Hacia una ordenación de la pesca. 
 La ciencia está preparada     
 
 La Actualidad Española.     Página: 45-47. Páginas: 3. Párrafos: 41. 

Hacia una ordenación de la pesca

LA CIENCIA ESTA PREPARADA

La ayuda prestada por la Administración —que en su día deberá sufragar la iniciativa privada-debe ser considerablemente aumentada en el IV Plan de Desarrollo.

"El primordial objetivo de la investigación marina, eminentemente trascendente para el desarrollo económico del país, es el de aportar las bases científicas para la evaluación de los recursos naturales y para la conservación y administración de estos recursos, y del medio marino".

"Una investigación oceanógrafica intensa y extensa no sólo acumula conocimientos sobre el valor potencial de los recursos, sino que va creando las condiciones idóneas para interpretar estos conocimientos y orientar una política nacional de recursos marinos".

La investigación científica del quinto continente está en embrión. La Humanidad no ha podido correr más, sencillamente porque no existían los medios tecnológicos adecuados que permitieran una búsqueda da datos reales a centenares de metros de profundidad y a lo largo y ancho de los océanos.

Por su parte, España, eminentemente marítima en su vocación y destino, ha vivido luengos años de espaldas a la mar. Fue necesaria la existencia de un III Plan de Desarrollo que destinara a esta investigación marítima el principio económico capaz de acometer los primeros gastos de adquisición de equipos, buques, personal, etcétera.

No obstante, la inquietud de nuestros científicos no había estado paralizando un proceso que pudo desarrollarse mejor posteriormente, al contar con una base de financiación en el III Plan. En buques privados o en buques de la Armada se hizo lo que se pudo. Los primeros, llevando en su dotación a biólogos que estudiaran datos de pesquerías sobre las mismas capturas realizadas, y la Marina de guerra, poniendo a la disposición de estos científicos corbetas, con su dotación completa, para trazar las singladuras pertinentes.

A pesar de esta penuria de medios, el pabellón científico español en los temas de la mar ha sido y está enormemente cotizado internacionalmente y cada vez más entre nuestra propia industria privada.

Científico de mariposas

No cabe duda que la idea que poseemos del científico corresponde en todo a la poca información que nos ha llegado de ellos. En la mente de todos está ese personaje con bata blanca que se olvida de comer o dormir estudiando con lupa el porqué de los colores de las alas de mariposa.

En los casos que hemos constatado muy cerca, nada más lejos de la realidad..., a excepción, sí, de la bata blanca. Son hombres de todas las edades, dirigidos magistralmente en sus quehaceres investigadores, con unas metas definidas, con una vocación auténtica y que podrían quedar situados entre la Administración y la industria privada. Ni tienen el cariz de policías o detectores de Hacienda, ni están presionados por el interés comercial. Sus datos están ayudando inconmensurablemente al desarrollo comercial, sí, y sitúan en el orden administrativo a nuestro país, cara al mundo, en congresos

Las investigaciones en biología, oceanografía, contaminación, etc., han dotado a nuestro país en congresos internacionales de una justa fama de nación documentada e inquieta, internacionales con el peso científico y tecnológico que justifica la presencia de nuestra flota pesquera en todos los mares.

Entre pescadores es común oír hablar de lo bien que están organizados los rusos o los japoneses en cuestión de pesquerías. No hay que negarlo; pero habremos de ir paulatinamente a justificar esta enorme distancia que nos separa de ellos en cuanto a medios se refiere o a infraestructura socio-económica que rusos y japoneses mantienen,

En primer lugar, cinco años atrás no teníamos el potencial humano y de buques desplegado en este último quinquenio dedicado por entero a la pesca. Ya es de loar que compitamos en todos los mercados con aquellas superpotencias pesqueras, a pesar de nuestra penuria de medios económicos para desarrollar una adecuada investigación "ad hoc", y a pesar de la escasa experiencia comercial requerida para poner, en marcha las grandes industrias.

Los rusos, por su parte, con una economía dirigida, que se permite el lujo de mantener algunos buques pesqueros, en absoluto rentables pero para ellos necesarios, por el cariz político que pueda prestar —aparte de otros fines militares-, y los japoneses, en su orden, con las macroempresas multinacionales, tienen en sus fundamentos y a sus respaldos la riqueza pecuniaria que permite dedicar elevados presupuestos a la investigación.

España, que pesca a través de un enorme minifundio de empresas armadoras, con las contadas excepciones que confirman la regla, se ha encontrado por sorpresa con un campo tan vasto como costoso para respaldar la acción laboral, industrial y comercial de estos armadores, que hoy por hoy aún no confían plenamente en su totalidad en el informe del científico, hasta el punto de costear estos presupuestos de investigación, tan elevados como importanes en sus resultados.

Está todavía, por otro lado, como manifiestan importadores, armadores y, en general, ejecutivos de grandes empresas que comercializan y fabrican incluso productos de alimentación, el poco acceso a estos estudios de investigación, no por falta de divulgación, sino por carencia de difusión de boletines, libros, etcétera.

