El mensaje del presidente Suárez, bien acogido. 
 "De entreguismo a subversión, nada; de abrir el juego político, todo"     
 
 Informaciones.    31/01/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

EL MENSAJE DEL PRESIDENTE SUAREZ, BIEN ACOGIDO

((De entreguismo a la subversión, nada; de abrir el juego político, todo»

MADRID, 31 (INFORMACIONES}.

EL, breve mensaje radiotelevisado del presidente Suárez el sábado por la noche sobre la situación

española ante la ola de terrorismo ha sido bien acogido por todos los partidos políticos y por la opinión

pública. «.Somos conscientes —dijo— de la importancia del desalío. Se trata de hacer inviable nuestro

camino hacia una convivencia civilizada. Y se trata de la acción de pequeños grupos, totalmente

marginados, pero profesionales del crimen. No hay medidas infalibles que puedan garantizar que estos

hechos no se produzcan. No estamos ante un problema de autoridad, porgue allí donde hay un criminal

dispuesto a matar, existe la posibilidad de que se cometa un crimen. Deseo, sin embargo, que quede una

cosa clara: de entreguismo a la subversión, nada; de abrir el juego político para normalizar la vida

ciudadana, todo. Se está trabajando intensamente y con dureza en la prevención e investigación de los

atentados. España seguirá su camino hacia el futuro con orden y libertad, aunque a veces con dolor, y el

Gobierno llevará adelante su programa.»

Estas son algunas de las frases destacadas de la alocución presidencial. Elseñor Suárez presentaba un

aspecto firme y tereno. Sus ojos denotaban falta de sueño y cierto cansancio. La alocución duró nueve

minutos, y el presidente del Gobierno dijo textualmente:

"Señoras, señores: Jamás pensé que la tarea que se propone realizar el pueblo español, y

consiguientemente su Gobierno y todas las fuerzas políticas, pudiera ser fácil o exenta de peligros. Un

mes y medio después de que ustedes hayan decidido con su voto, libremente emitido, su destino como

nación, me veo en el deber de comparecer ante ustedes, para comunicarles cuál es la actitud del Gobierno

ante unos actos criminales, cuya gravedad no quiero ocultar, porque, en definitiva, se proponen anular la

voz de nuestra sociedad. Somos conscientes de la importancia del desafío. Se trata de hacer inviable

nuestro camino hacia una convivencia civilizada. Y se trata de la acción de pequeños grupos, totalmente

marginados, pero profesionales del crimen.

Hemos de reconocer, en primer lugar, que este fenómeno no es de aquí ni de ahora. Lo demuestra el

esfuerzo de todos los Gobiernos para erradicar el terrorismo en los últimos tiempos, que culminó en la

Convención Antiterrorista Europea, firmada en Estrasburgo anteayer por los países que integran el

Consejo de Europa. Ante ello no sólo se Impone la cooperación internacional, sino también, a nivel

Interno, la necesidad de dotar a las fuerzas de orden público de nuevos medios técnicos y materiales

idóneos para la más eficaz prevención y eliminación de este peligro. A ese espíritu responden las últimas

medidas acordadas por el Gobierno.

Pero si los medios técnicos son importantes para luchar contra este nuevo fenómeno de la guerrilla

urbana, no es menos cierto que las definitivas soluciones dependen del espíritu con que toda la sociedad

quiera responder. ¿Creen ustedes que estos criminales atentados se hubiesen realizado si quienes los

ejecutan contasen con un mínimo consenso de los españoles? Evidentemente, no; se trata de una prueba

de debilidad, de un desesperado recurso a la violencia.

Y ¿cuáles son los objetivos que tratan de alcanzar estos grupos profesionales del terror? Atemorizar a la

población; romper la confianza en el Gobierno, cualquiera que sea ese Gobierno; atacar las estructuras del

Estado; provocar a las fuerzas armadas y a las de orden público; enturbiar la convivencia ciudadana y

liquidar el proceso político en el que estamos inmersos, y conseguir que las fuerzas políticas del país se

enfrenten entre sí violenta y radicalmente.

En esta situación tenemos que hacernos, necesariamente, una pregunta: ¿Cómo podrían conseguir más

fácilmente estos objetivos?

En primer lugar, si consiguen que nosotros, el Gobierno, perdamos los nervios´ en la búsqueda de

soluciones más espectaculares que eficaces, o adoptando medidas encaminadas a obtener un fácil e in-

mediato aplauso.

También los conseguirán si ustedes se atemorizan, si se dejan manejar consciente o inconscientemente en

beneficio de las intenciones extremistas.

