Los asesinatos de agentes del Orden. Consejo de ministros. 
 Suspensión, por un mes, de los artículos 15 y 18 del Fuero de los Españoles  :   
 Afecta a aquellas "personas sospechosas de realizar o preparar actos terroristas". 
 Informaciones.    29/01/1977.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 26. 

SUSPENSIÓN, POR UN MES, DE LOS ARTÍCULOS 15 Y 18 DEL FUERO DE LOS ESPAÑOLES

AFECTA A AQUELLAS «PERSONAS SOSPECHOSAS DE REALIZAR O PREPARAR ACTOS

TERRORISTAS»

MADRID, 29 >INFORMACIONES¡.

EL ministro de Información y Turismo, don Añares Reguera Guajardo —aparentemente tranquilo—, se

presentó, a iaí once y cuarto de la noche de ayer, ante las cámaras de RTVE, para informar al país de los

acuerdos tomados en el Consejo de ministros celebrado ayer con carácter extraordinario. El señor

Reguera Guajardo dio lectura a! texto de un real decretp-ley sobre suspensión —durante un mes—. en

todo el territorio nacional, de la vigencia a? los artículos 15 y 18 del Fuero de los Españoles.

Hacia las seis y veinte de la tarde comenzó, en el palacio de la Moncloa, la reuníón urgente del Consejo,

convocada por la mañana, al poco tiempo de conocerse el nuevo atentado terrorista que costó la vida de

tres servidores del orden público —dos policías armados y un guardia civil— y que causó heridas graves

a otros tres miembros de la Benemérita Alrededor de las cinco y media comenzaron a llegar al palacio de

la Moncloa los miembros del Gabinete, alguno de ellos en automóviles con matricula privada. No

asistieron al Consejo ni el ministro de la Presidencia., don Alfonso Osorio. ni don Marcelino Oreja, dé

Asuntos Exteriores, Ambos de viaje en el extranjero.

Un coche patrulla de la Policía Armada daba vueltas continuamente alrededor del edificio. Los periodistas

fueron invitados a situarse a unos treinta metros de la puerta principal de la sede de la Presidencia.

El Consejo, presidido Por el presidente, señor Suárez, finalizó alrededor de las nueve menos veinte de la

noche. Esta reunión habla estado precedida por otra —también en Presidencia—, a la que asistieron el

presidente, e] vicepresidente primero, teniente general Gutiérrez Mellado; ministro de la Gobernación,

señar Martín Villa: subsecretario de Orden Público, señor Hernández Gil: director general de Seguridad,

señor Nicolás García, y el director general de la Guardia Civil, teniente general Ibáñez Freiré.

La referencia oficial de lo tratado, leída por el ministro de Información desde Radio Televisión Española,

es ésta:

"En la tarde de hoy por ayer se ha reunido con carácter extraordinario, en el palacio de Ja Moncloa, bajo

la presidencia del presidente de] Gobierno, don Adolfo

Suárez . González, el Consejo de ministros, en el que se ha aprobado un real decreto-ley por el que se

suspenden, por el plazo de un mes, los artículos 15 y 18 del Fuero de los Españoles respecto de aquellas

personas sobre las que recaiga la sospecha fundada de colaborar a la realización o preparación de actos

terroristas.

£1 Consejo de ministros volverá a reunirse nuevamente el martes día 1."

El texto íntegro del real decreto-] ey, de ´28 de enero de 1977, dice lo siguiente:

"Los actos terroristas perpetrados en los. últimos días aconsejan dotar a las autoridades gubernativas de

facultades excepcionales para proteger la paz ciudadana. Pero dado que dichas actividades son realizadas

por grupo o sectores muy minoritarios, no es necesario ni conveniente acudir a la proclamación de un

estado de excepción ni realizar una suspensión generalizada de garantías que podría afectar

impropiamente a todos los ciudadanos españoles.

Por ello, las medidas que en este rea) decreto-Iey se contienen se limitan exclusivamente a las personas

sospechosas de realizar o preparar actos terroristas, bien porque presumiblemente hayan participado en

los efectuados en los últimos días o porque traerán colaborar a la realización de otros a partir de este

momento.

En su virtud, y al amparo de 10 establecido en el artículo 35 del Fuero de los Españoles y del 10, 9, de la

ley de Régimen Jurídico de la Administración del Estado, a propuesta del ministro de la Gobernación, y

previa deliberación del Consejo de ministros, en su reunión del día 38 de enero de 1977. dispongo :

Artículo 1." Se suspende en todo el territorio nacional durante el plazo de un mes, a partir de la entrada en

vigor del presente real decreto-ley. la vigencia de los artículo 15 y 18 del Fuero de los Españoles respecto

de aquellas personas sobre las que rebalga la sospecha fundada de colaborar a la realización o preparación

de actos terroristas.

Art. 2.° El Gobierno y el ministro de 1» Gobernación adoptarán, en cada caso, las medidas más

aconsejables conforme a la legislación vigente.

DISPOSICIÓN FINAL

El presente real decretoley entraré en vigor el día de su publicación en el "Boletin Oficial del Estado" y de

él se dará cuenta inmediata a las Cortes.

Madrid, 28 de enero de 1977.

Los artículos 15 y 18 del Fuero de los Españoles, de 1? de julio de 1945, disponen textualmente lo

siguiente:

«Articulo 15.—Nadie ´podra entrar en el domicilio de un español ni efectuar registros en él sin su

consentimiento, a no ser con mandato de la autoridad competente y en los casos y en la forma que

establezcan las leyes.»

