Autor: Campmany y Díez de Revenga, Jaime. 
   Los pañales de 1978     
 
 Hoja del Lunes.    02/01/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

Los episodios nacionales

LOS PAÑALES DE 1978

Entonces rae llama por teléfono mi amigo el catastrofista para felicitarme el Año Nuevo, .y me suelta a

bocajarro:

—La cuna del año 1978 se mece sobre novecientos kilos de goma-2 y sobre trescientos kilos´ de

hidronita.

—Muy literario. Muy poético. Pero, ¡vaya una felicitación! Tienes una manera de decir las cosas que...

Yo estaba todavía con la primera copa de champán, a pesar de que hacia un buen rato de que en el reloj de

la Puerta del Sol habían dado las doce campanadas por la tele. Y es que todos tenemos que contribuir a

eso da la austeridad. Y, ademas, porque no me gusta, el "champán. Y porque mi mujer ha dicho* que, este

año, nada de champan francés, que el poco crédito que nos queda no lo vamos a gastar en importaciones

de lujos franceses. La voz de mi amigo seguía hablando al otro lado del hilo;

—Digo las cosas como son. ¿Cómo quieres que las diga? ¿Como en una nota oficial? Bajo la paz´del

pesebre están todos esos explosivos robados en Galdácano y en Gallaría. A la paz del belén apuntan todas

esas armas robadas en Gerona. Tú mismo lo has dicho: no se puede edificar la convivencia democrática

sentado* tranquilamente en un polvorín.

—Sí, claro. No se puede. Pero el Gobierno está tomando medidas...

—Ja. Ja. Ja (risa falsa y sarcàstica de mi amigo). Las únicas medida* que toma el Gobierno son ";as de

permanecer sentados en las poltronas sea como sea, caiga, quien caiga. Lo que tendría que hacer el

Gobierno...

Me di cuenta pronto de que mi amigo tampoco sabía lo que tiene que hacer el Gobierno. No es fácil saber

lo que tiene que hacer el Gobernó. Que tiene mano dura, malo. Que la tiene blanda, peor. Que se inquieta,

cunde la alarma. Que se queda Impasible, dicen que no. reacciona. "No es oficio deseable éste", dijo en el

Congreso el ministro del Interior, don Rodolfo Martín Villa. Y es verdad. "A veces, a los economistas nos

toca ser aguafiestas", ha dicho al´ director de "A B C" el ministro de Economía, don Enrique Fuentes

Quintana. Y también ea verdad. Y, además, a los ministros les han congelado el sueldo, como explicó en

el Senado el ministro, de Hacienda, don Francisco Fernández Ordóñez. O sea, que la política no es

negocio.. Se mete uno en la política y, en vez de pedir a los Reyes Magos un "scalextrix" con la excusa de

los niños y poder jugar uno un rato los sábados por la tarde, hay que. pedirles que se aplaque el

terrorismo, que baje la inflación ó que aumenten las, exportaciones., Y entonces llega mi amigo, el

eataatroíiaía"; y dice que los hiinistrog son más inocentes que niños y qué todavía no saben que los Reyes

Magos son los padres.

Pero ¿cómo se pueden llevar de aquí para allá novecientos kilos de goma-2 sin protección y sin

vigilancia? Y encima, en esa provincia en la que el gobernador civil dice que la ETA le quita el sueño.

Pues eso. El Consejo de Ministros va y le pone una multa de cinco millones de pesetas a las empresas que

llevaban de aquí pasa allá la goma-2 y la hidronita. Las empresas vascas, entre las multas del Consejo de

Ministros, los Impuestos revolucionarios y la reforma fiscal, se van a quedar en el esqueleto. Y, por otra

parte, al Gobierna le entran las prisas por firmar lo de la preautonomía del País Vasco. Tantas idas y

venidas, tantas vueltas y revueltas, y ahora, hala. a. firmar. Y entonces llega, mi amigo el catastrofista y

dice que el Gobierno debe firmar lo que tenga que firmar, pero no porque hayan robado novecientos kilos

de goma-2 y trescientos kilos de hidronita. Que eso es gobernar bajo la amenaza y la extorsión. (Mi

amigo dice "extorsión" y no dice "chantaje", porque es un puritano del idioma.) Lo peor que tiene mi

amigo es que dice las cosas de una forma que...

