Excelentísimo señor almirante don Enrique Amador Franco, subsecretario de la Marina Mercante. 
 "Los problemas del sector nos han desbordado a todos"     
 
 La Actualidad Española.     Página: 5-7. Páginas: 3. Párrafos: 40. 

Excelentísimo señor almirante don Enrique Amador Franco, subsecretario de la Marina Mercante:

IOS PROBLEMAS DEL SECTOR NOS HAN DESBORDADO A TODOS

TODA la actividad de la industria pesquera, desde que se construye el buque hasta que el pescado está en lonja, queda bajo la jurisdicción de la Dirección General de Pesca, de la Subsecretaría de la Marina Mercante, que, a su vez, depende del Ministerio de Comercio.

Al frente de la Subsecretaría, llevando el timón de la nave con sus compartimientos de Navegación, Construcción Naval, etc., está el hombre indicado: el hombre de la mar, un almirante de nuestra Armada:

Enrique Amador Franco.

El cambio ministerial habido tras el asesinato del jefe del Gobierno, almirante Carrero Blanco, colocó al frente de la Subsecretaría de la Marina Mercante (y de Pesca) a un hombre que no sabe de horas ni de festivos cuando de solucionar alguna crisis se trata.

Enjuta la faz, con una mirada intensa y fija al interlocutor, consigue hábilmente hacerse entender y, lo que es más difícil, escuchar y comprender los problemas con sólo enunciarlos. De sobrias y parcas palabras, pero llanas, abiertas, sin pliegues, el almirante Amador Franco abre hoy estas páginas dedicadas a la pesca, con una entrevista exclusiva concedida a LA ACTUALIDAD ESPAÑOLA.

Crisis que afecta a todos

—Las inquietudes y desajustes del sector pesquero están llevando a un punto de desazón a gran parte de los empresarios y trabajadores de esta actividad, que achacan, en gran medida, a que no se ha llevado a cabo desde sus comienzos una acción positiva por parte de la Dirección General de Pesca. ¿Esta se ha visto desbordada por las circunstancias o se trata de un "impeachment" económico mundial achacable a la crisis de inflación que vivimos?

—Es cierto que en el sector pesquero existen inquietudes y desajustes, mas éstos no se pueden imputar únicamente a la acción más o menos positiva de la Dirección General de Pesca Marítima, la cual, a pesar de extraordinario desarrollo alcanzado por el sector pesquero en los últimos años, tiene una formidable escasez de medios, cuando la realidad es que los asuntos de su competencia han aumentado en forma extraordinaria, principalmente a . partir de la Ley de mil novecientos sesenta y uno, que impulsó decididamente la creación y renovación de la flota pesquera.

"También la situación económica mundial afecta de forma decisiva y alarmante a las empresas pesqueras: el alza de los precios de combustibles, a pesar de las subvenciones concedidas por el Gobierno; el incremento de los costes de reparaciones, artes y aparejos, salarios de tripulaciones, etcétera, inciden decididamente en los costos de explotación, que no se han visto compensados por el debido incremento del valor de las capturas. Deberíamos

Actividad extractiva, investigación y comercialización, los fundamentos de la política pesquera considerar igualmente los defectos de comercialización que afectan a gran parte del sector, la problemática del mercado exterior y otros muchos aspectos que inciden en la explotación de la pesca.

"A todo esto hay que añadir la evolución de la política internacional pesquera, imprevisible hasta hace poco tiempo y que indudablemente tiende a la extensión de aguas de pesca de los países ribereños hasta las doscientas millas, como han hecho ya muchos países.

"Estas inquietudes y desajustes de que usted me habla, vienen de tal modo impuestos por la situación internacional que, aun en las naciones más desarrolladas en pesca y con sistemas económicos análogos al nuestro, también se producen y se sienten, y así podríamos citar las presiones que los pescadores ejercen sobre sus Gobiernos para asegurar el futuro de sus pesquerías, la mejor comercialización de sus productos y, consecuentemente, lograr el mayor rendimiento económico posible.

