Autor: Casado, Pedro G.. 
 Entierro en Salamanca. 
 "Los dos acabamos de perder un hijo por las balas asesinas"     
 
 Ya.    30/01/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

Entierro en Salamanca

"Los dos acabamos de perder un hijo por las balas asesinas"

Palabras del padre de un abogado asesinado al padre de un policía armado muerto en Madrid

SALAMANCA, 29. (Por teléfono, de nuestro corresponsal, Pedro G. Casado.)

"Ni usted ni yo somos culpables, pero los dos acabamos de perder un hijo por las billas asesinas. Tal vez

algunos digan que su hijo estaba en un bando y el mío en otro. Yo no pienso así. Usted y yo hemos sido

víctimas tal vez de los Husmos francotiradores." Con estas palabras, que sobrecogieron el ánimo de

cuantos fueron testigos, se Inició el diálogo entre el padre del abogado salmantino asesinado en la calle de

Atocha y el del policía, también de Salamanca, abatido .en una sucursal de un banca de Madrid.

El gesto de los - familiares del abogado presentándose con sus hijos y un ramo de flores en el cuartel de la

Policía Armada ha sido la nota más emotiva y. comentada de cuantas se han dado en el acto del entierro

de los restos portales del policía Fernando Sánchez Hernández. Nadie esperaba que esto fuera a ocurrir y,

sin embargo, ocurrió. Las dos familias se fundieron en un abrazo y las lagrimas de unos y otros corrieron

por sus ojos.

También hay que señalar que junto a esta escena de fraternal comprensión de dos familias que las

circunstancias pudieran dar a entender que estaban enfrentadas por el odio, se recogieron otras que no

pasaron desapercibidas para loa vecinos que acudieron esta tarde a rendir homenaje al pálida aseeirnado.

La esposa, una joven mujer, tal vez en estado de buena esperanza, llevaba prendida en eu pecho la

medalla al mérito policial. que el vicepresidente del Gobierno acababa de imponerle. Lo demás todo

quedó marginado, aunque en otra ocasión pudiera ofrecer fuertes contraste»: la presencia de los miembros

de Fuerza Nueva de la» provincias de Salamanca, Valladolid, Palencia y Burgos, y los militantes de

varios partidos políticos de la oposición se entremezclaron en la iglesia de loa dominicos de San Esteban,

de Salamanca,

Ni siquiera cuando el féretro era sacado a hombros del templo para ser trasladado al cementerio se

produjo ningún acto de violencia.

Veinticuatro coronas figuraron en la comitiva que seguía al féretro» que, trae el funeral, se dirigió al

cementerio para dar sepultura al policía muerto.

 

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