Un Guardia Civil muerto y tres gravisimamente heridos     
 
 Ya.    29/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 21. 

UN GUARDIA CIVIL MUERTO Y TRES GRAVISIMAMENTE HERIDOS

los terroristas ametrallaron a los dos guardias que prestaban servicio en la sucursal de la Caja Postal de la

carretera de Andalucía • Después se enfrentaron violentamente con un automóvil de la Guardia Civil, al

que lanzaron una bomba de mano

Dos horas después del asesinato de los dos miembros de la Policía Armada se produjo un atentado contra

la Guardia Civil, en el kilómetro 8,200 de la carretera de Andalucía. Sobre esa hora, un comando

compuesto, al parecer, por tres Individuos, todos ellos jóvenes, entraron en la sucursal número 41 de la

Caja Postal de Ahorros, situada en el primer piso, e hicieron varios disparos de metralleta contra los dos

guardias civiles que se encontraban allí en misión de vigilancia.

Enfrentamiento con otros guardias civiles

Según las versiones recogidas, estos tres Individuos, que Inmediatamente se dieron a la fuga, se en-

contraron a la salida de la sucursal con un automóvil Dyane 6, verde oscuro, con matrícula PGC -U .364,

que se había acercado al lugar por la carretera de Anda-lucía; entre ésta y la sucursal de Ja Caja Postal

hay un terraplén de unos tres metros de altura. Los asesinos, al verse sorprendidos, hicieron frente a los

ocupantes del automóvil Dyane y lanzaron al interior del vehículo un artefacto explosivo, ametrallándolo

posteriormente. Según las mismas versiones, todavía se produjo un tiroteo entre los atacantes y uno de los

guardia civiles, que se encontraba fuera del coche. Los integrantes del comando emprendieron Inme-

diatamente la huida por la calle del Sahara, en dirección opuesta a la carretera de Andalucía, y

abandonaron una metralleta, que poco después fue hallada junto a un Seat 600, aparcado en las cerfcanías

de un colegio.

Los periodistas que estuvieron en el lugar de los hechos pudieron comprobar los desperfectos ocasionados

en el coche de la Guardia Civil. En la portezuela delantera Izquierda, justo a la altura de los hombros del

conductor, habla quedado un enorme boqueta que indicaba la entrada del artefacto. El parabrisas estaba

completamente roto y en la parte posterior derecha, muy cerca de la rueda de ese lado, se observaba el

orificia de salida de una bala.

Los dos asientos delanteros tenían manchas de sangre coagulada. En los asientos posteriores había un

tricornio en el que se podían ver varios impactos de bala y la gorra de plato del conductor del vehículo.

En el interior de la sucursal había señales del atentado: un gran charco de sangre en la parte de la sala

reservada al público y un reguero de sangre que bajaba por toda la escalera en la dirección en que habían

sido retiradas las víctimas.

Algunas de las víctimas fueron llevadas primeramente al ambulatorio de la Seguridad Social de

Villaverde y más adelante a la clínica Primero de Octubre. Pare-ce ser que en e1 traslado de dos de los

heridos intervino un autobús de la línea regular de viajeros.

Nota de la Guardia Civil

La comandancia de la Guardia Civil facilitó a las seis menos cuarto de la tarde la siguiente nota:

"Aunque en una nota informativa anterior se daba por muertos dos de los guardias civiles ametrallados

cuando prestaban servicio en la sucursal de la Caja Postal de Ahorros del barrio de Oro-quieta, sólo, uno

ha fallecido hasta el momento, siendo muy grave «1 estado del segundo. El guardia civil que, resultó

muerto Instantáneamente es don José María Lozano Sainz, mientras que don Antonio Guareño Pagador se

encuentra internado en la Clínica Primero de Octubre, en estado muy grave.

Respectó al sargento y al guardia civil del Benemérito Cuerpo, que resultaron heridos cuando los

terroristas lanzaron sobre el vehículo en que viajaban una bomba de mano cuando salían de la Caja

Postal, se trata de don José Pérez Diáñez y don Felipe Martín Mar-gallo, que se encuentran internados en

el establecimiento sanitario antes citado en estado crítico."

Parte médico

El parte médico facilitado por los servicios médicos de la Clínica Primero de Octubre dice así:

Don José María Lozano Sainz ingresó prácticamente muerto, falleciendo a las catorce horas. Presenta una

herida penetrante en tórax, con «1 correspondiente hemo-tórax en el lado Izquierdo y heridas penetrantes

en abdomen. Además, una herida penetrante en re-gión occipital derecho, que lleva a la cavidad craneal.

Don José Pérez Diáñez, conductor, presenta una herida penetrante en tórax, con hemotórax y varias

heridas en abdomen. Presenta estallido de bazo, pulmón y riño-nes. Su pronóstico es gravísimo.

El sargento don Felipe Martínez Margallo presenta un estallido craneal con múltiples heridas diseminadas

en tórax y abdomen y además fracturas de húmero Izquierdo. Pronóstico muy grave.

Don Antonio Guareno Pagador presenta varias heridas en tórax, otra en región Inguinal, además de una

herida con rasguño en la cabeza. Pronóstico muy grave.

El guardia civil fallecido hasta el momento, don José María Lozano Sainz, es soltero, nacido en Almería

el 26 de marzo de 1954.

Persecución infructuosa de los terroristas

Poco después de cometerse estos atentados se produjeron en aquellas barriadas persecuciones, que no

dieron ningún fruto positivo.

La tensión es grande en los lugares donde ocurrieron los atentados. La noticia se extendió rápidamente

por la capital, donde todo el mundo comentaba lo sucedido con gran alarma.

Una vez cometidos los atentados, una voz anónima anunció que en un chalé que hay en la carretera de

Leganés a Getafe se había encontrado un depósito de explosivos y que muy posiblemente estuviesen allí

escondidos el señor Oriol y el señor Villaescusa. La Policía y: la Guardia Civil llevaron a cabo una amplia

operación. Parece que en el chalé se encontró un tunel, pero nada relativo a explosivos ni a personas

secuestradas. Se trataba de un chalé abandonado.

Hasta el momento de redactar esta información, ninguna agrupación o grupo de ninguna índole política se

ha atribuido la paternidad de estos atentados. La Policía se encuentra desplegada y se están llevando a

cabo redadas en varias barriadas. También se han montado controles en carreteras y en todas las salidas

de Madrid.

Helicópteros de las fuerzas de la Guardia Civil de Tráfico sobrevolaron durante toda la jornada la capital

y las carreteras de salida de ella. A última hora se han retiradlo sin ninguna novedad;

 

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