García-Valdecasas, en nombre de la ponencia. 
 El proyecto es parte de un contexto constitucional en marcha  :   
 A las once en punto de la mañana comenzó el histórico pleno. 
 ABC.    26/05/1976.  Página: 8-10. Páginas: 3. Párrafos: 40. 

ABC. MIÉRCOLES 2C BE MATO DE 1976. PAG. i.

GARCIA-VALDECASAS, EN NOMBRE DE LA PONENCIA

«EL PROYECTO ES PARTE DE UN CONTEXTO CONSTITUCIONAL EN

MARCHA»

A las once en punto de la mañana comenzó el histórico pleno

A las once en punto comenzaron las llamadas a los procuradores para que ocuparan sus escaños en el hemiciclo. El presidente, señor Fernández-Miranda, los miembros de la Mesa y los de) Gobierno —con excepción del señor Martín Villa, que llegó en el ínter-medio— estuvieron todos puntualísimos a la cita. Pocos minutos después comenzaba una sesión que había despertado amplia expectación por ser la primera que se desarrollaba con arreglo a las normas dictadas para el procedimiento de urgencia. La expectación fue decreciendo, sin embargo, porque a medida que avanzaba la mañana se percibía que el Pleno era, en realidad —al menos en sus aspectos formales—, uno más de ios celebrados hasta ahora.

PRELIMINARES. — La, palabra sobria, escueta, del presidente de la Cámara puso un prólogo conciso y emotivo a la sesión:

«La muerte —dijo— ha separado de nosotros a tres compañeros entrañables. Las palabras son innecesarias, cuando el sentimiento es tan fuerte como en nosotros lo es.

TOMAS GARCÍA JOSÉ ANTONIO ELOLA-OLASO, EMILIO JIMÉNEZ MILLAS. Sus nombres traen a nosotros el recuerdo de su conducta ejemplar. Pido que conste en acta el sentimiento de, todos.»

(Murmullos de aprobación.)

Se leyó luego, por el primer secretarlo, don TOMAS ROMOJAKO, el acta de la sesión anterior. Se dio cuenta de las excusas, de las variaciones en la lista de procuradores y, finalmente, prestaron juramento, con la solemnidad acostumbrada, los tres procuradores que han accedido a la Cámara después del último Reno: dea GONZALO FERNANDEZ DE LA MQ^X

don FERNANDO ALDANA OCIO y don RAMÓN PALACIO RUBIO, que, seguidamente, pasaron a ocupar sus escaños.

GARCIA-VALDECASAS: «Una ley necesaria.» Inmediatamente después anunció el presidente que se iniciaba la deliberación, era trámite de urgencia, sobre el proyecto -de ley que regula el derecho de reunión. Y concedió la palabra en representación de la Ponencia, al profesor don ALFONSO GARCIA-VALDECASAS, que comenzó su exposición brillantísima, refiriéndose a la necesidad de la ley, su carácter general, su oportunidad y su alcance en el contexto del desarrollo político:

«La ley —dijo— es importante. Es quizá la menos importante o la menos conflicti-va de las leyes políticas que hay a la vista, Pero es necesaria y ante eso el grado de importancia no cuenta.»

Añadió que no ha? duda sobre la necesidad de la, ley, puesto que el derecho de reunión no tiene, en el Derecho hoy vigente, más referencia que la contenida en el Fuero de los Españoles. Ese enunciado en una ley Fundamental había quedado sin desarrollo legal alguno. La única normativa específica durante estos años es la circular de la Subsecretaría de la Gobernación de 1939, que, con razón, la Administración misma denuncia como anacrónica.

Se refirió luego el ponente a los anteee-denjes de regulación del derecho de reunión, «que no apareció por primera vez en el Fuero de los Españoles. Está declarado en la Constitución de 1931, que lo tomó, a su vez, de la hoy centenaria de 1876, la Constitución de la Monarquía restaurada,´ que dio medio siglo de paz v puso cimientos de la España de hoy».

