con todos

los centros de decisión territoriales. También con la investigación, la extensión agraria y la formación

profesional.

7. Canalización de los fondos oficiales para el campo, a través de nuestras Cajas Rurales, que deberán

equipararse con las otras entidades de crédito y ahorro.

 

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