Autor: Casado, Pedro G.. 
 La abuela de don Fernándo Sánchez. 
 "Era el más infeliz de cuantos nietos tengo"     
 
 Ya.    29/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

La abuela de don Fernando Sánchez

"ERA EL MAS INFELIZ de cuantos nietos tengo"

El señor Sánchez Hernández era el tercer hijo de un matrimonio salmantino • El jueves había visitado a la

viuda de un compañero asesinado y le dijo que su esposo había muerto en el proceso de España hacia una

mayor convivencia

SALAMANCA, 28. (Por teléfono, de nuestro corresponsal, Pedro O. Casado.)

"Quien tenga la conciencia tranquila que no sienta ningún temor por la presencia de los "grises". En la

Policía Armada ingresamos únicamente los que no entendemos ni de política ni de negocios oscuros; lo

hacemos para conseguir un medio de vida digno y para prestar un servicio a la tranquilidad y a la paz de

los demás ciudadanos." Estas palabras las pronunció hace escasamente veinticuatro horas el joven policía

armado Fernando Sánchez Hernández asesinado esta mañana, cuando habló por teléfono con su abuela

paterna que, como sus padres, reside en esta ciudad,

El joven policía Fernando, que nación en el pueblecito salmantino de Santa María de Sancho hace 24

años, había vivido en esta .ciudad en la populosa barriada de La Prosperidad, de Salamanca. Cuando

contaba dieciocho años de edad Ingresó como voluntario en el Regimiento de Ingenieros y al licenciarse

hizo oposiciones al Cuerpo de la Policía Armada, teniendo su primer destino en Barcelona, Al cabo de

dos años de residir en la ciudad condal solicitó su traslado a Madrid, donde residía actualmente y

desempeñaba sus servicios como policía armado en distintas entidades bancarias madrileñas.

HIJO DE UN SARGENTO

La madre del policía asesinado se halla hospitalizada desde el pasado mes de octubre en el Instituto

Nacional del Cáncer por habérsela reproducido una dolencia de la que fue intervenida quirúrgicamente

hace unos dos años. Era el tercer hijo del matrimonio formado por don Sebastián Sánchez Morales,

sargento retirado del Ejército, y de doña Araceli Hernández Hernández. Un hermano ejerce la profesión

de ayudante técnico sanitario en Madrid y otra hermana reside en Bilbao. En el mes de agosto estuvo en

Salamanca con motivo de sus vacaciones de verano, y ante el temor que sintiera su abuela por la

profesión que había elegido y las alteraciones de orden público que se estaban produciendo, le respondió

que no sintiera temor ninguno porque no corría mayor riesgo que el Que puede correr un obrero en un

andamio. "Si mi nieto—nos ha dicho doña María Purificación Morales García, anciana de ochenta y cinco

años de edad—tuviese que desempeñar un cargo deshumanizado, desde ahora le digo que jamás habría

sido policía armado. Era el más infeliz de cuantos nietos tengo, y cuando yo le dije que tuviera cuidado

con esos individuos que suelen atracar los bancos, me contestó que fuera más comprensiva, que en el

mundo existía más gente buena que mala; si ellos hacen esas cosas es porque no saben lo que hacen o

porque alguien lea obliga a hacerlo."

Según nos Informaron, ayer el joven Fernando estuvo visitando a la viuda de un compañero que había

caído en otro atentado y a quien manifestó que su esposo había muerto en este proceso que se está

llevando a efecto en España para conseguir una mayor convivencia.

Al salir de la vivienda de los familiares del policía asesinado en esta ciudad, un compañero del Cuerpo

nos dijo estas lacónicas palabras: "Otra vez hay que recordar aquello de que también los policías armados

tenemos madre, esposa e hijos. Espero que los salmantinos que han pedido tan recientemente que se

declarase jornada de luto en Salamanca lo pidan ahora también."

 

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