"Con todo ello quiero decir que la amplitud y acumulación de motivos que han dado lugar a esta crisis pesquera, que indudablemente padecemos y que intentamos superar, es de tal grado que resulta poco útil y poco justificado pretender concentrar en un solo punto posibles culpas o defectos de determinados organismos. Los cambios que han determinado esta crisis han ido ocurriendo con tal rapidez que es el conjunto de empresas y organismos del sector, incluida la Administración, desde luego, el que ha tenido que reaccionar en cada momento en la medida necesaria y exigida, por un futuro que, en ningún momento, se podía determinar con suficiente claridad.

Nueva reestructuración

—¿Cuáles son en orden a su importancia y apremio, los problemas que debe resolver a corto y largo plazo la Dirección General de Pesca, afecta a esa Subsecretaría?

-Es indudable que el primer problema que debemos afrontar en el plazo más breve posible es el de disponer de un órgano rector de la pesca marítima responsable de la dirección del sector pesquero, adecuado a las necesidades reales del mismo, en el bien entendido que una potente Dirección General de Pesca no será una panacea para todos los problemas actuales de la pesca, pero sin contar con este organismo, debidamente potenciado en medios materiales y humanos, difícilmente se podrán afrontar tales problemas con la extensión, profundidad y detenimiento que exigen, si queremos aspirar a soluciones adecuadas a todos ellos.

"Aparte de esto, los problemas de la pesca, en general, pueden ser clasificados, en cierto modo, en tres grupos que no se excluyen, sino que se complementan entre sí: los que afectan a la actividad extractiva, los que afectan al aspecto infestigador y los que afectan a la comercialización.

"En cuanto al sector extractivo, y emendónos a la actividad de la pesca en aguas propias, debemos esforzarnos en mejorar el conocimiento de su potencial íctico y en consecuencia determinar el máximo esfuerzo de pesca sostenible y programar una flota costera o litoral adecuada en calidad y cantidad, actuando mediante una política crediticia que conduzca a dimensionarla en sus justos términos y que

propicie la construcción de embarcaciones con técnicas avanzadas, con objeto de conseguir su máxima rentabilidad.

"Dentro de estas líneas de acción de máximo aprovechamiento de nuestras aguas, es fundamental considerar el sector extractivo de la acuicultura, que en estos momentos ha iniciado sus primeros pasos, y a la que habrá de prestarse una especial atención para impulsar su desarrollo, dada su ineludible importancia en el futuro como fuente de proteínas para el país.

"Si consideramos la actividad en aguas lejanas, la situación de la política pesquera internacional exige, si queremos continuar siendo un país situado en los primeros puestos del "ranking" mundial, el mantenimiento de los caladeros en los que actualmente faena nuestra flota de altura, mediante el mantenimiento de los actuales convenios pesqueros suscritos por España y el establecimiento de otros nuevos. Ahora bien, estos acuerdos implican una colaboración científica, una aportación de conocimientos tecnológicos y el establecimiento, en algunos casos, de empresas pesqueras conjuntas, que exige una legislación nacional adecuada a la nueva política internacional.

"En el aspecto de la investigación, es necesario a todas luces ampliar el campo de acción de nuestros Institutos, no sólo en el ámbito nacional, del que hemos hecho mención, sino con mayor intensidad en el internacional. El establecimiento de convenios bilaterales de pesca lleva, en general, consigo la colaboración científica conducente al mejor conocimiento biológico de los caladeros, y con ello a una más racional explotación.

"Por otra parte, el compromiso adquirido ante los organismos internacionales pesqueros nos obliga, en virtud del propio compromiso, prestigio y defensa de nuestros intereses pesqueros, a aportar los datos científicos necesarios, fruto de una estadística decuada y de una coordinación entre Administración y armadores.

"Sin embargo, existen otros aspectos de la investigación que prácticamente aún no han sido suficientemente sistematizados, y me refiero a la tecnología pesquera, tanto en su aspecto de artes y aparejos como a la de conservación y preparación del producto de la pesca, sin olvidar la promoción de campañas de pesca en exploración de nuevos caladeros, que pueden llevarse a cabo con la estrecha colaboración del sector y la Administración.

