Autor: Mancebo Alonso, Mayte. 
 Los manchegos exigen el reconocimiento de su región (I). 
 La Universidad de La Mancha, principio unificador de una región  :   
 Exigen el desarrollo económico asentado sobre un previo desarrollo cultural a través de un "campus" universitario. 
 Informaciones.    17/12/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 20. 

LOS MANCHEGOS EXIGEN EL RECONOCIMIENTO DE SU REGIÓN (I)

La Universidad de la Mancha, principio unificador de una región

EXIGEN EL DESARROLLO ECONÓMICO ASENTADO SOBRE UN PREVIO DESARROLLO

CULTURAL A TRAVÉS DE UN «CAMPUS»

UNIVERSITARIO

Por Mayte MANCEBO

MADRID, 17.

LAS provincias de Toledo, Ciudad Real, Cuenca y Albacete ofrecen un inusitado ejemplo, tanto a la Administración Central como al resto de las provincias españolas, propiciando el reconocimiento de la región manchega, que estaría formada por las cuatro provincias citadas, a partir del fomento y desarrollo de los vínculos culturales, sociales, económicos y políticos y comenzando por la designación del distrito universitario de La Mancha.

El concepto regional a partir de la cultura y la anteposición de los intereses de la formación y capacitación de las poblaciones más jóvenes a cualquier otro interés, constituye una empresa verdaderamente ejemplar que exige de la Administración y, sobre todo del Parlamento, el apoyo decidido. Tres de estas cuatro provincias —Toledo, Ciudad Real y cuenca— fueron incluidas por la Administración Central en ese ficticio concepto de región centro que, con datos en la mano, las propias provincias rechazan. La Mancha está promoviendo desde su auténtica base su propio concepto regional y rechaza que el reconocimiento parte de realidades culturales.

HAY QUE FRENAR EL

PROCESO DE DESCAPITALIZACION

Aunque ya desde la década de los sesenta han sido varias las provincias manchegas que, a través de sus Corporaciones locales, han venido transmitiendo a la Administración central su aspiración a contar con facultades universitarias que atendieran a la creciente población estudiantil que en la actualidad tiene que acudir a otras regiones, la gran presión comenzó a manifestarse a partir del mes de abril de 1977, cuando las nuevas corrientes políticas del país permitían ya la manifestación libre de las aspiraciones vecinales.

Desde entonces han venido celebrándose intensas reuniones de trabajo entre las comisiones de cultura municipales de las cuatro capitales de provincia, quienes a nivel individual han elaborado un informe sobre las aspiraciones regionales y los fundamentos que sirven para reclamar la «Universidad de la Mancha». Elaborándose finalmente con todo ello un informe que ha sido remitido al Rey y al Gobierno, asi como a los parlamentarios de cada una de las cuatro provincias que aspiran a su reconocimiento regional.

El informe señala que «la Mancha es una región natural, perfectamente determinada y definida que se extiende sobre las provincias de Albacete, Ciudad Real, Cuenca y Toledo, tomando de todas y de cada una de ellas territorio en distinta cantidad, pero común en cuanto a características. Dentro del Plan de Descentralización y Autonomía Regional, la Mancha tiene una peculiaridad y una entidad propias que nadie le puede negar y que, precisamente, la distingue como región natural dentro del concierto nacional.

Esa peculiaridad común de nuestra región determina la necesidad de integrarse, sobre todo, en aquellos servicios que por su evidente trascendencia estrechen aún más los brazos convivenciales que tradicionalmente han unido y unen a las cuatro provincias, y que van desde los meramente afectivos hasta los que pudiéramos definir de intereses económicos y sociales».

La población total de la Mancha es actualmente de 1.558.759 habitantes, asentados sobre una superficie de 67.036 kilómetros cuadrados. La población es lo suficientemente importante como para justificar el establecimienrio» que a juicio del inforto de un «campus universitame convertiría a toda la región manchega en un gran centro cultural, cuyo «saludable efecto generaría, al fin, el proceso de desarrollo económico y social que tan insistentemente viene demandando nuestra región y del que sólo hemos tenido pequeños balbuceos», mientras que se sigue manteniendo el fenómeno de «despoblación y descapitalización en favor de otras regiones españolas», contrario a los intereses del desarrollo a que aspiran estas cuatro provincias.