El Gobierno además de poner esas multas de cinco millones, hahecho más cosas. El Jefe de la quinta zona

de la Guardia Civil se ha ido a Bilbao, a ver si encuentra esa tonelada larga de explosivos antes de que

exploten debajo de la paz del pesebre. El presidente Suárez se ha reunido con los más altos jefes militares.

Dicen qué, antes, el Gobierno había intentado .llegar a un acuerdo con la ETA. Pero, al parecer, la ETA

no quiere convertirse en .un—protocolo añadido a los pactos de la Moncloa, Cuando en el Senado se

habló de la pena de muerte, nadie pronunció la palabra "terrorismo", pero esa palabra flotaba en el

ambiente de la sala de sesiones. El ministro de Justicia dijo que la medida de abolir la pena de muerte no

era oportuna. Y todos podían adivinar por qué decía eso el señor ministro., Don Landelino Lavilla ha

dicho otras cosas estrémecedoras para un país. Por ejemplo, que no se cumplen las penas. Por ejemplo,

que no se aplica el Código Penal. Y entonces llega mi amigo, el catastrofista, y dice que, si después de esa

confesión, esto es un Estado de Derecho, que venga Dios y lo vea. Y Dios ha venido, precisamente en

estos días. Lo que pasa es que no se sabe si lo ha visto.

El año niño de 1978 ha nacido sin presupues tos. O sea, que .todavía no se sabe si va a tener dinero

suficiente para asegurarse el biberón. Los de la Unión del Centro Democrático sacaron el presupuesto en

el Congreso, más que a fuerza de argumentos, a golpe de voto. A votar, a votar que para eso estamos en

una democracia. Y siempre granaban los de la UCD. Las únicas diferencias de votos que ´arrojaba el

marcador electrónico de los votos del Congreso eran las que producían esas señorías que iban a los

lavabos o a tomarse el café urgente para seguir dando la cabeza a números. Pero después, los

presupuestos tenían que pasar por el Senado. Y en el Senado se necesita eso que se llama una mayoría

cualificada. Dos tercios. Y la UCD no tenía los dos tercios. Y los presupuestos y loe créditos

extraordinarios que necesitaba el Gobierno ´para sacar adelante el biberón del año niño 1978 fueron

cayendo en las votaciones remitidos a la Comisión para que allí fuesen enmendados. Se trataba solamente

de una maniobra de entretenimiento, porque después pasarán por el. Senado por el sistema de la mayoría

simple. Y ésa sí que la tiene la UCD, Pero los socialistas se habían tomado la revancha. Quien a voto

mata, a voto muere, que diría Joaquín Calvo-Sotelo, ahora que ha vuelto a la pequeña pantalla con su*

refranes.

No es que el año niño. 1978 haya nacido robusto, como decían de todos los niños recién nacidos aquellas

notas de sociedad de los años sin pildora. El año niño 1978 ha nacido más bien flacucho y enclenque,

mustio y desnutrido. Pero, los médicos, es decir, los economistas—ño todos, sino los que están a su

cabecera—dicen que´ se salvará y que dentro de algunos meses empezará a ganar peso y a medrar. Dicen

que a mediados de año ya se le verá menos desmedrado y que a lo mejor se le. puede sacar de la

Incubadora algún rato para que se vaya acostumbrando al ambiente normal. Pero tampoco nos aconsejan

que nos hagamos ilusiones, porque hace falta más tiempo para que salga de la crisis. Por eso Nemesio

Fernández-Cuesta, en una tercera de "ABC", no se atreve a felicitarnos el 1978 y nos felicita el 1979, que

muchos creian que en, el título del artículo habían andado los famosos duendes de las imprentas.