"La lucha contra la contaminación de los mares y el estudio de los contaminantes del medio marino y de sus efectos sobre los organismos vivos del mar y de su incorporación a los canales alimenticios, es otro aspecto de la investigación que reviste singular importancia.

"Dentro del ámbito comercial, interesa el desarrollo de los canales de comercialización, tanto en los mercados ulteriores como exteriores; para ello será necesario impulsar el desarrollo de una adecuada infraestructura pesquera en los puertos y centros de distribución del pescado, con especial referencia a las lonjas, frigoríficos y demás instalaciones similares. También será imprescindible impulsar una franca prospección de futuros mercados potenciales.

Potenciar el organismo

—Y en relación con la pregunta anterior, ¿de qué forma habría de estar estructurada aquella Dirección General para atender debidamente su cometido?

—De todos es sabido que el sector viene pidiendo, desde hace tiempo, la reestructuración de la Dirección General de Pesca Marítima para convertirla, según unos, en Subsecretaría de Pesca y, según otros, en Ministerio de Pesquerías. El planteamiento de esta petición es lógico en principio, puesto que no cabe duda que hay otros países, con menor importancia pesquera que España, que disponen de esos organismos a ese nivel de Subsecretaría y hasta Ministerio. Sin embargo, dada la situación actual, lo que se necesita, como primer paso, es potenciar la Dirección General, de modo que pueda abarcar toda la problematica que hemos expuesto anteriormente, sin perjuicio de tener presente siempre la necesaria evolución en consonancia con las necesidades del futuro. Esta potenciación podrá dar lugar a que se manifieste más adelante la necesidad de que la jerarquía de dicho organismo aumente de nivel. "En este sentido, habrá que actuar reforzando las estructuras de apoyo a nuestra política internacional pesquera, base de nuestra presencia en aguas lejanas. También es necesario reforzar los estudios de "planificación y desarrollo pesquero", mediante los cuales se puedan perfeccionar los factores de rentabilidad del sector. Finalmente, continuar con la ordenación de la flota, de la pesca y de la agricultura, mediante una legislación y reglamentación adecuada a los tiempos actuales y al futuro.

Otros paises

—En boca de los responsables marroquíes de la sociedad Maropeche, es España la que no ha cumplido con las mismas cláusulas que ella propuso y que Marruecos aceptó con no cortas discusiones. ¿Qué paso habrá de darse en el futuro ante esta situación?

—El momento en que nos encontramos, precisamente en estos días, puede significar una variación tal de nuestra situación, que da lagar a planteamientos totalmente distintos que hagan inútil, por lo tanto, .la alusión a una situación pasada.

"Precisamente estamos, quizá, ante uno de los casos comentados al principio de esta charla, de evolución rápida de los acontecimientos, no fácil de prever.

—¿Siguen en vigor los convenios habidos en Senegal y Mauritania?

—El convenio con Senegal sigue en todo su vigor ; en cuanto al suscrito con Mauritania, está sufriendo un "impasse", por no .haberse llegado a un acuerdo, en la última reunión de la Comisión Mixta de Pesca, entre los dos países. En cuanto al número de licencias a conceder por Mauritania y los condicionantes exigidos por sus autoridades, parecen estar ligados a otros aspectos de nuestra mutua colaboración, que se encuentran en detenido estudio por los organismos competentes de quienes dependen.

-¿Qué postura va a tomarse frente a la nueva situación candiense, irlandesa y de otros países con propósitos de extender sus aguas jurisdiccionales?

—Como ya he dicho anteriormente, la política pesquera española, en cuanto se refiere al problema internacional de ampliación de aguas pesqueras de países ribereños, es la de establecer convenios o acuerdos bilaterales con diversos países. No podemos hablar, por ahora, de Irlanda concretamente, pero sí puedo decirle que hemos iniciado conversaciones con Chile, Ecuador, Venezuela y Brasil, y que recientemente, como habrá usted visto en la prensa, se ha desplazado una Comisión especial a Canadá con objeto de iniciar conversaciones sobre el futuro de los mutuos intereses pesqueros.

