Autor: Jáuregui, Fernando. 
 Elecciones, el 22 de junio; Los partidos, ante las urnas / 3. 
 Café y esperanza     
 
 El País.    28/05/1986.  Página: 18. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

Café y esperanza

F.J., Madrid

La travesía del desierto en los cinco últimos años apenas ha dejado señales perceptibles en el duque de

Suárez: mantiene sus costumbres, su afabilidad en el cuerpo a cuerpo con el interlocutor, su buena forma

física —aunque en los últimos meses ha encanecido notablemente, poco, en todo caso, para sus casi 54

años—, su sastre es el mismo y tan sólo una corona bordada sobre sus iniciales en la camisa denota su

nueva situación. Mantiene también su terquedad y el aire de desafío: si las elecciones del 22 de junio le

conceden un resultado adverso, —"hipótesis que yo no contemplo", dice—, seguirá imperturbable la

travesía del desierto. Marchará en solitario, "como un eremita", caso de que comenzasen las deserciones

de sus fíeles hacia tierras más promisorias.

Moisés en el desierto

Dicen sus íntimos que ahora lee más, que ha reflexionado; en todo caso,, su discurso es inalterable y sigue

girando en torno a la necesidad de consolidar el poder civil —no ahorra alfilerazos a la política de

ascensos militares llevada a cabo por el ministro Serra, por ejemplo— y de propiciar una mayor igualdad

económica entre los españoles: "ésa es la única promesa que no he cumplido de cuantas hice siendo

presidente del Gobierno. Pero la cumpliré". Al tiempo que consolidaba su amistad con algunos líderes

latinoamericanos, su antinorteamericanismo parece haberse agudizado, lo mismo que su fobia contra

ciertos poderes fácticos, que ahora le retribuyen cerrando el grifo de los créditos. Él responde

presentándose como la víctima, "la cenicienta" de una situación injusta, y ha decidido plantar cara al

poder bancario. No parece importarle, e incluso parece gustarle, que en algunos círculos le sitúen a la

izquierda del PSOE, pero nunca se planteó seriamente, aunque ciertas personas se lo sugirieran, la

posibilidad de encabezar un frente amplio de alternativa progresista al socialismo. Aseguran que en algún

momento debió hipotecar su chalé, y que el bufete de la calle Antonio Maura se vió abandonado por

algunos colaboradores procedentes de los tiempos de UCD. Suárez, impávido ante los contratiempos, se

mantiene de café y de esperanza. No considera que sea patético sostener aún su profecía de que

"inevitablemente" volverá a ser presidente del Gobierno, y tiene de sí mismo una cierta imagen de Moisés

llevando a su pueblo, a través del desierto, a la tierra prometida. Quien quiera verle perder los estribos,

sólo tiene que insinuar la posibilidad de que su partido haya recibido en el pasado ayudas financieras

procedentes del PSOE: él no quiere ser "sicario de nadie". Rechaza tajantemente que los socialistas hayan

encontrado facilidades para utilizarle como ariete frente a Miquel Roca, de quien no se recata en afirmar,

por el momento en privado, que es la "nueva alternativa de la derecha" frente al PSOE, de la misma

manera que, desde las filas reformistas, se le califica a él de "submarino" de los socialistas.

Guerra de bulos

El propio presidente del PRD, Antonio Garrigues, equiparó a Suárez con Santiago Carrillo, "dos

submarinos (del PSOE) que no saldrán nunca a flote para respirar aire libre y permanecerán hundidos

para siempre". Al propio tiempo, rumores difundidos por el PRD y recogidos en algún medio de prensa,

señalaban que los socialistas darán 500 millones de pesetas a los suaristas para la campaña. Un rumor que

parece tan sólo la devolución de otro, lanzado desde los aledaños del CDS, que aseguraba que los

reformistas pagaron 60 millones de pesetas a Federico Carlos Sáinz de Robles para que éste aceptase

encabezar la candidatura madrileña del PRD, algo tajantemente desmentido por el ex magistrado.

José Ramón Caso replicó ayer a Garrigues: "Lo mejor que puede hacer es callar; yo que él tendría más

pudor, pues si hay alguien que tiene padrinos ya se ha visto quién es, con el reparto de los créditos

electorales".

 

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