Autor: Apostua, Luis. 
   Un bastón de mariscal     
 
 Ya.    10/01/1978.  Página: 12. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

JORNADA ESPAÑOLA

UN BASTÓN DE MARISCAL

O TRO gallego importante en la historia de nuestros días: Enrique Líster. Acaba de celebrar el congreso

de su partido- el PSOE, Partido Comunista Obrero Español-, y lo ha citarlo por su nombre como

soldado de la segunda República el teniente general Vega Rodríguez, supremo mando castrense del

Ejército de Tierra, ¿Qué hay detrás de todo ello?

En primer lugar, en cuanto a las actividades políticas de Enrique Líster parece que hay una "vendetta"

personal similar a la de "Federico Sánchez" contra Santiago Carrillo. Esas son las complicadas cosas

internas del comunismo; lo mejor es dejarlas a los directamente interesados. Pero, a nivel de política

nacional, nadie parece haberse ocupada poco ni mucho de este, segundo partido comunista, cuyo primer

adversario un es la burguesía o la derecha, sino el Partido Comunista de Carrillo. Ahí me las den todas,

que diría Joaquín Calvo Soleto en su refranero.

EN cambio, la brevísima alusión que hizo el teniente general Vega ha desatado una serie de comentarios

verdaderamente pintorescos. Desde el mudo comentario del teniente general Iniesta, quien se santiguó al

oír el nombre del Jefe del V Regimiento, hasta otras versiones más interesadas en sembrar el

desconcierto.

La respuesta a las cuestiones están en los hechos objetivos; es decir, en la biografía de Enrique Lister. En

primer lugar, es un joven comunista al cual el Partido hace ingresar en la academia militar soviética

Fruntze, Allí, según sus propias palabras, estudia en catorce meses lo que podemos considerar un curso

abreviado de formación militar. El| mismo, en sus memorias, se ríe de quienes le acusaban de "no saber

leer un mapa". Los rusos le habían hecho estudiar a conciencia cartografía y armamento. Por tanto, lo que

tenemos ante la vista es a un militar profesional-si se prefiere, a un "alférez provisional", idéntico en

formación militar a los que desde las filas de Franco son hoy capitanes generales-y no a un "miliciano"

Improvisado y arbitrario.

Y no es más lo que ha dicho Vega; que no hay puertas al campo y que en la mochila de todo soldado de

vocación puede estar el bastón de mariscal de Napoleón. No es para tanto alboroto.

Luis APOSTUA

 

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