La Mancha quiere encontrar solución a los grandes problemas que tiene planteados y considera que para ello el primer paso es «el justo aprovechamiento de la inmensa riqueza potencial de la región», es decir, la formación y capacitación de sus jóvenes generaciones.

HOY ES UN GRAN COTO DE CAZA PARA LA ÉLITE POLÍTICA Y ECONÓMICA

El hecho de que el concepto regionalista nacido de la historia y la economía se pretenda canalizar por las provincias afectadas a través del mundo del desarrollo social y cultural, constituye ya un aval de responsabilidad y compromiso. Las provincias manchegas no olvidan, sin embargo, el pasado inmediato que las ha convertido en lo que ellas mismas califican como «carne de emigración y desempleo». En su informe no dejan lugar a dudas sobre la realidad geográfica de la región, que «extendida desde los montes de Toledo a las estribaciones de la serranía de Cuenca, y desde la Alcarria a Sierra Morena, constituye una región de gran significación geográfica, política, histórica y socioeconómica, con un tremendo potencial de recursos que el Estado moderno y democrático español no puede ni debe ignorar».

Su proximidad a las fuentes de materias primas de carácter agropecuario, califican a la Mancha como lugar idóneo para la localización de uno de los principales núcleos de distribución y transformación de productos agroalimentartos; sin embargo, la falta de racionalización de la economía manchega ha llevado a esta región «a encontrarse en vía acelerada de desertización, y a convertirla prácticamente en un gran coto de caza para el disfrute de la élite política y económica. Y ni siquiera de este recurso económico moderno que es la caza, la región ha sabido sacar un rendimiento social y productivo».

La Mancha aspira a dejar de ser ese «coto de caza de unos cuantos» y despegar como entidad real y eleva su voz para que cese el fenómeno de «las tradicionales regiones protegidas por la Administración, que sin dejar de ser central, mimaba por rentabilidad política a unas sobre o en perjuicio de otras». La Mancha acusa a la Administración de haberla postergado a la condición de «suministradora de mano de obra barata» y exige hoy que se le proporcionen los medios necesarios para salir de la marginación y el subdesarrollo.

«NO ACEPTAMOS UN DESARROLLO PURAMENTE

MERGANTILISTA»

Varios son los puntos que los manchegos fijan como fundamentales en el desarrollo de su región; los fundamentales quedan resumidos en los siguientes apartados:

— potenciar los múltiples recursos agrarios y pecuarios de la Mancha.

— participación regional en el valor añadido que generan los productos manufacturados.

— Creación de puestos de trabajo dignos y remunerados.

— Puesta en regadío, con una dimensión de reparto auténtico, la riqueza de nuestro subsuelo.

Actualización de la vieja ley de Aguas del pasado siglo, lo que supone la formulación de una nueva ley que regule esta materia, completada con la electrificación de los núcleos rurales.

— Desarrollo industrial en relación con los productos agrícolas y ganaderos, con auténtico equilibrio entre ambos factores y entre todas las provincias y comarcas manchegas.

Y como resumen de todo ello, que se superen las circunstancias que han encasillado a estas cuatro provincias entre las zonas más deprimidas de España.

Pero por encima de estas exigencias económicas, la Mancha exige su promoción cultural. «Todos estos factores —dice el informe— desarrollados y potenciados harían una región más próspera, pero entendemos que incluso de nada serviría esto, sin una auténtica y profunda conciencia cultural de la sociedad. Por eso mantenemos que la creación del distrito universitario de la Mancha sería el embrión futuro y auténtico de todo nuestro futuro. No concebimos un desarrollo sólo económico sin que sea social, ni un futuro puramente mercantilista y próspero sin cultura. La cultura llega a su cúspide en la Universidad que propugnamos y exigimos, como justa aspiración de toda la región manchega.»

Mañana ofreceremos los datos objetivos en los que se asientan la petición de la Universidad de la Mancha en base a la población escolar existente y el censo que se traslada a seguir estudios fuera de la región.

 

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