Se refirió también a !a ley de 15 de junio de 1880, que desarrolló la Constitución del 76. para señaíar que algunos de sus aspectos siguen manteniendo todavía su vigencia. Hizo también mención de los acuerdos de la Convención de salvaguardia de los Derechos del Hombre, celebrada en Roma en noviembre de 1950, en cuanto se refieren a la libertad de reunión, y afirmó que no ha sido un azar el acudir a la normativa de la Monarquía restaurada porque aquella Constitución de 1876 debe servirnos como modelo y una exhortación para la actividad política y legislativa actual, porque supo ser la superación de muchos antagonismos, asumiendo en el orden institucional la forma propia de su tiempo: la Monarquía liberal. Si la lev de 1880 fue la respuesta de la Monarquía liberal al Derecho dé reunión, el proyecto de ley que ahora debatimos debe ser e3 que corresponde a nuestra Monarquía social.

Subrayó, finalmente, el profesor GAR-CIA-VALDECASAS. que la legitimidad d« la Monarquía tiene sus raíces en todo el proceso histórico anterior, en nuestra constitución real y en la voluntad esencial del pueblo español. «Por eso mismo —añadir— la Monarquía española tiene hacia el íuturo tan ancho horizonte, abierto a la esperanza.»

«El proyecto de ley sobre el derecho de reunión —terminó— es parte de un contexto constitucional en marcha. Hay que servir a esta Monarquía social integradora y superadora de todos los antagonismos y entrentamientos, que nos abre la posibilidad de un brillante porvenir.»

El profesor GARCÍA-VALDECASAS terminó su intervención subrayando >jue el proyecto de ley sobre el derecho de reunión es parte de un contexto constitucional en marcha. Es una pieza que encajará en la edificación que ha de realizarse. Sólo en el sistema constituido completará su perfil y su función.

Mientras tanto es un paso adelante, en ese camino. En nombre de la Ponencia pidió a la Cámara su aprobación para la ley.

O INTERVENCIÓN DE LOS ENMENDANTES—A continuación se iniciaron las intervenciones de los tres enmendantes que, según el informe de la Ponencia, se entiende que presentaron observaciones de carácter general al proyecto de ley. El presidente advirtió a todos.que si bien el reglamento les concede media hora, él les rogaba que no pasaran de los veinte minutos. Todos atendieron la indicación.

Habló en primer lugar don ANTONIO ROSÓN PÉREZ, cuya enmienda fue respaldada por sus compañeros del Grupo Parlamentarlo Independiente. Anunció que desea contribuir a la nueva etapa de desarrollo político de España y afirmó que una sociedad que no generalice el derecho de reunión es una sociedad en crisis, en la que está enferma la posibilidad de convivencia. Tras reconocer que la Ponencia ha recogido casi todas las observaciones que presentó al articulado se refirió concretamente a una frase de la exposición de motivos de la ley que cree debe ser suprimida para «que la regulación del derecho de reunión tenga, desde el principio, como norte la seguridad legal». Afirmó que esta ley podría resumirse en un articulo único que dijera: «El derecho a. la reunión pacífica es un hecho. Lo reconocemos y lo amparamos», y pasó a insistir especialmente -en el contenido del artículo primero, que no fija claramente —dijo— los caracteres diferenciales de la reunión pública, que son dos: los fines pacíficos y el carácter eventual y transitorio de 1» reunión, a diferencia de la asociación, que consolida vinculaciones permanentes.

PERIS GIMENO: «RESPONSABILIDADES DE LOS PROMOTORES».— A continuación el señor PERIS GIMENO defendió su propuesta de que en la ley se haga referencia a las responsabilidades de los promotores u organizadores de reuniones frente a terceros que puedan sufrir daños y perjuicios como consecuencia de actos cometidos con ocasión de la celebración de reuniones, concediéndose acción directa, de carácter ejecutivo a los perjudicados frente a los promotores U organizadores de la reunión.

