Seria amenaza para nuestros armadores en Canadá:. 
 Se pone fecha tope a la presencia española     
 
 La Actualidad Española.     Página: 41. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Sería amenaza para nuestros armadores en Canadá

SE PONE FECHA TOPE A LA PRESENCIA ESPAÑOLA

Sin embargo, parece existir una magnífica predisposición del Gobierno canadiense para llegar a un entendimiento y colaboración, basado en la creación de empresas mixtas, previo estudio de los recursos pesqueros por parte de los científicos, que desembocaría en una ordenación pesquera.

Pocos meses atrás, las revistas técnico-financieras de la Banca española en el extranjero informaban acerca de los problemas que en un breve plazo habrían de enfrentar los armadores españoles que faenan con sus barcos en aguas de Terranova (Canadá).

"Efectivamente —decía—, desde siglos atrás, las flotas pesqueras de Vascongadas y Galicia, además de las de Portugal, Rusia y Japón, se dedican en aguas de Terranova a la pesca del bacalao".

Continúa el informe diciendo: "La importancia creciente de las capturas realizadas, la indisciplina en los métodos empleados y, sobre todo, el riesgo de acabar con las especies movió al Canadá a una

reconsideración de su postura, lo que ha tenido por resultado la conclusión de diversos tratados sobre pesca en sus aguas con los países interesados, entre ellos España".

Abandono del golfo San Lorenzo

En este punto conviene destacar que los contactos habidos con nuestra Embajada obliga a nuestro país a abandonar las aguas del golfo San Lorenzo el 31 de julio del próximo año de 1976, como primer paso, para abandonar finalmente todas las aguas canadienses el 30 de noviembre de 1978, aguas que, por supuesto, alcanzarán las famosas doscientas millas.

¿Qué busca el Canadá con ello? La respuesta nos la da el propio mister Crossby, ministro de Pesquerías de la provincia en cuestión: Terranova. Cuando le entrevistamos en Saint John de Newfouland nos percatamos del alto concepto con que se califica al marino español, tanto en el aspecto legal de respetar las leyes cuanto en el terreno profesional: "Nada nos agradaría más que en un futuro próximo se estrechen las relaciones pesqueras de nuestros dos países. Con ello seguiremos aprendiendo de España, que es maestra en el arte. Concretamente —dijo—, nada hay más prometedor en este sentido que el establecimiento de empresas mixtas, y para ello España tiene todas las preferencias".

Investigación marina

Con ser importante y mucho esta buena disposición de las autoridades en conceder a España un trato de favor en las futuras relaciones pesqueras y convenios a realizar, apoyando en firme la constitución de empresas mixtas, no cabe duda de que lo principal y mas destacado es el interés canadiense en encontrar en España una mano que le ayude y le haga conocer sus propios recursos.

Desde el primero al último están alarmados con la baja en la pesca. Artes no reglamentarias y excesivo número de capturas. Por eso, en la nota cursada por el Ministerio de Asuntos Exteriores canadiense a nuestro embajador en Ottawa se hacía un particularísimo énfasis en pedir para la futura cooperación bilateral una búsqueda científica que permitiera definir los recursos biológico-pesqueros de sus aguas, una política aconsejable para protección de las especies y un estudio para solucionar la contaminación de los peces.

Esto es, sin lugar a dudas, fruto ya directo y engendrado por el bien hacer de nuestros investigadores y científicos, que en los-diversos y varios congresos internacionales han levantado nuestra bandera con el mayor pundonor.

Otros aspectos

En la citada nota se especifica que el deseo del Canadá es encontrar una fórmula tal que permita que los estudios realizados por los científicos puedan llegar a las manos y conocimiento de pescadores de ambos países; concretar un intercambio de técnicos y una entera colaboración para llegar a aplicar los métodos adecuados que exija una futura ordenación pesquera, fruto de los resultados de la investigación.

Por el momento, y pescando en aguas fuera de las nueve millas, el Gobierno canadiense estima y exige que los pescadores españoles habrán de cumplir las mismas normas y leyes impuestas para sus propios pescadores. Puede así perfilarse y entreverse la buena disposición de aquel país en seguir contando con nuestro concurso. Es la hora de la verdad y, como en Sudáfrica, es preciso llegar a acuerdos antes de que otros países se nos adelanten. Hay buena voluntad por parte de ellos; pero nuestro país tiene que ir a negociar en. calidad de tú a tú, con los más altos cargos políticos que nos representen.

Ya en el intercambio de notas aludido, el Gobierno canadiense se compromete a examinar antes de que expiren los plazos antes mencionados la posibilidad de mantener la actividad pesquera española en sus aguas, bajo el canon de permisos especiales, examinando previamente los aspectos socioeconómicos de la actividad industrial pesquera de nuestras empresas, sin olvidar la conservación de los recursos pesqueros.

Campa para la exportación

Por lo que respecta a la provincia de Terranova, de 400.000 kilómetros cuadrados y sólo 600.000 habitantes, no hay la menor duda de que no están preparados técnicamente para atender esa industria pesquera y que carecen del material necesario.

La colaboración de España en materia de hombres, buques y pertrechos, estando allí presentes en la condición de empresas mixtas, puede verse incluso aumentada con una emigración cualificada o profesional para la explotación de sus grandes recursos pesqueros, petrolíferos, gas natural, minería, etcétera.

Con esta presencia española ya puede posteriormente hacerse otra clase de contactos comerciales que permitan introducir en aquel vastísimo país productos españoles, como cítricos, vinos, juguetes, conservas, muebles, etcétera.

 

< Volver