«Articulo 13.—Ningún español podrá ser detenido sino en los casos y en la forma, que prescriben las

leyes.

En el plazo de setenta y dos horas, todo detenido será puesto en libertad o entregado a la autoridad

judicial.´»

El citado artículo 15 del fuero de los Epañoles está relacionado con el artículo 11 de la ley de Orden

Público, disposición que señala textualmente lo siguiente:

«La autoridad gubernativa v sus agentes no podrán entrar en el domicilio de una vergoña sin su

consentimiento o mandamiento judicial. salvo en los casos siguientes:

Primero,—Cuando fueren agredidos desde él.

Segundo.—En los casos de flagrante delito, tanto para la persecución de los presuntos culpables como la

ocupación de los instrumentos y efectos del mismo y de cuanto pueda servir para su comprobación

Tercero.—cuando en aquél se produjeren alteraciones que perturbaren el orden.

Cuarta.—Si fueren requeridos por sus moradores.

Quinto.—Cuando fuere necesario hacerlo para auxiliar a las personas o evitar daños inminentes y graves

en las cosas.

El acta y atestado que con tal motivo se levantaren serán entregados sín dilación a la autoridad judicial

competente a los efectos que procedan, incluso el de corregir, en su caso, las extralimitaciones que se

hubiesen podido cometer. De toda extralimitacíon cometida se dará cuenta al gobernador civil.i>

TENIENTE GENERAL FERNANDEZ VALLESPIN

«TODOS DEBEMOS APOYAR LAS MEDIDAS DEL GOBIERNO»

MADRID, 29 (INFORMACIONES).— «En estos momentos difíciles, hemos de mantener la serenidad.

Dolidos, indignados, porque es justo que estemos así, pero con la sangre fría necesaria para responder a

estas acciones incalificables», ha declarado el teniente general Fernández Vallespín, jefe del Alto listado

Mayor, al diario i(A B C», sobre los atentados´ cometidos ayer contra miembros de la Policía Armada y

de la Guardia Civil.

«Esos hombres —afirmó el jefe del Alto Estado Mayor en su declaraciones— han sido víctimas de un

ataque a traición. Y ante un ataque a traición no hay defensa posible. No puede preverse la protección. Lo

que hay que hacer es extirpar enérgicamente a los saboteadores, que no solamente atacan la vida de

hombres como estos que han muerto hoy, sino también la vida política de España.»

¡Las fuerza» armadas, tan duramente tratadas, van a necesitar ahora el aliento de todo el país. Entre todos

debemos apoyar las medidas que el Gobierno está adoptando.);

Acerca del origen de la actual escalada de violencia que padece el país, e! teniente general Fernández

Vallespín expuso su opinión: «Yo creo que todo esto hay que atribuirlo a un premeditado, muy

premeditado plan, para impedir que continúe el. proceso de desarrollo político en España.»

LA CONCORDIA

Por Abel HERNÁNDEZ

CADA zarpazo del terror está contribuyendo a la concordia nacional. A los conspiradores les está

saliendo mal la operación. Ahora, tras la violencia fría y calculada, este país está más cerca de la

democracia. Muchas intransigencias y muchas tensiones dialécticas han desaparecido. Por encinta de

banderías y de ideologías se ha impuesto la voluntad general de un pueblo, de unos políticos y de unos

dirigentes religiosos y militares a favor de la convivencia civilizada

El Gobierno ha reaccionado a tiempo y equilibradamente. No hay estado de excepción. Se han adoptado

las medidas justas, precisas e Imprescindibles para hacer frente a la situación. En vez de dañado ha salido

fortalecido de la prueba.

La oposición —desde la derecha hasta la izquierda— ha respondido al reto de los provocadores, como ya

había testimoniado en el impresionante funeral por los abogados muertos en la calle de Atocha, con una

condena conjunta, unánime y serena. Esto es casi un milagro. Todos los dirigentes políticos y todo el

pueblo de Madrid estarían dispuestos a participar en una masiva, silenciosa y pacífica manifestación de

duelo, que significara al mismo tiempo un apoyo al Gobierno de la Monarquía en estas horas difíciles.

Ahora mismo se están midiendo los riesgos y las ventajas de esta singular convocatoria.

La Iglesia ha hecho oír su voz autorizada en el momento justo y con las palabras orientadoras precisas.

Cada vez se comprueba coa mas claridad que la Iglesia española no está al servicio del Poder, sino del

pueblo. El Ejército no ha sido arrancado de sus cuarteles. Es en estos momentos el mejor respaldo a la

concordia nacional, sin tentaciones de asumir el Poder. Por primera vez, toda la Prensa, unida, ha hecho

un editorial conjunto para orientar a la opinión pública. Y así sucesivamente. ¿Hacen falta más pruebas de

que este país no ama la discordia?

En España no hay, en las presentes circunstancias, ninguna posibilidad de que prenda la mecha

revolucionaria. No hay alteraciones sociales. Las que podían haber surgido se han apagado ante la

ofensiva terrorista. El país no está dividido en dos sectores irreconciliables. El contexto exterior no estaría

"dispuesto a consentir el enfrentamiento. Pierden el tiempo los provocadores, que algún día —

esperemos— caerán en manos de la Justicia. España se une ante las dificultades. Y se afianza la

concordia.

 

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