Autor: Urbano, Pilar. 
 Pleno de las Cortes. 
 Las enmiendas a la totalidad de la ley de asociación política ocuparon la sesión matinal     
 
 ABC.    09/06/1976.  Página: 7-9. Páginas: 3. Párrafos: 70. 

PLENO DE LAS CORTES

LAS ENMIENDAS A LA TOTALIDAD DE LA LEY DE ASOCIACIÓN POLÍTICA OCUPARON LA SESIÓN MATINAL

Los señores Fernández Cuesta, Gías Jové y Fernández de. la Vega fueron muy aplaudidos por amplias zonas del hemiciclo

Madrid. (De nuestro redactor en las Cortes, Herminio Pérez Fernández.) Cuando minutos después de las dos de la tarde los procuradores abandonaban el hemiciclo, recién concluida la sesión matinal del Pleno, don Dionisio Martín Sauz comentaba, en voz alta, con un grupo de companeros: «¡Qué Pleno más interesante y más movido!»

Esa frase podría ser el reflejo de la primera parte de esta sesión pfenaria de la» Cortes, en la Que se ha planteado abierta, categóricamente, la disyuntiva: aceptar o devolver al Gobierno el proyecto de ley sobre el Derecho de Asociación Política. Abogaron por la devolución tres enmendantes a la totalidad:

Raimundo Fernández Cuesta —ovacionadísimo— y los señores Días Jové y Fernández de la Vega, también Interrumpidos con aplausos. Mantuvieron la tesis de que el proyecto debe ser aprobado los ponentes don Pío Cabanillas y don José Luis Mellan, La sesión de la mañana no resolvió nada... He aquí un resumen de su desarrollo.

PUNTUALIDAD.—A las diez en punto til presidente de las Cortes y el presidente del Gobierno estaban ya en sus respectivos puestos del hemiciclo: el primero, al írente de la mesa de la Cámara; el sexuado, encabezando el banco azul. Los ministros fueron incorporándose en los minutos siguientes. Los escaños de los procuradores aparecían vacíos, en su mayoría, cuando a las diez y cinco el señor Fernández-Miranda declaró abierta la sesión.

El secretario primero, don Tomás Romojaro, dio lectura al acta del último Pleno anterior. Luego prestó Juramento, con el ceremonial acostumbrado, ei nuevo procurador don Fernando Domínguez de Posada. Inmediatamente comenzó la deliber ración, en trámite de urgencia, sobre el proyecto de ley de Asociación política.

INTERVENCIÓN DE DON PÍO CABANILLAS

En nombre de la Ponencia Intervino, en primer lugar, don Pío Cabanillas Gallas para hacer una glosa, del texto legal que se iba a someter a |a deliberación de la Cámara. Subrayó, esencialmente, las diferencias entre la redacción dada por el Gobierno a cada uno de los artícalos y 1» elaborada por la Ponencia en sa informe. como consecuencia dé.,la aceptación de en-mienr´as presentadas por los procuradores —má>- de trescientas al articulado— a todo j los cuales, incluidos enmendantes a 1» totalidad y autores de observaciones gene>-rales agradeció su valiosa colaboración.

Realizó un completo análisis del proyeo-to de ley desde un punto de vista jurídico. Eri´tre otras cosas afirmó:

•~Con este proyecto de ley el Gobierno cimenta su nueva normativa del derecho de Asociación política en el artículo 16 del Fuero de los Españoles. La Ponencia comparte con el Gobierno el deseo de recoger la actualidad política del vais y el deseo de hacer una España más libre, justa y democrática. El derecho de asociación posibilita la integración social del hombre en los grupos intermedios y con su mayor participación el logro de ana mayor estabilidad nivelación y justicia social. Es mejor reconocer esa realidad por la ría Ae 1* transición- que negarse ciegamente a 8Q ^reconocimiento.

Señaló cuatro condiciones esenciales da los partidos políticos, a. los que se refirid continuamente:

organización estable, organización amplia, participación en el ejercicio del Poder y base popular.

Destacó la remisión al Código Penal en materia de licitud, en la línea de las máa modernas legislaciones sobre el tema.

