Autor: Romaguera, Julián. 
 Veinticinco mil musulmanes conviven con los españoles. 
 Melilla: La otra "Marcha verde"     
 
 Informaciones.    14/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 24. 

VEINTICINCO MIL MUSULMANES CONVIVEN CON LOS ESPAÑOLES

MELILLA: LA OTRA «MARCHA VERDE»

MAS DEL 90 POR 100 DE LOS COMERCIOS DE COMESTIBLES ESTA EN MANOS DE MARROQUÍES

CASI UNA CUARTA PARTE DE LOS MOZOS DE REEMPLAZO DE MELILLA SON DE ORIGEN MUSULMÁN

Por Julián ROMAGUERA

LAS relaciones entre la Asociación pro Melilla (APROME) J.J y la. delegación del Gobierno en la citada plasa española Han entrado últimamente en un proceso de distensión, gracias a la entrevista que la Junta directiva de la asociación mantuvo el pasado día 16 de septiembre con el representante del Gobierno en Melilla, general Fontela Fernández.

Según declararon representantes de ambas partes a INFORMACIONES momentos después de celebrarse el encuentro, parece muy posible —ya que existe disposición para ello— que a partir de ahora proliferen los contactos de acercamiento entre la asociación mélillense y las autoridades de la ciudad con el fin de buscar una salida satisfactoria a ias discrepancias que desde hace algún tiempo vienen apreciándose con respecto al futura de este, «trozo de España en África».

APROME, CONTRA LA «INVASIÓN MARROQUÍ».

Lo que partió de la iniciativa de un grupo de amigos se ha convertido hoy en día en la asociación más polémica de toda la ciudad de Melilla, sin exclusión de .partidos políticos que, lógicamente, realizan su actividad como en cualquiera de las ciudades de la Península.

La reitérate denuncia de la españolidad de Melilla, así como la preocupación por lo que los asociados han dado en llamar «La Marcha de la Tortuga», en relación con la conocida «Marcha Verde», son, en síntesis, los planteamiento? básicos que inspiran la ideología de APROME.

Si bien los 800 asociados con que en estos momentos cuenta Ja mencionada organización no constituyen, ni mucho menos, la ooblaclón mélillense sino una minoría de la misma, APROME esta en boca de todos, aunque tina buena parte de ellos discrepe de la «terminología» que ha exhibido hasta el momento (abierta oposición a las autoridades locales, alegando diversos motivos), y sí, en cambio, respalde la postura de anteponer Melilla a ideas o tendencias políticas que constituye la nota distintiva de la organización.

Actualmente componen la Junta, directiva de la asociación un total de diez personas. La presidencia, que quedó vacante tras la dimisión de don José Sánchez Mota, espera ser ocupada el próximo mes dé diciembre cuando se celebre la asamblea general, en la que quedaran fijados de nuevo todos los puestos.

Por el momento, el vicepresidente primero, señor Quesada, se encarga, junto con algunos de los directivos que todavía permanecen en sus cargos, de llevar adelante las gestiones con el general Fontela. delegado del Gobierno en Medula.

El nudo gordiano del que parten todas les «oposiciones» de APROME con respecto a las autoridades locales se centra en la presencia marroquí en la ciudad, según la asociación, en su mayoría ilegal. Certas a modo de «panfletos» han aparecido a diario hasta hace muy poco en. las calles melillenses, y en ellas se mencionaba un indeterminado número de adquirentes que marchan al puesto fronterizo de Nador, donde registran propiedades conseguidas a bajo precio con el fin de acreditarlas ante el Gobierno de Hassan II. También se habla del paulatino crecimiento de los comercios propiedad de marroquíes; de traslados de propiedades; de ampliaciones denegocios con gran participación de capital extranjero; de contratos laborales ilegales y, sobre todo, de las grandes facilidades con que es posible convertirse en subdito español. En este sentido, don José González Orell, firmante de numerosos escritos de los mencionados y que se define como asociado de APROME, ha denunciado en reiteradas ocasiones en los mismas el excesivo número de nacimientos registrados y la enorme cantidad de expediciones del Documento Nacional de identidad para musulmanes afincados en Melilla.

Toda esta relación de hechos constituye para la asociación melillense un grave peligro de desaparición de las costumbres, raza, lengua, religión y normas que, además del ingrediente geográfico, forman —según.

APROME— la esencia de cualquier país. «Tememos que el paulatino deterioro de la presencia española pueda conducir a la absorción por parte de Marruecos de Melilla», manifestó don Agustín Pérez Samper, secretario general de la asociación.

ORELL: LA OPOSICIÓN RADICAL

Don José González Orell, antiguo miembro de la Junta directiva de APROME, y que, al parecer, tuvo que abandonar Melilla «ante las fuertes presiones a que estuvo sometido por parte de las autoridades de la ciudad» a raíz de ser el firmante de un gran número de cartas en las que se atacaba duramente al Gobierno, ha quedado en los últimos meses un poco relegado en su actividad al continuar adoptando una postura de oposición radicalizada dentro de APROME.

En uno dé los escritos manifestaba al dirigirse al director del periódico «El Telegrama de Melilla», que no se había informado ni se informaba a la Península de lo que acontecía, en Melilla, preguntándose si el mencionado periódico constituía «la voz» de Melilla o el órgano de U.C.D.

