Autor: Salas y Guirior, José. 
 Repercusiones de los sucesos. ABC en Lisboa. 
 La opinión pública portuguesa, conmovida por los atentados     
 
 ABC.    30/01/1977.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

ABC. DOMINGO 30 DE ENERO DE 1977.

REPERCUSIONES DE LOS SUCESOS A B C EN LISBOA LA OPINIÓN PUBLICA

PORTUGUESA, CONMOVIDA POR LOS ATENTADOS

LISBOA, 29. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal.) «La situación en España se agudiza.» Así

encabeza su información un matutino de Lisboa, refiriéndose a los últimos acontecimientos de

Madrid. Dicha información, titulada a cinco columnas, ocupa media página y está en consonancia con la

que ofrecen los demás diarios de la mañana.

Con ello queda dicho hasta qué punto conmueve e interesa el tema español en la opinión general

portuguesa. Sin embargo, no parece Que sea fácil su entendimiento, puesto que en esas mismas páginas

está la noticia según la cual el presidente de la República, general Ramalho Eanes, se ha negado a

promulgar un decreto de amnistía para los actos de indisciplina y subversión llevados a cabo desde el 25

de abril de 1974. Y resulta difícil mostrar simpatía por la amnistía en un país ajeno cuando no se ejerce la

clemencia, como elemento armonizador. en el propio. De ahí Que la Información a Que me refiero sea

más bien inocua. Sobre todo, habida cuenta de que los periódicos portugueses son deficitarios y sólo

pueden sobrevivir mediante el auxilio estatal.

RUMORES.—Anoche circuló el rumor de que con motivo de los citados acontecimientos, algunos

subditos portugueses iban a ser expulsados del territorio español. Incluso se citaron algunos nombres muy

ligados al antiguo régimen portugués. En la mañana de hoy ha sido desmentida tal versión, haciéndose

público Que los quince portugueses que fueron expulsados en 1976 lo fueron por ser delincuentes

comunes y no políticos. Asimismo se da cuenta de que con fecha de hoy será expulsado de España uno

más. Pero se trata también de un simple delincuente común, sin relación alguna con cualquier actividad

de tipo político.

No son, sin embargo, estas vertientes las que más preocupan al ciudadano medio de este país. Los

aspectos económicos siguen siendo prioritarios y la crisis actual portuguesa muestra, a cada paso, los

deterioros de un pasado efervescente y disparatado, cuya fiebre remitió, pero cuyas consecuencias hay

que pagar. Ahora se están pagando.

CONSECUENCIAS.—Y así es como surgió la dificultad para entrar en el Mercado Común e incluso para

poder nivelar la cesta de la compra. No es fácil llenarla, puesto que para ello cuenta no sólo la subida de

los precios, sino la escasez de productos, así como la eficacia de la distribución. Pese a todo continúan las

huelgas en el ramo d« productos que se relacionan con el ámbito alimenticio. La de los pescadores es la

última de ellas. No obstante, los procedimientos para contener el deterioro de la economía parecen seguir

siendo el sueño de algunos. De ellos trataremos al hablar de la reunión del Congreso Sindical que

actualmente se está celebrando.—José SALAS Y GUIRIOR.

 

< Volver