Incidentes en los funerales     
 
 Diario 16.    31/01/1977.  Página: 6. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

Incidentes en los funerales

MADRID. 31 (D16). —Mi-norias de extremistas de derecha provocaron d i v ersos incidentes en los

funerales de los tres agentes del Orden, asesinados «1 viernes 28, y pretendieron capitalizar lu ceremonia

a su favor y en contra de} Gobierno, la democracia y la izquierda, sin que llegaran a secundarles la

mayoría de loa centenares de asistentes.

Frente a loa gritos, algunos insultos y desplantes, exigió y trató de imponer sen-satea y recogimiento el

vicepresidente del Gobierno, teniente general Manuel Gutiérrez Mellado, que presidió los actos

funerarios, celebrados en el Hospital Militar Gomez Ulla, acompañado por los ministros del Ejército,

teniente general Félix Alvarez Arenas, y de la Gobernacion, Rodolfo Martin Villa.

En la mañana del sábado día 29 se iustaíó en el Hospital Militar ¡a capilla ardiente con los cadáveres ´ de

los policías armados José María Martínez Morales y Fernando Sánchez Hernández, y del guardia civil

José María Lozano Sáinz, sobre cuyos féretros se Impondrían luego las medallas al Mérito Policial y al

Mérito Militar, concedidas a título postumo.

El .primer incidente se produjo cuando llegó al Hospital el jesuíta padre Sobrino, cerca de la una y inedia

de la tarde, al que algunas personas reconocieron como el autor de un comentario, publicado en varios

periódicos, en el que destacaba la serenidad con que se procedió el día del entierro de los cinco abogados

comunistas, asesinados en su despacho de la calle de Atocha.

"¡Fuera, rojos!" "¡Traidor!", le vocearon, mientras unas señoras gritaban " (Viva Cristo Rey." "Esto es

solo para hombres!" y "Somos españolisismos!" Unos paisanos, policías al parecer, pudieron llevarse al

padre Sobrino

Disturbios

Los disturbios alcanzaron mayor gravedad cuando los féretros fueron sacados a los jardines del Hospital,

sobre las dos y media de la tarde. Ente las personalidades presentes, como los ex ministros Tomás

Gáricano, Enrice García Ramal y José Utrera Molina, el consejero nacional y Jefe de Fuerza Nueva, Blas

Piñar, parecía particularmente interesado en el desarrollo de los acontecimientos.

En ese momento, gritos de ¡Viva España! y vítores a la Policía Armada y a la Guardia Civil salieron de

entre la gente. La tensión creció al iniciar Blas Piñar el himno de la Infantería, que coreado por otros

correligionarios no dejaba oír el responso que empezaban a rezar unos sacredotes.

Por encuna de las voces, el teniente general Gutiérrez Mellado ordenó con fuerte voz: "[Silenciol El que

lleve uniforme, temes, y quien sepa y quiera, que rece." Un grupo empezó a gritar Franco! ¡Franco! ¡

Franco í i Traidores! |Viva e! 18 de Julio!

Y un oficia! de Marina, según el diario "Ya" (un capitán de navio, precisa la agencia Europa Press),

contestó al vicepresidente militar: "El que lleve «nilorme, que honre a la bandera." "Silencio, silencio",

ordenó el teniente general Gutiérrez Mellado, pero nuevamente le contestaron: "Por encima de la

obediencia está e! honor."

Otras voces salían de la gente: ¡Justicia! ¡Gobierno, fuera! ¡Fuera los masones! y alguna voz se oyó que

exigía Muera el comunismo! Según parece, el teniente general Gutiérrez Mellado trató de dirigirse hacia

el oficial que le habla increpado, pero le sujetaron.

 

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