Subrayó la importancia de la declaración programática y de los Estatutos de las asociaciones nacientes y se refirió a la forma en que se regulan las relaciones entre el partido y los asociados y entre sus órganos; asi como la presencia de la periferia sobr» el centro, deteniéndose minuciosamente en el tema del patrimonio de los partidos, • Incluso en las subvenciones que pueden ´figurar en el Presupuesto General del Estado, aunque se aclarará por ley la forma d* su distribución.

Terminó señalando aue é¡ contenido ff» esta ley significa un cambio decisivo. La asociaciones políticas han de partir de la obligación de aceptar el orden constitucional vigente y respetar las reglas del juego.

Si el Gobierno —dijo finalmente1— acepta las enormes modificaciones «rué la Ponencia lia introducido en el texto Af la ley. no podremos negar su buena voluntad. Esta ley se refiere al futuro. Y si debemos nuestra lealtad al pasado, también debe-m-*s caminar con libertad hacía *se futuro.

£1 señor Cabanillas fue muy aplaudido.

«EL PROYECTO DE LEY INFRINGE PRINCIPIOS Y LEYES FUNDAMENTALES» (SR. FERNANDEZ-CUESTA)

Inmediatamente después ocupó el podio -de los oradores como primer enmendante » i» totalidad del proyecto de ley don Rai-tt,,ind» remande*-Cuesta. Expuso sus argumentos durante media hora con singular brillantez, siendo interrumpido en varias ocasiones por calurosos aplausos de amplios sectores del hemiciclo que, poco a P?co. »e había ido llenando de procuradores.

Recogemos algunas de las frases más sobresalientes del señor Fernández-Cuesta:

• «El Estado español se basa, hasta ahora por lo menos, en la democracia orgánica representativas

• «Si se nrean asociaciones, grupos o partidos políticos, aue no tienen "per se" una representación ni naturaleza orgánica y, stn embargo, utilizan los cauces orgánicos; nos hallamos de lleno ante un retorcimiento Interpretativo o una trampa legal aue desbarata una fase fundamental de n"´=tro sistema político.»

• «Hay Que- recordar que entre las Instituciones de rango constitucional de nuestro sistema., basta ahora vigente* se encuentra el lijovimiento Nacional, del que .para nada se había en «1 provecto y del aue. sin embargo, no se puede prescindir cuando de las asociaciones políticas se trata.»

• «El fundamento de esas asociaciones no sería el articulo 18 del Fuero de los Españoles, sino el 4. de la Ley Orgánfoa del Estado, aue atribuye al Movimiento "informar y promover la vida política en reírme!» dé ordenada concurrencia de criterios", es decir, aue se señalan al Movimiento unas funciones míe deben ser ejercidas por sos propios órganos.»

• «Si se considerase esta ley válida, los que quedarían anulados serían los Principios Fundamentales, que son, por naturaleza, ´inalterables y de un valor superior *I de las Leyes Fundamentales.»

• «¿Por qué la, necesidad del cambio radical, o Ja revisión a fondo que representa este proyecto de ley? y por qué el procedimiento de urgencia para discutirlo? ¿Acaso- porque el puebJo español agoniza falto de trabajo, bienestar y libertades esenciales, o por otro motivo de apremiante resolución que imponga la aprobación de este proyecto sin la serena y reposada discusión de toda ley, y una tan cualificada como ésta exige? ¿Acaso porque el Régimen actual no ha proporcionado a Es-paña el período de paz más largo que se conoce en su Historia? ¿Acaso por hacer estéril la muerte y los sacrificios de los ai.ie hicieron con ellos posible la creación del Régimen? No creo que las respuestas a e-stas preguntas puedan ser afirmativas r~ra justificar el cambio. Pero alguna debe haber.»

• «Bien sé que se opina que a la muerte de Franco alguna decisión había que tomar en el orden político.

Dada la irre-petibllidad de su figura e indudable influencia en el sistema, mantenerlo exactamente como estaba no era posible. Cambiarlo constituía una aventura peligrosa. Perfeccionado y adaptarlo a las exigencias de la realidad para consolidarlo, respetando su esencia, parecía la solución más lógica y conveniente. Esta, se dice, ha sido la solución tomada... Sin embargo, la verdadera implica el cambio del sistema.»

Una larga ovación —en la que participa-ron algunos ministros del Gobierno— acompañó al señor Fernández-Cuesta mfetíferas se reintegraba a su escaño.

