Autor: Conte, Rafael . 
 Los asesinatos de los agentes del orden. Reacciones en el extranjero. La prensa francesa interpreta los últimos sucesos en función de su ideología política. 
 Complot contra la democrácia     
 
 Informaciones.    29/01/1977.  Página: 9. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

LA PRENSA FRANCESA INTERPRETA LOS ÚLTIMOS SUCESOS EN FUNCIÓN DE SU

IDEOLOGÍA POLÍTICA COMPLOT CONTRA LA DEMOCRACIA

Por Rafael CONTÉ

PARÍS, 28.

LOS medios informativos franceses dan cuenta, con gran amplitud, de la serie de trágicos atentados que

ayer sufrió España. Por lo general, estos sucesos son unánimemente considerados como atentados contra

la democracia, contra el pueblo español. pero en la interpretación de los mismos, la opinión de la? medios

informativos se divide, siguiendo cada uno su ideología propia.

Esta división se puede observar, por ejemplo, en las declaraciones que han efectuado a dos diarios de

París los señores don Manuel Fraga Iribarne, que hace responsable de lo sucedido a la extrema izquierda,

y don Santiago Carrillo, que, por el contrario acusa a la extrema derecha.

«Hoy la oposición vitupera al terrorismo —dice el señor Praga, en una declaración a¡ diario conservador

"L´Aurore"— y lo sitúa en el lado de la extrema derecha. Pero des.de hace meses, la izquierda ha

excusado siempre, por ejemplo, las odiosas violencias de E. T. A. vasca, o hasta el asesinato del almirante

Carrero Blanco. ¿Acaso no ha pedido la amnistía total y completa para los terroristas de ayer? corno si la

Izquierda no tuviera sus asesinos patentados y como si no hubiera sostenido y hasta alentado tantas

huelgas salvajes, o manifestaciones que se convertían en motines, como la del año pasado en Vitoria. Sin

prejuzgar el origen de algunos atentados, bien puede uno recordar el viejo refrán: quien siembra vientos

recoge tempestades.»

Este misino diario, en su editorial de primera página, presenta el siguiente panorama: «Los Epañoles, en

su gran mayoría, desean la democratízación del país y aprueban a su Rey por haberla iniciado. Pero

comienzan a temer que el precio sea demasiado elevado. La seguridad, el trabajo y la mejora de su nivel

de vida constituyen las aspiraciones naturales a las cuales temen tener que renunciar. Pues las calles de la

capital se han vuelto poco seguras, no solamente & causa de las violencias políticas, sino también por la

aparición del gangsterismo. Y, por otra parte, las huelgas y la agitación social acentúan la gravedad de ´a

crisis economica.»

El diario conservador «Le Fígaro» expone las dos tesis sobre la responsabilidad de estos atentados: «Los

desesperados de la antidemocracias, titula su artículo de primera página, en el que se puede leer lo si-

guiente : «Las versiones oficiales y oficiosas han situado siempre a los protagonistas a extrema derecha y

a extrema izquierda, y es un hecho que tanto una como otra tienen interés en impedir la democratización,

«La -democracia amatranada», se lee en el diario independiente «Le Quotidien de París»: «Resumiendo

las cosas, se piensa en primer lugar en un complot organizado contra la prometida democracia Y es una

idea ampliamente difundida en España. Pero entrando en los detalles, no se comprende todavía bien cómo

se articulan las diferentes maniobras. De todas formas, parece dibujarse una conspiración sangrienta

contra la democracia española. Después del Ejército, es la Policía quien as ahora víctima de los

térroristas, como si se hubiera montado sabiamente un plan para extraviar a las dos instituciones más

sensibles y más crispadas del país.»

Cuando se examina la Prensa de Izquierdas, los comentarios cambian de tono, y, sobre todo, la

interpretación se puede leer, por ejemplo, los siguientes párrafos en la declaración que ha hecho el señor

Carrillo al diario comunista L´Humanite»: «La extrema derecha ultra siente que está perdiendo de manera

irreversible el control del Estado y por eso intenta crear un clima de anarquía, de golpe de fuerza, de

terror, con el fin de provocar una reacción del Ejército y de las fuerzas de policía contra el proceso de

democratización: se suscita en la clase obrera y en la Juventud un sentimiento de frustración susceptible

de engendrar respuestas extremistas irracionales. El secuestro del teniente general Villaescusa, el

asesinato de nuestros camaradas abogados, el asesinato de los agentes de la Policía Armada y la Guardía

Civil confirman este designio.»

En su comentario, el diario añade, por su parte, lo siguiente: «La simultaneidad de los diversos atentados

cometidos por los comandos ultras, la manera de operar, que recuerda la de los asesinos profesionales a

sueldo, las armas empleadas, la rapidez y la precisión de la ejecución, todo ello confirma e ilustra la

aplicación de un dispositivo de subversión para modificar el curso de los acontecimientos y restablecer el

orden fascista.»

 

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