Instituto Oceanógrafico

Fundado en 1914 por Odón de Buey, el Instituto vino a unificar todas las actividades investigadoras que de forma un tanto aislada venían realizando diversos laboratorios dedicados a la ciencia marina. Pasada la guerra, el Instituto pasó a depender de la Armada, pero con una vida un tanto mortecina y al "ralentí" por escasez de medios.

Los propósitos fueron de siempre llevar a cabo estudios biológicos, experiencias físico-oceanógraficas y químico-oceanógraficas, ampliándose recientemente con el estudio de la geología oceanógrafica. Hoy depende del Ministerio de Comercio.

Los escenarios en que se mueve el Instituto están marcados de antemano por la Junta Consultiva de Investigación Científico Pesquera, que coordina los trabajos a desarrollar y la utilización del buque oceanógrafico "Cornide de Saavedra" por parte de este Instituto Oceanógrafico.

Estos escenarios han sido últimamente más amplios, gracias a que las disponibilidades económicas otorgadas por el III Plan de Desarrollo —que contempló con gran interés la necesidad de adecuar una infraestructura investigadora que carecía de los medios suficientes y pedía a todas luces su potenciación- permitieron la construcción de buques especializados, la adquisición de aparatos y elementos científicos y la contratación de un personal eminentemente especializado.

El Instituto Oceanógrafico tiene en Palma de Mallorca, Santa Cruz de Tenerife, La Coruña, Mar Menor y Santander las principales bases de sus buques de investigación. En todas ellas se procede a dotar las instalaciones de aparatos adecuados, edificios, instalaciones, etcétera.

Las actividades

El ritmo de las investigaciones va aumentando día a día. Se ha conseguido de forma rotunda el ciútico de microalgas para alimentos de las larvas de diversas especies de moluscos, nacidos fuera de época. Se ha procedido a incubar huevos y larvas de camarón y se ha conseguido engordar alevines en estanques y jaulas flotantes, con inicio de estudios de reproducción controlada en doradas y mujoles.

Por lo que se refiere a la investigación geológica de la plataforma continental, se ha estudiado el golfo de Vizcaya, el de Cádiz y la plataforma de Mallorca a Punta Europa, en Gibraltar. En todos estos lugares se ha procedido a realizar perfiles sísmicos y estudios sedimentológicos y mineralógicos.

En oceanografía litoral, se ha estudiado a fondo las rías gallegas, llegándose a conocimientos completísimos de sus variantes oceanógraficas que ha de permitir su correcta utilización.

,En mar abierto, la oceanografía se ha aplicado a estudiar la dinámica del mar de Alborán y estrecho de Gibraltar y zona canario-sahariana.

En investigación pesquera hay que destacar los estudios de las poblaciones de pelagios oceánicos propios de nuestras plataformas y de merluzas, completados con trazado o levantamiento y edición de cartas de pesca.

En cuanto a lugares donde tiene lugar esta investigación completísima, citamos el área del Noroeste y Gran Sol, para la merluza; el área de Canarias, para túnidos tropicales, y Baleares, para pesca de arrastre y talud continental.

Seiscientos buoues tras la anchoa

Se ha llegado incluso a los mil doscientos metros en ciertas áreas, como en el mar de Alborán, o también como próximamente se hará en Senegal, para hacer levantamientos de cartas de pesca por medio de una batimetría exacta que da las calidades y profundidad de fondos, con cuyos datos se obtienen los conocimientos precisos de especies dominantes. Al mismo tiempo que el levantamiento o trazado de estas cartas se procede ahora a la evaluación de "stocks" por procedimientos acústicos en peces pelágicos y demersales. Esto es una investigación de la más alta vanguardia que se realiza ya con los nuevos buques investigadores "Jafuda Cresques", "Pescador" y "Naucrates".

Naturalmente, las ambiciosas perspectivas y los planes que se trazan para el futuro exigen nuevos y mayores buques especializados que permitan llevar a cabo investigaciones en zonas alejadas, sometidas a acuerdos internacionales de estudio y protección, que son el escenariario de nuestra flota pesquera o que pueden serlo en un futuro. Esto en lo que se refiere a investigación de peces demersales o de gran fondo.

En cuanto a pesquerías pelágicas, es ya muy importante, aunque escaso, el esfuerzo que se lleva a cabo en la zona del Cantábrico, con una dotación de seiscientos buques dedicados a la pesca de la anchoa y alba-cora. Los propósitos del Instituto Oceanógrafico en esta zona consisten en llegar a recopilar datos sobre factores ambientales relacionados con la abundancia de las especies mencionadas y limitación de "stocks".

Otros cometidos de investigación que viene desarrollando el Instituto de Oceanografía se relacionan directamente con el estudio de-algas y de la producción planctónica, que es la base de la alimentación de los peces.

Importantísima aportación a empresas privadas y estatales lo constituye el estudio de las condiciones oceanógraficas del litoral, con conocimiento de la variación con el espacio y en función del tiempo de temperatura, salinidad, oxígeno disuelto, nutriente, etcétera, y de la dinámica costera, como son las olas, las corrientes y las mareas.

