Autor: Portell, Jose María. 
 Orden público. Tras un periodo de relativa calma. 
 Atentados terroristas en el País Vasco     
 
 ABC.    30/01/1977.  Página: 11. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ORDEN PUBLICO

TRAS UN PERIODO DE RELATIVA CALMA

ATENTADOS TERRORISTAS EN EL PAÍS VASCO

Bilbao, 29. (Servicio Especial.) En menos de treinta horas, tres atentados terroristas, con bombas, han

tenido lugar en Vizcaya. Hagamos recuento, para llegar a la conclusión de que «comandos armados» no

identificados se han puesto de nuevo en marcha.

CAMIÓN DESTROZADO. — El primero —como ya se publicó en este periódico— se produjo en la

madrugada del viernes, en la calle Calvo Sotelo, de Santurce. En esta ocasión, un camión de muebles,

aparcado en la vía pública, quedó totalmente destrozado. La propietaria de la empresa, María Cintas

Negrete, que está al frente d« la entidad comercial denominada Muebles Miranda, es calificada por

amplios sectores de la población «radicalmente españolista>. No obstante, apenas existen indicios viables

para clasificar políticamente el atentado.

EXTRAÑEZA.—Según la encuesta realizada, esta oleada de atentados —que se produce después de

varios meses de relativa calma terrorista— causa extrañeza.

A las veintiuna horas del atentado contra la furgoneta de Muebles Miranda, hubo, de nuevo en Santurce,

otro atentado. En esta ocasión, el objetivo fue el Club 51. situado en el centro de la localidad. A las nueve

y cuarto de la noche, casualmente, fue advertido en los servicios de este local un artefacto, metido en una

caja, situado visiblemente, que tenía aplicado un mecanismo de relojería. Como es lógico,

Inmediatamente, fue avisada la Guardia Civil, y se desalojó el local, que en aquel momento estaba

ocupado por unos treinta jóvenes.

EXPLOSIÓN EN UN CLUB.—Pero lo» especialistas en la desactivación de Ingenios explosivos de, este

tipo no llegaron a tiempo, y a las once menos cuarto de la noche, dos horas y media después de ser

localizado, se produjo la explosión. El resultado fue espeluznante. El Club 51 quedó totalmente destruido,

y dañados dos establecimientos contiguos, la peluquería Eveli, y tejidos Arteche. Hemos podido com-

probar en el lugar del suceso que el aspecto es desolador: sólo se ven unos escombros calcinados. Al

parecer, la explosión fue producida por kilo y medio de goma de clástico.

¿Por qué los autores han elegido corno objetivo el Club 21, precisamente horas después de aprobar el

Gobierno unas medidas de excepción contra los terroristas? Esta es la pregunta que se hace mucha gente.

DESTRUIDO UN TAXI. — Unas horas después, a las 2,50 de la madrugada, se registró otro atentado.

En esta ocasión, los comandos actuaron en Plencía, localidad situada a una hora de Santurce, a pocos

kilómetros de Bilbao. La víctima fue un taxi, matrícula BI-3264-B, propiedad de Pedro Ibergaray

Arrizabalaga, hombre muy popular y querido. El vehículo estaba aparcado en la calle General Mola, en

un zaguán de un garaje, a la luz pública. La carga explosiva —que fue muy potente— destruyó el coche

—cuya última letra acababa de ser pagada— y dañó el piso contiguo, de Irene Uribarri. Nadie se explica

la motivación de este atentado, que se considera injustificado, ya que sus víctimas son ajenas a la

actividad política.—José María POPTELL.

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