Autor: Pérez Varela, Jesús. 
   El PSOE colaboraría con un gobierno militar     
 
 El Imparcial.    11/01/1978.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

confidencialísimo

El PSOE colaboraría con un gobierno militar.

ESTABA yo tratando de confirmar el rumor de la dimisión del capitán general de Cataluña, teniente

general Coloma Gallegos, y, como a la tercera va la vencida, me pongo al teléfono, lleno de entusiasmo,

y, plaf, mi interlocutor me dice muy serio: «Por teléfono, señor Pérez Várela, no tengo nada que decir.

Así que Felices Pascuas y que le coja a usted en zona nacional.» Total, que me santiguo, como es de

ritual, y Juan Van Halen, que anda a mi alrededor, me pregunta si es hora del Ángelus. Entonces, señor

mío, en qué estaría pensando yo, me voy hacía el presidente de la Comisión de Defensa de las Cortes,

señor Múgíca, y le pregunto: Imaginemos que se produce una situación de emergencia en el país; que, por

ejemplo, ETA toma en Vascongadas el pueblo con que sueña, que lo reconoce como Estado Albania o

cualquier otro país. Imaginemos que el Rey tiene que llamar a gobernar a un militar, ¿colaboraría en ese

Gobierno el Partido Socialista?

Depende de las carteras me dice Mágica, que a continuación se trabuca—. Digo que depende, porque,

como se sabe, el Partido Socialista defiende el ideal democrático por encima de todo. Si fuera así —

añade, con la sorna e ironía que le caracteriza, ¿por qué no había de colaborar el Partido Socialista Obrero

Español en una situación de emergencia del país?

Pues bien, quiero decir que no he podido confirmar el malicioso rumor de la dimisión de Coloma

Gallegos. Pero a cambio me he enterado de otras cosas. A saber: que entre el personal, entre el personal

político-militar, reina una psicosis de «escuchas» y nadie quiere «largar» por teléfono. Que nuestros

«hombres de Harrelson» (la brigada antiterrorista al estilo de los boinas verdes alemanas), marchan viento

en popa, y que un capitán de la Policía Armada viaja por Alemania y otros países europeos, no para

aprender técnicas, que en eso es él un experto, sino para comprar el material apropiado. Todo el

armamento de la brigada tiene que ser de extraordinaria precisión. Y, por último, que cada vez existen

más contactos entre los militares españoles y los militares europeos.

EL «BOOM» OSORI0______________________________

Pero a la política. Los periódicos de ayer recogían la noticia que yo había adelantado el sábado. Osorio,

efectivamente, había dimitido como consejero del presidente dçl Gobierno. Ahora puedo añadir más:

desde ayer son incesantes las llamadas telefónicas y los telegramas que se reciben en el domicilio de

Alfonso Osorio para felicitarle por lo que consideran «gallarda actitud» del ex vicepresidente del

Gobierno. El fenómeno Osorio, también lo adelantábamos el sábado, puede convertirse en un «boom». Se

trata de encontrar la línea centro. En su sitio.

EL SOCIALISTA OLLERO___________________________

Y ya por último no hay más remedio que recoger, aunque sea por los pelos, el fenómeno Carlos Ollero.

Efectivamente, el profesor tuvo una larga y monótona intervención en la cena que, el lunes, celebraron los

socios del Club Siglo XXI, en torno a Enrique Múgica. Carlos Ollero, en el curso de su intervención, dijo

que le hubiera gustado terminar los días de su vida como los primeros años de su juventud: en socialista.

En el Siglo XXI estaba esa noche la flor y nata del PSOE Llórente, Peces-Barba, Yáñcz, Miguel Boyer,

Carlos Zayas, Miguel Rubio y el propio Múgica; estaba ta plana mayor del PSOE y yo. muy ingenuo,

después de la intervención de Carlos Ollero, me acerqué al grupo y le dije a los socialistas: «No sed

malos. Mandadle el carné sin demora a don Carlos Ollero.» Y, entonces, uno de los miembros del PSOE

me dijo, con una sonrisa de boca a boca: «Mejor hubiera sido que Carlos Ollero hiciera lo que dijo aquí

en su escaño del senado. Cada vez que vota, vota en contra de nosotros.» El nombre de la persona me lo

guardo, por una razón de discreción.

PEREZ-

VARELA

 

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