Conferencia del mar

—A este respecto, ¿cuál ha sido la posición oficial española en la Conferencia del Mar? ¿Qué otras conclusiones han sido tomadas por iniciativa de España, o a las que España se haya adherido?

El almirante abre sus brazos ostensiblemente y dice:

—Aunque España, naturalmente, desearía que, al finalizar la Conferencia de Derecho del Mar, el régimen de la pesca continuase en forma análoga o parecida al que actualmente rige de manera oficial, de acuerdo con la actual Convención de Ginebra, ello sería utópico, y por esta razón, como la mayor parte de los países pesqueros, no puede ignorar esta realidad. Por ello, la posición oficial española en la Conferencia de Derecho del Mar ha sido, al constatar en Caracas el hecho incontestable de la existencia de una gran mayoría de países que aceptaban la jurisdicción del Estado ribereño sobre una zona de pesca de hasta un límite máximo de doscientas millas, la de admitir el estar dispuesta a aceptar también esta jurisdicción, "sub condicione".

"España pide, con otros muchos países, el derecho de los terceros Estados a participar en la pesca dentro de dicha zona, cuando la capacidad de captura del Estado ribereño no llegue al cien por cien de la "captura máxima permisible", y que este dato sea determinado en base a estudios científico-biológicos de garantía y con los debidos asesoramientos internacionales.

"España defiende también la necesidad de que este derecho de terceros se objetive adecuadamente en la futura Convención y de forma tal que no pueda haber discriminación entre ellos, considerando en todo caso la prioridad del Estado o Estados que tradicionalmente han operado en las aguas de la zona.

Previsiones para el IV Plan

—¿Se cumplirán en el cuarto Plan de Desarrollo los programas previstos de investigación? ¿Qué colaboración con otros países hay en estos términos?

—El cumplimiento de unos programas depende de la capacidad de trabajo de los centros que deban ejecutarlos y de la eficiencia de los hombres integrados en estos centros. En este aspecto, puedo garantizarle que la ejecución de los programas está más que asegurada. No obstante, hay un segundo aspecto que puede influir en la amplitud de los programas previstos, que no depende de los centros y sus equipos, y es el de las disponibilidades económicas. No sabemos aún, con exactitud, las cantidades que se destinarán a esa labor. No obstante, puedo asegurarles que los programas serán desarrollados aprovechado al máximo las disponibilidades económicas y la alta cualificación del personal científico que debe llevarlos a cabo.

"Las colaboraciones con otros países son intensas y fructíferas, ya sea por medio de las organizaciones internacionales en que está integrado nuestro país a través del Instituto Español de Oceanografía, COI (Comisión Oceanógrafica Intergubernamental), CIESM (Comisión Internacional para la Exploración Científica del mar Mediterráneo), CÍES (Consejo Internacional para la Explotación del Mar), SCOR (Comité Científico de Investigación Oceanógrafica), que enfocan problemas de investigación oceanógrafica, o por medio de los grupos científicos de las organizaciones internacionales de pesca, ICNAF NEAFC, ICAAT, CGPM, etcétera. Asimismo se mantienen acuerdos y contactos bilaterales entre países e instituciones y, desde luego, campañas de investigación llevadas a cabo en áreas determinadas en régimen de colaboración internacional. Es de señalar el trabajo de colaboración entre la Woods Hole Oceanographic Institution y el Instituto Español de Oceanografía, en estudios de oceanografía costera en las rías gallegas, y los estudios de la población de túnidos del Mediterráneo llevada a cabo entre el Instituto Español de Oceanografía y organismos italianos y franceses. Existen asimismo acuerdos bilaterales de investigación oceanógrafica, ultimados o a punto de ultimarse, con diversos países.

"Todo ello hace que nuestra investigación sea justamente valorada en el mundo oceanógrafico.

 

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