Mensaje del presidente Suárez a la nación. 
 "Vamos a seguir el camino que el pueblo ha marcado"     
 
 Pueblo.    31/01/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 29. 

MENSAJE DEL PRESIDENTE SUAREZ A LA NACIÓN

VAMOS A SEGUIR EL CAMINO QUE El PUEBLO HA MARCADO

MADRID. (PUEBLO.)— El presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, dirigió ia noche del sábado un

mensaje a los españoles a través de radio y televisión. Et texto de la alocución es el siguiente:

• Señoras, señores:

Jamás pensé que la tarea que se propone realizar el pueblo español, y consiguientemente su Gobierno y

todas las fuerzas políticas, pudiera ser fácil o exenta de peligros. Un mes v medio después de que ustedes

hayan decidido con su voto, libremente emitido, su destino como nación, me veo en el deber de

comparecer ante ustedes para comunicarles cuál es la actitud del Gobierno ante unos actos criminales,

cuya gravedad no quiero ocultar, porque, en definitiva, se proponen anular la voz de nuestra sociedad.

Somos conscientes de la importancia del desafío. Se trata de hacer in viable nuestro camino hacia una con

vivencia civilizada. Y se trata de la acción dé pequeños grupos, totalmente marginados, pero

profesionales del crimen.

Hemos de reconocer, en primer lugar, que este fenómeno no es de aquí ni de ahora. Lo demuestra el

esfuerzo de todos los Gobiernos para erradicar el terrorismo en los últimos tiempos, que culminó en la

convención antiterrorista europea, firmada en Estrasburgo por los países que integran el Consejo de

Europa. Ante ello no sólo se impone la cooperación internacional, sino también, a nivel interno, la

necesidad de dotar a las fuerzas de orden público de nuevos medios técnicos y materiales idóneos para la

más eficaz prevención y eliminación de este peligro. A ese espíritu responden las últimas medidas

acordadas por el Gobierno.

Pero si los medios técnicos son importantes para luchar contra este nuevo fenómeno de la guerrilla

urbana, no es menos cierto que las definitivas soluciones dependen del espíritu con que toda la sociedad

quiera responder. ¿Creen ustedes que estos criminales atentados se hubiesen realizado si quienes los

ejecutan contasen con un consenso de los españoles? Evidentemente, no. Se trata de una prueba de

debilidad, de un desesperado recurso a la violencia.

¿Y cuáles son los objetivos que tratan de alcanzar estos grupos profesionales del terror?

• Atemorizar a la población.

• Romper la confianza en el Gobierno, cualquiera que sea ese Gobierno.

• Atacar las estructuras del Estado.

• Provocar a las Fuerzas Armadas y a las de orden público.

% Enturbiar la convivencia ciudadana y liquidar el proceso político en el que estamos inmersos.

• Conseguir que las Fuerzas políticas del país se enfrenten entre sí violenta y radicalmente.

En esta situación tenemos que hacernos, necesariamente, una pregunta: ¿Cómo podrían conseguir más

fácilmente estos objetivos?

En primer lugar, si consiguen que nosotros, el Gobierno, perdamos los nervios en la búsqueda de

soluciones más espectaculares que eficaces, o adoptando medidas encaminadas a obtener un fácil e

inmediato aplauso.

También los conseguirán si ustedes se atemorizan, si se dejan manejar consciente o inconscientemente en

beneficio de las intenciones extremistas.

Si consiguen hacerles creer que se han equivocado al aprobar la reforma política.

Si ustedes llegan a pensar que estos problemas se pueden evitar con rapidez y facilidad por la simple

utilización de medios represivos.