Estos estudios son realizados a lo largo de muchos meses y años, ya que su auténtico valor consiste precisamente en una acumulación de datos obtenidos a través de una labor sistemática, perenne y estadística planificada.

Centro Nacional de Datos

Este Centro, encargado de coordinar a escala-nacional el intercambio internacional ág etilos oceanógraficos con instituciones similares de otros países y organismos internacionales, fue creado en 1967 dentro del Instituto Español de Oceanografía. Es el representaste oficial español para el Sistema Global Integrado ¿e Estaciones Oceanograflate. Entre sus cometidos se halla también ei archivo, registro y estudio de los distintos niveles del mar en nuestras zonas costeras.

Lleva a cabo una importantísima labor, como es el estudio y predicción de mareas para todos los puertos, y prepara aEbra una exhaustiva recopilación de sondas y muéstreos.

Estudios de contaminación del mar y centro docente

Otro cometido del Instituto Español de Oceanografía se centra en el Departamento de Contaminación del Mar, que estudia todo lo que versa sobre el medio ambiente marino, informando y asesorando siempre en problemas derivados de esta plaga de nuestros días, con raíces en el petróleo y derivados, en insecticidas, en metales pesados, aguas y sedimentos. Doctores y licenciados se han formado en los cursos programados por el Instituto cada año para licenciados y estudiantes sudamericanos, hoy rectores de la investigación en sus respectivos países.

Todo ello ha elevado considerablemente el prestigio de nuestros científicos en los diversos organismos internacionales que regulan la actividad pesquera internacional, llegándose a la buena conclusión de la alta capacidad técnica de nuestros científicos reconocida por todos.

Nuevas técnicas

Aparte del próximo trabajo de investigación a realizar sobre la contaminación del Mediterráneo; siguiendo las directrices marcadas por las Naciones Unidas, el Instituto Español de Oceanofiraiía está llevando a cabo una aró* MiÍMÍata0ft Mra marcar merluxas. Se nllUffi m iBpi BÜD >te acua

que al izarlo deposita los peces en recipientes adecuados, devolviendo el pez marcado a la mar. Esto, que ya fue iniciado por científicos franceses, va determinado a estudiar los movimientos de la especie en relación con sus tallas, desplazamientos y capacidad reproductiva de los bancos.

Otra de las investigaciones que se apoyan en nueva tecnología es la de los equipos que recogen ecos por celoscopía. Viendo la característica de este eco puede definirse qué clase de pez es el que entra en la red

Se necesitan unos cálculos matemáticos ligadoa a estos sondeos sobre las manchas que permiten que sean éstas mejor evaluadas.

Seriedad de la información

Nuestros armadores se quejan a veces de que en tratados internacionales no nos han considerado conforme a nuestra actividad y a nuestra Historia. Parte es culpa de los propios armadores. A veces, facilitando datos no completos de capturas, lo que se consigue es diametralmente opuesto a lo que se pretende. En la combinación esfuerzo-captura se ha podido a veces llegar a la conclusión de sobrepesca, cuando lo que se pretendía era el punto de la subpesca.

Los informes que facilitara el´ Instituto Oceanógrafico a los organismos internacionales se van consiguiendo tras muchos esfuerzos, no siempre provistos del mejor resultado en cuanto a veracidad. Han llegado a utilizarse los estudios científicos como armas políticas en algunas reuniones internacionales. Y para ello el bagaje científico aportado por España, en base a una seriedad en la información, ha servido de formidable presencia de nuestro país, de nuestros científicos, en el contexto general del estudio biológico del mar.

Colaboración con la industria privada

La industria privada —armadores, conserveros, etcétera- será ya inicialmente propicia a facilitar la labor investigadora. Si la pesca mundial puede cifrarse en sesenta y tantos millones de toneladas, y solamente España consigue el millón y medio, sin la aportación técnica que obtienen Japón y Rusia de sus científicos, quiere decirse que podríamos potenciar aún más nuestra capacidad si esta pesca se hiciera de forma racional, para lo que ya podría pensarse en una ordenación general del sector, gracias a estas investigaciones que hemos comentado de pasada.

Es, por tanto, imprescindible que el IV Plan de Desarrollo contemple con la mayor seriedad e interés la continuación "in crescendo" de las aportaciones económicas que tan costosas son en los campos de investigación.

Hacen falta más buques, hacen falta más técnicos que permitan traducir los datos facilitados por las distintas campañas y hacen falta todavía más escenarios de investigación. Lo actual es ahora un embrión de lo que potencialmente puede ser. La oceanografía es ciencia de hace tres días y España pisa ya fuerte en ella, en el concierto de las naciones. Pero no podemos quedarnos atrás por falta de recursos. Los equipos tecnológicos son cada vez más costosos, aunque más preciados por la precisión de los datos que aportan.

Llegar a conocer bien las posibilidades de nuevas artes pelágicas o la pesca a grandes profundidades son los puntales que con la lucha de la contaminación constituyen el caballo de batalla de la investigación marina de nuestros días.

 

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