Afirmó que se trata de una medida democrática, porque responsabilizar a los organizadores de reuniones tiende a lograr la paz. Se refirió minuciosamente a los fenómenos psícoeoclologlcos que se producen en las grandes concentraciones de masas Que permiten actuar en el anonimato y realizar actos destructivos e Ilícitos, como lo evidencian tantas pruebas recientes.

El señor PERIS GIMENO propone la Adición de un artículo 14 nuevo, cuyo texto -trató de repartir a todos los procuradores ¡previa autorización del presidente de las Cortes. El señor FERNANDEZ-MIRANDA solicitó una copia del texto, pero decidió «ue tí tema era conocido da todos los tniemtoros de la Cámara a través de las mnlendas y del informe de la, Popffivcifl-.

G LAMO DE ESPINOSA: «DIFERENCIACIÓN ENTRE LO LICITO Y LO HUt-OITO.—A las doce,y cuarto de la mañana tomó la palabra el señor LAMO DE ESPINOSA para defender, durante veinticinco minutos sus tesis, que la Ponencia en su informe ha resumido así:

Que el derecho de reunión se regule al mismo tiempo que el de asociación y, a ser posible, en una misma disposición; en otro caso, que se suprima en la ley de Reunión toda referencia al derecho de asociación.

Que la libertad de reunión sólo pueda m ejercerse acatado el ordenamiento jurídico general o, dicho de otro modo, que la ilicitud de los fines de las reuniones no venga determinado sólo por las leyes penales.

Que se. señalen claramente los contornos del derecho de reunión, de modo que el proyecto no se mueva en una indefinición de la que resulte la atribución al Ministerio de la Gobernación de una facultad sin limitaciones legalmente preestablecidas.

La determinación del fin de la reunión debe quedar perfectamente definida en la solicitud o petición inicial.

El señor Lamo de Espinosa afirmó que la necesidad de este proyecto de ley es indiscutida e indiscutible.

Pera que se» necesaria una ley no quiere decir que necesariamente se acepte toda la regulación que en ella está contenida. Para regular un derecho de los españoles hay que hallar el equilibrio eon otros derechos que se pueden contraponer y con el derecho de la autoridad a regularlos. Afirmó el señor ROSÓN PÉREZ que la reforma ha de estar presidida por la idea de configurar el -futuro y no sólo para servir al presente.

Con gran precisión jurídica desmenuzó los aspectos que encuentra insuficientemente servidos por la ley y pidió al presidente de las Cortes y al Gobierno que si la Ponencia no reconsidera so postura, se ofrezca la posibilidad de que los artículos más conflictivos del proyecto, tales como el tratamiento específico de la manifestación dentro de esta misma ley, y la perfecta diferenciación entre lo licito y lo ilícito, ya que,, de lo contrario lo que no sea ilícito penal, se va a transformar en lícito. ¿Qué es lo licito, lo justo, lo permitido? Lo que reúne las condiciones que la» leyes prefijan.

Tras la intervención del señor LAMO DE ESPINOSA finalizó la primera parte de la sesión y el presidente concedió un descanso de veinte minutos.

tu RESPUESTA DE LA PONENCIA.— A la una y diez minutos se reanudó el debate. Intervinieron por la Ponencia, para responder a los tres enmendantes, loe señores DÍAZ LLANOS y ALVAREZ ROMERO. El primero rebanó concretamente las argumentaciones del señor LAMO DE ESPINOSA. El segundo, contestó a las de los señores ROSÓN PÉREZ y PERIS GIMENO. Los principales argumentos apuntaron al hecho de que eon la reforma prevista de los artículos del Código Penal que afectan a los derechos de reunión, manifestación y asociación, prácticamente todos los temores de tos enmendantes quedan atendidos.