«QUEREMOS UNA REFORMA MAS AUTENTICA Y ADECUADA, HECHA DESDE LA LEGALIDAD» (GIAS JOVE)

Intervino a continuación don Joaquín Gías J>wé, también enmendante a la totalidad, ´ eme fue, asimismo, aplaudido en varios pasajes de su discurso del que entresacamos algunas frases de especial relieve:

• «Entiendo que el claro reconoctoüen.-to de los partidos políticos que en este de ley se establece, puede representar —e inevitablemente representará— si se aprueba el mismo, un decisivo factor de owteoereBióia y de grave negatávidad, incluso en relación con el propio ejercicio Je la verdadera libertad del hombre, que, en definitiva, sería .manipulada, mediante Ja engañosa panacea de los partidos.»

• «Quizá nunca se encontraron las Cortes Españolas en el umbral de una decisión política de tanta importancia. Porque debemos ser plenamente conscientes de que no ae trata sólo de introducir determinadas reformas o perfeccionamientos, a través de esta ley. en nuestro sistema políticos

• «De lo que se trata, según mi criterio. es de sentenciar hoy y aquí, con nuestro voto, esa tan grave y decisiva ©uestiózi —de indudable trascendencia histórica— «obre si debe o no debe esencialmente sobrevivir el sistema, político español, que ha sido el artífice de la paz v del desarrollo económico-social de la patria y, asimismo, de la fabulosa etapa de convivencia española de los últimos treinta y siete años.»

• «Difícil resulta la concordancia entre dos nobles propósitos, que creo ampliamente compartidos por cuantos estamos hoy en este hemiciclo. Nuestro sincero propósito de colaboración en la reforma política, aun cuando quisiéramos que fuera más auténtica y adecuada, y hecha desde la legalidad. Y el propósito firme de seguir siendo, asimismo, consecuentes con nuestra* ideales, con nuestras lealtades, y con nuestras fidelidades a singulares figuras histéricas.»

• «La propia voluntad soberana y democrática de nuestro pueblo, la que puede también sentirse condicionada y determinada e incluso burlada, al someterle a referéndum, una reforma que en parte importante y previamente fue decidida sin su refrendo, y que ya entonces estará en plena vigencia y aplicación. Lo auténticamente democrático, lo más lógico, lo único conforme a norma, legal y a Derecho, sería esperar a conocer primero la voluntad de nuestro pueblo en dicho referéndum.»

También el señor Gías Jové fue largamente aplaudido en varios pasajes de su intervención y al finalizarla.

«SIGO CREYENDO EN ESPAÑA COMO UNA UNIDAD DE DESTINO EN LO UNÍVERSAL»

(SR. FERNANDEZ DE LA VEGA)

El tercer enmendante a la totalidad, don. José María Fernández de la Vega, Intervino largamente para subrayar que en este proyecto de ley hay algo más que uin puro espaldarazo a la legalidad de los partidos políticos. «Lo que está en juego —´dijo— ante esta Cámara es la propia razón de ser de tocia la filosofía aue le sirve de soporte al Régimen que arranca del 18 de Jallo y que se ha ido perfilando a lo largo y a lo ancho de las Leyes Fundamentales que integran la abierta Constitución del Régimen de Franco.»

Se preguntó si caben dentro de la estructura de nuestra Constitución los partidos ´Políticos como instrumento de participación del pueblo. AI responder, afirmó: «Ha llegado la hora de explicar aue de nuevo, y después de cuarenta años de derrota, se anuncia el resurgir de los partidos, donde unos pocos, expertos y diplomados en el mangoneo de muchos, hablan ya en nombre de todos, sin representar a nadie.»

Citó luego textos de José Antonio, de Franco y del señor Fernández-Miranda».

Al citar a este último por tercera vez, el presidente de Jas Cortes pidió la palabra para alusiones.

Basándose en textos &e Leyes Fundamentales negó la posibilidad de admitir los partidos políticos en nuestro ordenamiento jurídico y analizó los aspectos en que el proyecto de ley, en su opinión, conculca los Principios Fundamentales. Con. amplitud se refirió también a los ejemplos que nos brindan los partidos políticos, «««e han tenido eJ triste designio —afirmó— de presidir, en los últimos setenta anos, la ¿agántegración de] espíritu europeo y de su hegemonía política y cid-tural en el mundo...» Terminó manifestándose partidario de las asociaciones integradas jurídicamente y jurídicamente responsables. En este sentido el Movimiento supuso una propuesta positiva.

