Autor: Urbano, Pilar. 
   Posturas enfrentadas-posturas crispadas     
 
 ABC.    09/06/1976.  Página: 11-12. Páginas: 2. Párrafos: 28. 

ABC. MIÉRCOLES 9 DE JUNIO DE 1976. PAG. II.

Hilo directo

POSTURAS ENFRENTAD AS - POSTURAS CRISPADAS

Intensísimo Pleno de urgencia. (Alguien, bromeando, silbaba esa tonadilla de «El día más largo» por los pasillos de las Cortes.) Posiciones parlamentarias distantes y distintas. Sin riesgos d« sincretismo, polarizadas en dos extremos: «Partidos, sí, porque el pueblo, el país y la Historia lo están reclamando»; «partidos, no, porque la Patria, las instituciones, el sistema se están resintiendo.»

Si por la mañana las posturas eran enfrentadas, por la tarde se palpaba la cris-pación. En sectores sindicales y entre consejeros nacionales lo que se oía era «desmantelan el Movimiento.» «Es la liquidación del Régimen.» «¡Adonde hemos llegado!» «Kaputt, todo kajMitt... y lo primero el Consejo Nacional.» «Esto se veía venir.»

«Acción Institucional —me dice Díaz Llanos—- está en contra del proyecto de ley, pero como hay libertad para los miembros, cada quien votará lo que quiera.» Y Martín-Sanz hacía sus cabalas: «Yo calculo unos ciento sesenta votos en contra y treinta y tantas abstenciones...»

• ORATORIA PLURICOLOR

Frutos de variadísima flora de oratoria en la jornada reformadora de ayer. Se escuchó toda clase de discursos: Claros, palmarios, expositivos (Pío Cabanillas. Sánchez de León...). Minuciosos y técnicos (Iglesias Selgas). Vibrantes, emocionados (Pilar Primo de Rivera). Áridos y tortuosos (Fernández de la Vega). Jurídicos, plagados de referencias a articulados legales, que crujían malheridos por el proyecto (Oías Jové, Lamo de Espinosa...). Nostálgicos, viscerales, brillantes (Raimundo Fernández-Cuesta, con sus nueve ovaciones en total). Inteligentes y persuasivos (Mellan Gil)... Discursos recitados, discursos leídos, discursos declamados, discursos memorizados. Y discursos interrumpidos (el incidente de Cercos, a quien una señoría del hemiciclo interpela: el leve abucheo a Iglesias Selgas; los murmullos en la intervención de Mónica Plaza...). Una variada flora, sí.

• LOS «ASTROS» DEL PODIO

Por la mañana fueron Fernández-Cuesta. («Desde este estrado —pensaría más de uno— setenta años de historia os contemplan...») y Mellan Gil. («No soy un anciano obnubilado, ni un lactante», comentaría el joven político.) La sesión vespertina, con un desfile más plural de oradores y oradoras, concedió sus más sonoros aplausos a Sánchez de León.

• PIÓ CABANILLAS: «QUE JUEGUEN LOS DE LA PERIFERIA»

Se lanzó al ruedo sin trapo: discurseó sin papel delante. De memoria. Explicó el informe. Subrayó dos frases: «Hay que entrar en el futuro sin poner los ojos en el retrovisor», y también «que sea real la posibilidad de juego político de los hombres situados en la periferia, en las zonas más alejadas del Poder».

• FERNÁNDEZ-CUESTA: «¡HA SIDO UN DÍA MAS!»

Llueven las felicitaciones para don Raimundo. Ha estado «rotundo». «Nos ha inflamado a todos», me comenta Girón.

Le dice, en broma, al catalán Calviño de Sabucedo: «¡No me mandes más bombones! ¿Por qué no me envías acciones de Banesto?» Dionisio Martín-Sanz le dirá en un aparte al ministro Garrigues: «¿Por qué el «banco azul» no ha aplaudido a Fernández-Cuesta? Ha estado colosal, hombre... José Antonio aplaudía incluso a Indalecio Prieto...» Y el ministro de Justicia le contestó algo así como que: «Si aplauden a uno, tendrían que ovacionar a todos.» ¥ no era caso.

El Pleno de la Cámara hizo justicia a un historial congruente. Cuando te felicito me comenta: «¡Ha sido un día más! Mejores que éste he tenido muchos...! Y, sin embargo, la ley la gana el Gobierno... El Movimiento se evaporará... que es de lo que se trata, al parecer.»

• FUEYO: «MEDITANDO EL VOTO»

No se llaman a engaño los consejeros nacionales. Saben que es la «cámara de las ideas» la que se evapora. Por la mañana vi a Jesús Fueyo. solitario, paseando cérea del salón del Pleno. Al pasar le pregunto: «¿Qué?», y me cO´inenta irónico: «En todo este tiempo está habiendo demasiada elocuencia.»

Por la tarde, taciturno, reconcentrado ante un güisqui.

—El procurador está meditando su voto.

—¿Qué le ha parecido el «plenísimo», profesor... ?

—Como decía un parlamentario británico: «He escuchado discursos que han convencido a mi corazón: pero ninguno ha convencido a mi voto.»