ÁNGULO MONTES. — «Los que dicen, sí; pero...» El último turno de la sesión matinal fue concedido por la presidencia de la Cámara al procurador don LUIS ÁNGULO MONTES, que había formulado también una observación a las líneas generales del proyecto, aunque la Ponencia la consideró más bien enmienda al articulado. El señor FERNANDEZ-MIRANDA, cumpliendo su promesa de aplicar la normativa de urgencia con un criterio amplio, permitió al enmendante que expusiera su tesis ante el Pleno.

El señor ÁNGULO MONTES señaló que hablaba en nombre del grupo parlamentario de Unión del Pueblo Español y subrayó que no debe oírse sólo a quienes proponen la devolución de un proyecto de ley al Gobierno y a los discrepantes. También debe oírse a los que dicen «Sí, pero...». Porque una observación general a un proyecto puede ser el anticipo de un voto favorable. Centró su argumentación en torno-a las reuniones en los Colegios profesionales, que deben tener en este texto legal —dijo— el tratamiento que les corresponde por su naturaleza. El eventual abuso de un derecho por algunos —dijo— no debe ser razón para negar el derecho a los demás.

Con esta intervención, a las dos en punto de la tarde, se levantó la sesión.

SESIÓN DE LA TARDE

DOS HORAS DE DEBATE Y RÁPIDA APROBACIÓN DE LA LEY EN BLOQUE

Vetaron en contra los señores Ezqiter, Gatell, Mendoza y Zamanüo, y te abstuvieron 25 procuradores

La sesión de la tarde se inició con la Intervención de don Daniel Regalado Az-nar, como consecuencia de la decisión del presidente de las Cortes de aplicar las normas de urgencia con un criterio amplio, ya que. según, la Ponencia, las observaciones del señor Regalado eran más bien en-mieindas al articulado.

ES señor Regalado Aznar. ojue hablaba en nombre del Grupo Parlamentario independienite, manifestó su preocupación por la normativa reguladora de los derechos de reunión y de manifestación; «verdaderas piedras angulares —dijo— de todo Estado de Derecho». Recordó la. proposición de lev oue sobre esta materia nresetíitó BU Grupo 7 espresó su creencia de que en ella se han inspirado no pocos preceptos del actual proyecto. Insistió en la necesidad de suprimir dos preceptos del proyecto Integrados en el artículo 6." que desvirtúan —dijo— la importante cantrtbucdon de esta norma a los actuales esfuerzos de reforma democrática de nuestras estouetouiras legales constitucionales. Concretamente se refMó al apartado c) del párwufo ortaesro del artículo 6.´, así como también al párrafo seeundo —la autoridad BübejmaüYa sa-

drá prohibir la celebración de reuniones cuando existan motivos fundados pora estimar que puede dar lugar a actos tipificados como delitos... la autoridad gubernativa podrá revocar la autorización concedida, cuando con posterioridad a su otorgamiento expreso o tácito, «preciase la. concurrencia del mismo «apuesto—. El mantenimiento de estos narraíos —agregó el señor Regalado— fcnplíoa la desvtobuadón del contenido de todo el proyecto de ley y constituye una auténtica y patente reserva de poder Que se delega, por ley. en el circunstancial titular de la autoridad gubernativa.

A contirauación tomó la palabra el vicepresidente del Gobierno para Asuntos del Interior y xnlnásftro de la Gobernación, don Manuel Fraga Iribarne cuyo discuirso recogemos en apretada síntesis en otro lugar de este número.

TURNO DE REPLICA.—Al finalizar la Intervención del Ministro, el presidente de la Cámara concedió fe. palabra, en turno de réplica, al señor Lamo de Espinosa, que mantuvo sus tesis. Insistió en la petición de supresión de un pesaje defl preámbulo de la, ley y fcmnfaafta en oue se suteaye la diferencia entre lo lícito y lo ilícito. Afirmó: Estoy en la linea de servicio al Rey y a España y me opongo a que cualquier actitud que yo pueda tomar se interprete como disentimiento a estas dos causas a las que he ofrecido mi vida. No se puede contraponer ]a Idea de inmovüismo a la Idea de reforma...»

