Autor: Apostua, Luis. 
   Suave frenazo     
 
 Ya.    07/01/1978.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

SUAVE FRENAZO

QUIZA lo único preocupante de estos días sea el hecho de que hablamos demasiado—aunque sea bien—

de las Fuerzas Armadas y de su enorme y vital apoyo a la evolución política y constitucional. Pero se

Impone el peso objetivo de la noticia; ayer mismo, tanto el Rey romo el vicepresidente de Defensa,

teniente general Gutiérrez Mellado, pronunciaron discursos importantes.

En el texto de Su Majestad, hablando directamente a los hombres de los cuales es comandante en jefe y

resaltando su satisfacción por hallarse "en este ambiente familiar que me es tan grato", hay una serie de

finas observaciones sobre lo que podríamos llamar "la velocidad de la evolución".

En efecto, tras mostrar alegría por la marcha de la democratización, advierte que "hay que. hacerlo con el

dominio necesario para condicionar, dirigir y controlar debidamente los acontecimientos", a fin de que no

nos arrastren "a excesos o exageraciones tan perjudiciales como el estancamiento o el retroceso".

Al pedir serenidad a los generales, avisa de que "la evolución imprescindible no desemboque en el olvido

absoluto de un padado en el que ha de basarse la experiencia, ni conduzca a una total subversión del

orden de los valores o a una alteración de tas realidades históricas que no pueden borrarse".

En otro pasaje pide se tenga "el tacto necesario para saber dilucidar con acierto lo que ha de, mudarse

necesariamente y lo que necesariamente debe conservarse, a pesar del tiempo que pase y de los sistemas

que se establezcan.

Por su parte, el discurso del teniente, general Gutiérrez Mellado está en la misma onda positiva y

esperanzadora que el del Rey. pero con idéntico toque de prudencia al aludir a que la realidad social

presente, con su amplia exigencia de cambios, "no implica destruir, renegar o hacer labia rasa de todo lo

pasado; antes bien, conservar y mejorar todo lo bueno ya logrado".

A) menos en mi Impresión o interpretación personal de estos discursos—especialmente del de Su

Majestad—. vemos una clara llamada a las Fuerzas Armadas para que mantengan con entusiasta

disciplina su presente aclilud ante la transformación política, que es totalmente necesaria. Al mismo

tiempo hay, evidentemente dirigida al Gobierno, una advertencia muy matizada de que el ritmo de

los hechos no debe poner en peligro la consecución de los objetivos finales.

Luis APOSTUA

 

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