Sea como fuere, don José González Orell ha quedado un poco en «segunda fila» ante sus compañeros de APROME, que, por su parte, consideran más productiva la postura de colaborar con el comandante general Fontela y aportarle el mayor número de datos y denuncias posibles con el fin de qué él, como máxima autoridad de la plaza, resuelva al respecto y tome las medidas oportunas.

LOS DATOS DE LA INVASIÓN

No obstante la intención constructiva de APROME.con respecto a las relaciones con las autoridades melillenses, fuentes de la asociación han manifestado que «la invasión» sigue una trayectoria ascendente. En este sentido, las. mismas fuentes han señalado que Mejilla siempre ha" contado con alrededor de 80.000 habitantes, y que hoy, mientras tan sólo quedan oficialmente 50.000, no existe ni una sola vivienda desocupada en toda la ciudad, por lo que sus datos señalan que ´la presencia marroquí en Melüla puede cifrarse, con seguridad, en más de 25.000.personas, que, por otra parte, ocupan las viviendas sin ningún tipo de permiso y, mucho menos, documentación de propiedad.

También la presencia marroquí en la vida comercial es alarmante para la mencionada organización; según la misma, mas del 90 por 100 de los comercios dedicados a la venta de comestibles y «coloniales» (por expenderse generalmente productos que procedían de Jas colonias, como azafrán, especias, etc.) están bajo la tutela más o menos disimulada de marroquíes. «Una prueba de todo esto está en que el 20 por 100 de los mozos dé reemplazo de Mejilla son musulmanes», manifestó a INFORMACIONES el secretario general de APROME.

Por otra parte, según datos recogidos del Instituto Nacional de Estadística, en 1900 la población marroquí en Melilla ascendía a 7.626 habitantes, mientras que la española era en aquel año de 69.410. Las ultimas cifras que se reconocen en este sentido corresponden al año 1975, en el que la población marroquí ascendía a 14.174 y la española a 45.442.

Fuentes de la Asociación Pro Melilla se reiteran´ una y otra vez en que los datos oficiales carecen de validez por cuanto no reflejan un gran número de marroquíes que carecen de la «tarjeta de estadística», único documento acreditativo en muchos casos y que demuestra su inclusión en el censo realizado.

Algunos círculos melillenses califican a la asociación de «racista». El señor Mota, hasta hace poco presidente, manifiesta que la postura de APROME «no es racismo, sino defensa nacional».

Por otra parte, existe en Melilla un claro enfrentamien-to entre algunos partidos políticos que propugnan la entrega de Ceuta y Melilla a Mantéeos, frente a quienes, consideran ambas ciudades parte integrante de Andalucía y, por añadidura, territorio español. Entre los defensores de esta última postura se encuentra, lógicamente, APROME, por lo que, dentro de sus Estatutos, rechaza a los asociados ligados a partidos políticos o tendencias que ellos denominan «entreguistas».

LA ECONOMÍA, MUERTA

Al margen de la veracidad o no de los planteamientos e hipótesis propugnados y denunciados por la asociación, éxiste un hecho evidente, y es la pobreza económica en que, paulatinamente, está cayendo la ciudad de Melilla en lo que a inversiones públicas se refiere.

El hecho de que la «amenaza marroquí» sea tema de conversación a diario en cualquier punto de Melilla, ha traído consigo una notable falta, por no decir desaparición, de la iniciativa privada. Tan sólo hay que pasear por la ciudad para verla reflejada en comerciantes que dejan obras de sus locales a medio hacer, en edificios semiconstruidos y en el .paulatino deterioro de la urbanística propia del nivel de vida español.

Por otra parte, un gran número de esos comerciantes colabora en esa presunta «invasión», adoptando mano de obra marroquí por cuanto las ventajas económicas qué le acarrea la falta de cualificación de la misma y la exención (ilegal por otro lado) de satisfacer seguros sociales.

Mucha gente se pregunta: ¿Vale la pena pagar la gasolina barata y vivir así? Se reiteren en su mayoría si abandono del obrero melillense por la mano de obra «barata y consentida» marroquí, eximiendo de culpa a los patronos. Según ellos, consideran una ventaja vender y lo hacen a precio de saldo, pensando que la negativa de Marruecos a que el futuro de Melilla se decida mediante referéndum pueda cambiar dentro de poco.

CLANDESTINIDAD INEVITABLE

La condición de delegado del Gobierno del general Fontela ha constituido uno de los motivos más acusados con relación a los duros ataques de que ha sido objeto por parte de APROME, que considera necesario el deslinde de su cargo militar con relación a su condición de representante del Gobierno, cargo eminentemente civil.

Por su parte, el comandante general ha manifestado que los presuntos hechos ilegales son mayoritariamente falsos, aunque «existe clandestinidad, pero no se puede evitar». Sea como fuere; el máximo representante del Gobierno en Melilla parece claramente dispuesto a colaborar con APROME con el fin de erradicar esos posibles delitos y fomentar soluciones´ adecuadas de futuro para Melilla.

Mientras el ministro de Asuntos Exteriores español, don Marcelino Oreja, ha dejado clara la postula española con respecto a Ceuta y Melilla en el seno de las Naciones Unidas, algunos melillenses señalan, por su parte, que la Melilla española está muriendo palmo a palmo, día a día, hora a hora, minuto a minuto... Y apuntan como posible solución la creación de un organismo con plenos poderes en Mélilla que controle e investigue todas y cada una de las cuestiones que la asociación ha denunciado en reiteradas ocasiones.

 

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