También, consumió un turno de réplica el señor Peiris Gimeno, que se ratificó en su petición, de protección para quienes resulten perjudicados por actos producidos durante una reunión o una manifestación. «La ley —dijo— debe proteger al inocente, al dañado. Es preferible conceder protección a Juan Español que a la clase política.» Volvió a solicitar la votación separada del texto que él proponía.

Por úMteio, -eplicó a la Ponencia el señar Rosón Pérez, que manifestó: «No me han convencido los ponentes, pero me convence la estrategia global de la reforma propuesta ñor el Gobierno y el discurso del vicepresidente Praga y la disposición del presidente de las Cortes en el sentido de que la ley se apruebe en un plazo perentorio.» Anunció que dejaba sus peticiones al criterio de la Ponencia y que. de todas formas, votaría a favor del proyecto.

M ponente señor Díaz Llanos, Que trató de replicar por segunda vez a los enmendantes —en medio de un clima más regocijado que expectante—, anunció que la Ponencia se retiraría a meditar sobre las últimas peticiones y el presidente levantó la sesión por quince minutos

ENMIENDAS ACEPTADAS.—Reanudada a las siete de la tarde la Ponencia, representada por el señor Alvarez Romero, anunció la admisión de las siguientes enmiendas. Supresión del párrafo del preámbulo que dice, entre otras cosas, que esta ley «no persigue una regulación paradigmática del derecho de reunión, sino el establecimiento de una normativa adecuada a las exigencias del aquí y del ahora». Son en total 24 líneas las que se suprimen, atendlendq la petición de los señores Rosón y Lamo de Espínosa, fundamentalmente

Aceptó también la reincorporación resumida del apartado c) —suprimido por la Ponencia— en el b) del artículo 10 mediante la adición de esta frase: «La autoridad velará especialmente por evitar la aproximación de los manifestantes ´a los edificios públicos, las sedes de representaciones diplomáticas o confuí ares v las instalaciones . militares.»

Finalmente, al artículo 13-2 se añade un párrafo con lo que quedará así. Las resoluciones —de las autoridades gubernativas— serán susceptibles de recurso de alzada ante el ministro de la Gobernación, cuya decisión pondrá fin a la vía administrativa y podrá ser impugnada ante la Jurisdicción contencioso administrativa. (Propuesta del señor Ángulo.)

El ministro señor Praga Iribarne Intervino brevemente-para aceptar las modificaciones de la Ponencia, a la que felicitó, así como también a todos los enmendantes, que han colaborado a mejorar la ley. Teniendo en cuenta que no se había presentado ninguna enmienda a la totalidad piolo al presidente de las Cortes, en nombre del Gobierno, aue se sometiera a votación la ley en bloque. Tuvo también «1 señor Praga palabras cordiales para el señor Lamo de Espinosa, asegurándole aue. en nlnfrun momento, quiso herir a nadie

DECISIÓN RÁPIDA.—El presidente de las Cortes anunció que se le había pedido votación nominal para determinados artículos, pero no lo consideró conveniente porque entre ellos se incluye una enmienda «In voce», con un artículo nuevo (el del señor Peris Gimeno sobre indemnizaciones a terceros).

Tras anunciar que si la votación por el sistema ordinario resultara dudosa se realizaría votación nominal, pidió cue se pusieran en pie los procuradores que votaran en contra, lo hicieron los señores Ezquer, Gatell. Mendoza y Zamanillo.

Se abstuvieron 25 procuradores, y, a las siete y veinte de la tarde, declarando aprobada la ley que Recula el Derecho de Reunión, # presidente levantó la seslúo.

 

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