Tras el descanso concedido por el presidente, la sesión se reanudó a la une menos «uarto de la tarde, haciendo use de la palabra el señor Fernández-Miranda quien recordó que el artículo 127 del Reglamento exige a los espectadores guardar silencio en las deliberaciones del Pleno, y advirtió que en caso contrario w vería obligado a adoptar medidas al respecto con aquellos que no cumpliera! esta norma.

«ESTA LEY NO CONTIENE NINGÚN/ SIMULACIÓN» (ME1LAN GIL)

A continuación intervino el ponente dor José Luis Meilán -Gil, para contestar i los enmendantes a´ la totalidad. Despué de mostrar su respeto a don Ralmundi Fernández-Cuesta por su coherencia po lítlca, el señor Meilán afirmó que «est¡ ley no contiene ninguna simulación, n supone una ruptura. No es anüconstitu cional ni tampoco una, reforma solapad, de la legalidad vigente. No nos anima ,

aprobarla un complejo de inferioridad, ni una homologación impuesta, ni un deseo de ´lavar la cara en el Jordán parlamentario. Este proyecto de ley responde, por el contrario, a la necesidad de regular un derecho, el de asociarse libi«mente y, por tanto, el de la posibilidad de servir al pueblo.»

El señor Meilán negó más adelante la tesis central de los enmendantes, que encuentran que este proyecto de ley puede constituir contrafuero porque, en su opinión, hay que interpretar las Leyes Fundamentales con criterio abierto, aparte que la legalización de las asociaciones políticas no prejuzga en ningún caso una colisión con los cauces orgánicos legal-mente establecidos. No entró -el ponente en las opiniones políticas de inoportunidad e inconveniencia de este proyecto esgrimidas por los enmendantes, y se limitó a oponer a ellos su opinión de la necesidad del proyecto.

Negó, asimismo, que la Inconstituoionalidad del proyecto de ley pudiera derivar de que uno de los fines de las asociaciones sea el apoyo y presentación de candidatos en diversos procesos electorales. Recordó que el decreto-ley de diciembre de 1974, por el que se reguló el Derecho ád Asociación Política dentro del Movimiento Nacional, permitía esta misma actividad, y, sin embargo, no fue objeto de ningún recurso de contrafuero. El señor Meilán puntualizó que no había que confundir lo esencial con cada circunstancia histórica, circunstancia que en este momento exigía una nueva regulación del derecho de asociación eolítica.

TURNO DE REPLICA: FERNANDEZ DE LA VEGA

Iniciado el turno de réplica, hizo uso de la palabra en primer lugar el enmendante señor Fernández de la Vega, quien volvió a insistir en la Inconstdtuclonalidad del proyecto, por entender que el artículo 16 del Fuero de los Españoles, en que se han basado el Gobierno y la Ponencia para desarrollar la regulación del derecho de asociación, ha de Interpretarse en conexión con otros del Fuero, de la propia Ley Orgánica del Estado y de la ley de principios del Movimiento Nacional, que, en conjunto, impiden la posibilidad de la existencia de otras asociaciones políticas que no sean las del Movimiento.

REPLICA DEL SEÑOR FERNANDEZ-CUESTA

A continuación, el señor Fernández-Cues-t» Insistió en su postura diciendo que si el derecho de asociación está Incluido en el artículo 16 del Fuero de los Españoles, hay un artículo 4.° de la ley Orgánica que señala que no se puede prescindir del Movimiento. El asociacionismo político —continuó— ha de tener su desenvolvimiento en ´él seno del Movimiento Nacional. Existe una diferencia trascendental entre el Estatuto de Asociaciones Políticas y el pro-yectq de ley sometido a las Cortes; no es una pura diferencia semántica. La participación por cauces Ideológicos suponen unos partidos políticos que no son convenientes para la convivencia pacífica de los españoles.

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CONTESTACIÓN

£1 señor Meilán Gil volvió a tomar su lu-´gar en la tribuna de oradores para contestar a los dos enmendantes y a su réplica. Dijo que había optado por una Interpretación jurídico-constitucional adecuada a la realidad, ya que si se hace una Interpretación muy pegada a la letra hay que temer que ello lleve a un callejón sin salida.

A las dos y un minuto de la tarde, el presidente de las Cortes, señor Fernández-Miranda, levantó la sesión.

 

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