• GIRÓN: «EL LEÓN RUGE, EL LEÓN DUERME»

¡Quién llevase una. «instamatic» en las pupilas! Girón, rÍ£Ur«Huní7ite presente, se mostraba ora silencioso, ora agitado, ora circunspecto, ora capitaneando un descontento de franca oposición... ora dormido —fue durante la intervención de Lamo de Espinosa. El reloj del hemiciclo marcaba, la sieta nacional—. Cuando intenté conversar con él se escabullía a dar una respuesta abierta. Hacia gestos tan elocuentes (¡Oh,-no tener la «instamatic» de pupila...!) «¿Batalla perdida?... ¡Aún daremos guerra!». Y después: «El Movimiento... totalmente desmantelado Luego irán #«s-moronando todo lo demás.» «No me entra en la cabeza... que se supriman los procedimientos normales. Esto no es acelerar la reforma, esto es otra cosa.» Le he preguntado si cree que muchos han cambiado de chaqueta. Se vuelve haría mi cuartilla r señalando dice: «Ponga usted esto: "¡Buimuuulffifffff!". Ahora quieren partidos. Y los partidos lo desvirtuarán todo. Algunos dicen que conservamos los eauces orgánicos y, además, los partidos. Y yo digo que esa mezcla no va. No la entiendo.» Y ya no quiso decir más.

O SAMARANCH: «QUE EN EL REFERENDUM YA EXISTAN PARTIDOS»

«Desde mi punto de vista político, me parece una ley necesaria y oportuna, que permitirá la participación popular en la política. Estoy de acuerdo también con el almanaque mareado. Está bien que en el referéndum estén presentes los partidos políticos informando y defendiendo sus respectivas posturas. Por otra parte, creo que esta ley tiene un dispositivo de máxima garantía, ya que se de.=envolvsrá al amparo de una sala del Tribunal Supremo. Me tranquiliza, porque el esoañol es muy respetuoso con el poder iu^S-ía].»

• INIESTA CANO: «¡ABSURDO!»

Es del grupo que, en torno a Girón, radicalizó su indignación. «Es absurdo —me dice—. Yo no lo entiendo. Que me lo expliquen. Debo ser imbécil, pero ¡no entiendo cómo estamos aquí discutiendo una ley que va contra el Régimen!»

• UTRERA MOLINA ROMPE EL SI-LENCIO

Quieren estar callados Diez-Alegría, Fernando Suárez, Cabello de Alba... y muchos más. Sin embargo, el ex ministro Utrera Molina se deja oír. Me dice: «Lo que establece el comportamiento ético, en buena medida, es la congruencia en la trayectoria del político. Yo asumo los errores y los modestísimos aciertos de mis cuarenta años de vida pública. Y ahora no voy a renegar de mis ideas. Me pregunta usted si creo en la viabilidad de los partidos en España... Sí; con ciertos condicionamientos. Incluso esta ley y el asociacionismo que se nos ofrece pueden ser válidos, pero..., ¿no hubiese valido la pena un tiempo y un clima más sosegado, de más reflexiqn, para abordar esta reforma?»

• RODRÍGUEZ DE VALCARCEL: «LOS PARTIDOS, MALOS PARA ESPAÑA»

Elegantísimo, con su bien cortado traje beige veraniego, estaba, en escaño preferente, el ex presidente de las Cortes. «Alguien con acierto ha llamado a estos Plenos de urgencia "Cortes sumansknas". Estoy de acuerdo. Creo que estas leyes, por su trascendencia, requieren más meditación y mayor participación de los procuradores. Muchos Intervendrían para mejorar el texto del proyecto. Habrá quienes se abstengan no por la ley, sino por el trámite de urgencia.»

—¿Está usted en contra de los partidos políticos?

—Sí. Son ya Inevitables. No me asustan, pero pienso que son malos para España. Así de sencillo.

• OÑATE GIL Y LA POLITIZACIÓN RURAL

El ministro de Agricultura es vecino mío. Se lo digo y se alegra. Bueno. Le comento que algunos «partidos» de sesgo socialdemócrata y sociomarxista andan recaudando miembros en el agro.

—Sí, el mundo rural está siendo objeto de atención. Creo que la fuerza política de la población agraria y en general de la rural va a jugar un papel importante en adelante.

—Pueden ser «carne de cañón» para el primero que llegue... Habrá que desplegar campañas de información sociopolíticas.

—Pero no mucho más intensas que en sectores urbanos que también están muy aislados del nudo gordiano de la política.

—¿Le parece que este proyecto de ley entra en contrafuero?

—No. No existe el más leve matiz de anticonstitucionalidad. Es una Opción política dentro de las alternativas que ofrece la Constitución vigente.

• LÓPEZ RODO: «NO SE INCURRE EN CONTRAFUERO»

Me habla de una interpelación al Gobierno que el grupo Regionallsta prepara acerca de la situación económica del país, «que es dramática y parece que no nos damos cuenta».

Sobre el proyecto de ley de Asociaciones me dice: «No creo que se incurra en contrafuero. Tengo un argumento: cuando se promulgaron los Principios Fundamentales del Movimiento, en mayo del 58, un grupo de catedráticos, por encargo de Arias Salgado, comentó por radio —y ABC recogió esos parlamentos—cada uno de los Principios. Bien, el 8.° lo explicó Nicolás Pérez Serrano. Ya entonces, pese a la censura existente, dijo que «dejaba la puerta abierta a otro tipo de representaciones». Y la tinta de la ley en el «B. O. del E.» estaba fresca todavía. No eran cauces exclusivos los enumerados en el Principio 8.°, que aquí tanto se está invocando. Así, pues, yo sigo entendiendo rme la puerta está abierta.»

Y abierta sigue ia puerta del hemiciclo para la sesión plenaria que continuará hoy con «trámite de urgencia». Las dos leyes esperan todavía.—Pilar URBANO.

 

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