Autor: Sopena Daganzo, Enrique. 
 No asistieron las autoridades. 
 Barcelona: Misa por los abogados y los guardias asesinados     
 
 Informaciones.    31/01/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

NO ASISTIERON LAS AUTORIDADES

Barcelona: Misa por los abogados y por los guardias asesinados

Por Enrique SOPEÑA

BARCELONA, 31.

EL sábado por la tarde se celebró una misa en la iglesia de Santa María del Mar en memoria de los

abogados laboralistas y de los miembros de las fuerzas de seguridad asesinados en Madrid.

La ceremonia religiosa, organizada por la Comisión de Defensa Profesional y por el grupo de abogados

jóvenes del Colegio de Abogados de Barcelona, simboliza probablemente, mejor que nada, la nueva

situación- alcanzada tras una oleada de violencia que persigue, evidentemente, unos objetivos distintos a

los cosechados hasta ahora. Por primera vez, un misino funeral fue dedicado a unos -miembros del

Partido Comunista y a unos servidores del orden publico, constituyendo acaso una muestra significativa

de que lo que a estas alturas se plantea es algo más que la esquemática alternativa derecha-izquierda. La

opción es mucho más profunda: se trata de elegir entre fascismo y democracia.

A la misa-funeral asistieron representantes de numerosas fuerzas políticas y ciudadanas como homenaje a

las diez víctimas de los atentados, mientras brillaron por su ausencia las autoridades loca, es y

provinciales. En la oración fúnebre se lecordó a Jos abogados que se habían identificado y puesto al

servicio de la clase trabajadora, y asimismo a los agentes del orden, «que tienen por misión no oprimir al

pueblo, sino ayudarlo ante los poderosos». Mientras unas 4.000 personas seguían en un impresionante

silencio la ceremonia, fuera un triple cordón, formado por los miembros del servicio de orden, controlaba

bolsos y bolsillos de todos aquellos que penetraban en ]a iglesia.

DOS COMUNICADOS DE LA OPOSICIÓN

Para después del funeral se había convocado una reunión en Ja que debían parcipar veintiséis fuerzas

políticas catalanas —desde la Lliga de Catalunya hasta la Liga Comunista—, en la que se pensaba

elaborar un documento conjunto que plasmara la opinión de la oposición tíe Cataluña en torno a los

últimos acontecimientos, una comisión designada unas horas antes debía presentar el borrador a suscribir,

con las modificaciones necesarias, por los convocados. No obstante, divergencias importantes sobre el

fondo del documento condujeron a la formación de dos grupos que, cada uno por separado, manifestó su

criterio en sendos documentos dados a la luz publica a últimas horas de la noche. Con ello se consumó

algo similar a lo ocurrido en Madrid: la formación de un frente limitado a la derecha por la Luga y a la

izquierda por los comunistas, mientras que un segundo conglomerado alineaba desde el Partido del

Trabajo y Partido Carlista hasta los grupos de extrema izquierda no violenta.

El primero de los grupos citados, compuesto por las fuerzas políticas y sindicales de mayor arraigo aquí,

suscribieron un manifiesto que, sin contener crítica alguna a la actuación gubernamental, reclamaba una

serie de medidas, consideradas como muy urgentes. Entre éstas se encontraba la exigencia de una «total

transparencia informativa y la persecución, con todo el peso de la ley, de todos los que resulten

responsables directos o indirectos de estos actos»; el desarme y «la disolución hasta la raíz» de las bandas

y de los grupos terroristas; la liberación inmediata de los miembros de ^as fuerzas democráticas; la

colaboración de la fuerza pública en la protección de los locales de partido y centrales sindicales, y el

acceso de las fuerzas democráticas a ¡os medios de comunicación, • a fin de que éstas «puedan dirigirse al

pueblo orientándolo, serenando los ánimos y creando e] necesario ultima de convivencia»

Por su parce es segundo de los comunicados, suscrito por el Partido del Trabajo, Partido Carlista y otros

grupos a su izquierda, contenía críticas a Ja acción del Gabinete Suarez y exigía la liberación de los

militantes de partidos de izquierda detenidos, «que nada han tenido que ver.» con las actuaciones llevadas

a cabo por profesionales del crimen.

 

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