Autor: Pastor, Carles. 
 Elecciones, el 22 de junio. 
 Las relaciones de CDC y el PRD se han movido en un clima de ambigüedad calculada     
 
 El País.    28/05/1986.  Página: 19. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

ESPAÑA / 19

Las relaciones de CDC y el PRD se han movido en un clima de ambigüedad calculada

C. P., Barcelona

La noche del 22 de octubre de 1982, mientras los socialistas celebraban la mayoría absoluta recién

conquistada, Miquel Roca declaraba por televisión que España necesitaba un partido de centro. El 19 de

noviembre de ese mismo año, el portavoz dé la Minoría Catalana declaraba a EL PAÍS que Convergencia

Democrática de Catalunya (CDC) —su partido y el de Jordi Pujol, presidente de la Gene-ralitat— quería

"propiciar, estimular, avalar, ayudar a hacer" una operación de centro en España. Roca hablaba en nombre

de Convergencia, pero hasta mayo de 1984 Jordi Pujol, triunfador de las elecciones autonómicas

catalanas del mes anterior, no comprometió oficialmente a su partido en la operación Roca, que era el

nombre con que significativamente era conocida la iniciativa reformista. Pujol debió de dar luz verde a la

operación desde el primer momento pero se mantuvo en un discreto segundo plano, dejando hacer a Roca,

fiel a su filosofía de que para hacer una política determinada hay que ir montado sobre distintos caballos,

cada uno de los cuales tiene sus bríos particulares. Las bases más nacionalistas de Convergencia se

inquietan cuando desde Esquerra Republicana les advierten de que la aventura española es peligrosa para

los nacionalistas y que además es inútil. Pero sólo unos pocos dirigentes levantaron la voz en el pasado

para criticar la operación o simplemente para expresar sus dudas. Y hace tiempo que han callado.

Ramón Trias Fargas, presidente del partido, al principio intentó descalificar el proyecto de Roca, con

quien estaba enfrentado personalmente desde 1978, pero bastó un gesto de Pujol para que cambiara de

opinión e hiciera declaraciones de fervorosa confianza en el reformismo. Hoy es candidato al Senado,

cerrando filas al lado del líder del PRD.

El poder de Roca la operación reformista tuvo críticos más ideológicos en Convergencia, que planteaban

escrúpulos desde una vertiente nacionalista. Jaume Ciurana, fallecido hace unos meses, presidente del

partido en Barcelona y miembro de la vieja guardia, se había expresado en contra, pero Pujol intervino y

logró que hiciera unas declaraciones favorables. Josep Maria Cullell, conseller de Economía y Hacienda

de la Generalitat, también ha acabado aceptando un proyecto en el que decía no creer. Josep Maria

Ainaud de Lasarte discrepó igualmente, según quien le conoce bien, aunque eso no trascendiera.

Roca, que controla el aparato del partido y es la verdadera alternativa a Pujol, se ha ganado incluso a

miembros del sector histórico, con el que estuvo enfrentado en el pasado, como Francesc Gordo, gerente

de su campaña electoral y en la actualidad verdadera mano derecha del líder reformista.

El líder reformista ha puesto buen cuidado en no comprometer excesivamente a Convergencia.

Formalmente, entre CDC y el PRD únicamente existe un acuerdo para constituir un comité de enlace,

encargado de elaborar un programa de gobierno común y de designar un candidato conjunto a la

presidencia del Gobierno.

 

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