Si consiguen hacerles creer que se han equivocado al aprobar la reforma política.

Si ustedes llegan a pensar que estos problemas se pueden evitar con rapidez y facilidad por la simple

utilización de medios represivos.

En nombre del Gobierno quiero decirles que no existen medidas milagrosas que resuelvan

inmediatamente estos problemas. Es duro y difícil decirlo, pero, a pesar de todo, repito, no hay medidas

infalibles que puedan garantizar que estos hechos no se produzcan. No podemos afirmar que tenemos la

solución inmediata, sencillamente porque no existe, pero también porque no queremos ni podemos

engañar al pueblo español. Y esa misma sinceridad nos hace reconocer que no estamos ante un problema

de autoridad, porque allí donde hay un criminal dispuesto a matar, existe la posibilidad de que se cometa

un crimen.

Deseo, sin embargo, que quede una cosa muy clara: de entreguismo a la subversión, nada; de actitudes

tibias hacia las provocaciones, nada; de despreocuparnos ante los grandes temas que puedan rozar la

unidad, la independencia o la seguridad de la Patria, nada. Pero, en cambio, sí décimos que de actitud y

predisposición al diálogo pacífico, todo; de abrir el juego político para normalizar la vida ciudadana, todo;

del reconocimiento a la peculiaridad y personalidad de las regiones, todo; de hacer posible que las

diversas opciones políticas puedan desarrollar sus legítimas aspiraciones al Poder, absolutamente todo.

Esta es nuestra actitud y estos son nuestros propósitos. Frente a. las actividades terroristas no existen más

acciones que las aplicadas por el Gobierno y las que realizan las fuerzas del orden público Se está

trabajando intensamente y con dureza en la prevención e investigación de los atentados.

Sé que todos ustedes están pidiendo soluciones urgentes Pero si es cierto que no bastan, como he dicho,

los métodos represivos, también lo es que debemos aprestarnos, colectivamente. a las respuestas sociales:

a demostrar el valor que siempre hemos tenido los españoles para hacer una vida normal cuando los

momentos son difíciles.

Por ello, si ustedes están dispuestos a no dejarse intimidar por estos sucesos criminales; si ustedes, pueblo

de España, señoras y señores, siguen queriendo, como así lo han expresado, que s« celebren unas

elecciones para que el futuro va inmediato de nuestro país sea gobernado por sus auténticos

representantes; si tos partidos políticos son, como evidencian, conscientes de que estamos ante un ataque

al Estado y por tanto a 1a derecha, a la izquierda y al centro; si ios medios de comunicación social son

igualmente conscientes, como lo han demostrado, de que nos hallamos ante un ataque a la totalidad del

pueblo español; si todos ustedes son conscientes de que estas acciones buscan romper la tranquilidad

social y la eofianza de los ciudadanos en sus instituciones; si ustedes, en definitiva, son conscientes de

todo esto, yo les aseguro que el terrorismo será desplazado, que España seguirá su camino hacia el futuro

con orden y libertad, aunque a veces con dolor, y que el Gobierno llevará adelante su programa, que es el

de ustedes.

Acepto, como es lógico, y non orgullo, la plena responsabilidad por las decisiones que adopto; no

buscamos otro objetivo que servir a la totalidad del pueblo español, conjugando autoridad y libertades

políticas; ni ahora ni nunca hemos tratado de Actuar en función de intereses personales, sino

exclusivamente al servicio de los más altos intereses de la nacón y de la Monarquía en una democracia

plena.

Nos encontramos frentes dificultades y problemas y no lo negamos, pero no nos asustan ni nos harán

torcer nuestro rumbo, porque sentimos te confianza que nos dan nuestras fuerzas armadas, garantía del

orden institucional; porque sabemos que a las fuerzas de orden público no les va a faltar el aliento y el

respaldo de los hombres y mujeres cuya defensa les está encomendada, y porque nos estimula el

patriotismo demostrado por los grupos políticos, fuerzas sociales y medios de comunicación que han

unido su voz frente a la agresión que a todos nos afecta.

Señoras y señores, estén absolutamente seguros de que pese a todas las dificultades y con su ayuda,

vamos a Seguir por el camino que ustedes mismos nos han marcado, y que es en definitiva el camino de

toda España Muchas gracias a todos.»

«SE TRATA DE LA ACCIÓN DE PEQUEÑOS GRUPOS TOTALMENTE MARGINADOS, PERO

PROFESIONALES DEL CRIMEN»

«ESPAÑA SEGUIRÁ SU CAMINO HACIA EL FUTURO CON ORDEN Y LIBERTAD»

31 de enero de 1977

INFORMACIONES

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