En nombre del Gobierno quiero decirles que no existen medidas milagrosas que resuelvan

inmediatamente estos problemas. Es duro y difícil decirlo, pero, a pesar de todo, repito, no hay medidas

infalibles que puedan garantizar que estos hechos no se produzcan. No podemos afirmar que tenemos la

solución inmediata, sencillamente porque no existe, pero también porque no queremos ni podemos

engañar al pueblo español, Y esa misma sinceridad nos hace reconocer que no estamos ante un problema

de autoridad, porque allí donde hay un criminal dispuesto a matar existe la posibilidad de que se cometa

un crimen. Deseo, sin embargo, que quede una cosa muy clara: de entreguismo a la subversión, nada; de

actitudes tibias hacia las provocaciones, nada; de despreocuparnos ante los grandes temas que puedan

rozar la unidad, la independencia o la seguridad de la Patria, nada. Pero, en cambio, sí decimos que de

actitud y predisposición al diálogo pacífico, todo; de abrir el juego político para normalizar la vida

ciudadana, todo; del reconocimiento a la peculiaridad y personalidad de las regiones, todo; de hacer

posible que las diversas opciones políticas puedan desarrollar sus legítimas aspiraciones al Poder,

absolutamente todo.

Esta es nuestra actitud y éstos son nuestros propósitos. Frente a las actividades terroristas no existen más

acciones que las aplicadas por el Gobierno y las que realizan las fuerzas del orden público. Se está

trabajando intensa -mente y con dureza en la de Tos alentados.

Sé que todos ustedes están pidiendo soluciones urgentes. Pero si es cierto que no bastan, como he dicho,

los métodos represivos, también lo es que debemos aprestarnos, colectivamente, a las respuestas sociales:

a demostrar el valor que siempre hemos tenido los españoles, para hacer una vida normal cuando los

momentos son difíciles.

Por ello:

Si ustedes están dispuestos a no dejarse intimidar por estos sucesos criminales;

Sí ustedes, pueblo de España, señoras y señores, siguen queriendo, como así lo han expresado, que se

celebren unas elecciones para que el futuro ya inmediato de nuestro país sea gobernado por sus auténticos

representantes;

Si los partidos políticos son, como evidencían, conscientes de que estamos ante un ataque al Estado y, por

tanto, a la derecha, a la izquierda y al centro:

Si los medios de comunicación social son igualmente conscientes —como lo han demostrado— de que

nos hallamos ante un ataque a la totalidad del pueblo español;

Si todos ustedes son conscientes de que estas acciones buscan romper la tranquilidad social y la confianza

de los ciudadanos en sus instituciones:

Si ustedes, en definitiva son conscientes de todo esto, yo les aseguro que el terrorismo será desplaza do,

que España seguirá su camino hacia el futuro con orden y libertad, aunque a veces con dolor, y que el

Gobierno llevará adelante su programa, que es el de ustedes.

Acepto, como es lógico y con orgullo, la plena responsabilidad por las decisiones que adopto. No bus-

camos otro objetivo que servir a la totalidad del pueblo español, conjugando autoridad y libertades

politicas. Ni ahora ni nunca hemos tratado de actuar en unción de intereses populares sino,

exclusivamente. al servicio de los más altos intereses de la nación y de la Monarquía en una democracia

plena.

Nos encontramos frente a dificultades y problemas y no lo negamos. Pero no nos asustan ni nos harán

torcer nuestro rumbo, poique sentimos la confianza que nos dan nuestras Fuerzas Armadas, garantía del

orden institucional. Porqut sabemos que a las fuerzan de orden público no les \; a faltar el aliento y el

respaldo de los hombres y mujeres cuya defensa Jes está encomendada y porque nos estimula el

patriotismo demostrado por los grupos políticos, fuerzas sociales y medios de comunicación que han

unido su voz frente a la agresión que a todos nos afecta.

Señoras y señores, estén absolutamente seguros de que, pese a todas las dificultades y con su ayuda

vamos a seguir por el camino que ustedes mismo-nos han marcado, y que es en definitiva el camino de

toda España.

"El terrorismo es un ataque a la totalidad del pueblo español"

 

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