Con todo, la Puerta del Sol estaba como siempre, porque "hay gente ~"pa tó", como decía El Gallo, y

porque el Ano Nuevo es siempre el Año Nuevo y hay que recibirle con alegría, "traiga lo que traiga, que

eso ya lo veremos después. De momento, ya nos ha traído alguna novedad. Y es que en la televisión

metieron a la Paulova, a los coros dei Ejército rojo, los ballets, y el folklore ruso y el "Moscú, Moscú,

Moscú" de Teresa Rabal, entre Peret a pie y Peralta a caballo. Y es lo que me decía mi amigo el

catastrofista, que no vamos a dejar nunca de ser unos papanatas y que hemos pasado del "palo a Rusia",

sin ton ni son, a "desde Rusia con amor", y que no debíamos haber hecho eso después del feo, que le

hicieron en" la URSS a Santiago Carrillo, que este amigo mío, como es de derechas, confunde siempre la

cultura con la política, y no como los de izquierdas, que confunden la política con la cultura. ´Que .aquí lo

que pasa es qué no salimos dé la ceremonia de la confusión, como dicen siempre los que nos quieren

confundir o los que quieren que sigamos confundidos.

Por ejemplo, resulta que en este país todos somos abolicionistas. Aquí nadie se atreve ya a defender el

mantenimiento en nuestras leyes de la pena de, muerte. Pero tampoco nos hemos atrevido a quitarla. Los

que querían quitarla desde ahora mismo, Arreen ustedes que daban razones filosóficas, jurídicas,

científicas, humanitarias? Bueno, pues no. Un señor senador dijo que la pena de muerte es, una cosa que

tienen las derechas para combatir a las izquierdas, que habrá que oír las cosas que diga de esto mi amigo

el catastrofista, que yo no las sé porque le he dicho que a nií que no me las cuente. Y tos que dicen qua ya

ia quitaremos más adelante decían que las leyes rio se cumplen. Y ai no se cumplen, ¿para qué mantener

la pena de muerte? ¿O se va a cumplir sólo la pena de muerte? Claro es que la ..historia es más larga, y

más complicada, y mucho máa triste. Lo que pasa es que no hay tiempo para contarla entera. Y más o

menos, ustedes ya se la saben. En definitiva, que todavía no estamos tan maduros democráticamente

hablando como para discutir dé estas cosas sin dejarnos llevar de las pasiones partidistas, de los terrores

infantiles y de las demagogias. Estamos como niños con zapatos nuevos, y a todos nos aprieta el zapato

por algún lado. A unos, por el juanete izquierdo, y a otros, por el derecho. A mí me parece que todo eso es

muy natural; pero mi amigo el catastrofista está empeñado en que andemos más derechos que velas, sin

darse cuenta de que también´en eso puede equivocarse, porque resulta que es bastante bizco de un ojo.

Total,,que los pañales del año niño 1978 están más bien revueltos, mojados y descosidos. Pobre criatura.

Pero hay que sacarle adelante. Y no debemos entretenernos demasiado en hilar sueños que, poco .a poco,

serán alcanzables. Que noes lo mismo hilar que darle tetaal niño. Y el niño; tiene que mamar de la teta

izquierda y de la teta derecha, un rato de cada una, como Dios manda. De momento, en los umbrales del

año, nos ha caído en Madrid una nueva nevada —cuente usted la nevada por sólo cincuenta duros, que

decía el Forges—y ya se sabe que año de nieves, año de bienes. Las estadísticas dicen que no se puede

decir que cualquier tiempo pasado fue mejor, así que, al margen de laa preferencias políticas, .los

números de las catástrofes no ayudan a mi amigo el catastrofista. Otros años estuvimos peor. Y, además,

aquellos polvos trajeron" estos lodos. Y, como dijo Franco, querido amigo catastrofista, no hay mal que

por bien no venga. Y a lo mejor los males nos llenan de bienes. Y usted que lo vea, lector. Y vo que lo

cuente. Que es con lo que me conformo siempre: con poder contarlo.

Jaime CAMPMANY

 

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