Votación significativa     
 
 ABC.    26/05/1976.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

VOTACIÓN SIGNIFICATIVA

Al margen del tema en sí de la permanencia, con carácter vitalicio, del gru-po de consejeros conocidos como «ios 40 de Ayete», en d que no vamos a entrar hoy, a la espera de manifestarnos próximamente cuando el Gobierno presente sus proyectos definitivos sobre la .futura ordenación bicameral, el modo en que se ha cubierto la —por el momento— última vacante, reclama nuestra atención y un cierto grado de reflexión. En especial los preliminares de la votación, realizada en la mañana de ayer en la sede del Conseio N.acional.

A la terna, confeccionada por el especialísimó método de la cooptación, accedieron, con don Adolfo Suárez —que saldría finalmente elegido para ocupar la vacante entre los «40»—, don Carlos Pinilla y don Cristóbal Martínez-Bordiú. El primero venía apoyado, tanto en su trayectoria anterior —gobernador civil, director general, vicesecretario, consejero nacional— como en su situación acrual, de ministro y vicepresidente del Consejo Nacional.

La continuada permanencia en puestos dé responsabilidad y relieve político de don Carlos Pinilla, así como su actitud actual, constituyen también temas conocidos del mundo de la política nacional, con un conocimiento que se dilata casi a los últimos cuarenta años.

En cambio, el doctor Martínez-Bordiú se presentaba en razón de su parentesco, como duque consorte de Franco, como yerno del que fuera jefe del Estado hasta hace seis meses. Y suficientemente revelador resulta el telegrama que, para la elección, envió a* sus posibles votantes. «En memoria del Caudillo Franco —decía— me he presentado a la elección. Cumple en conciencia con tu deber. Gracias.»

El resultado de la elección es prueba contudente del buen sentido y de la conciencia, en los que se han apoyado, mayoritariamente, los miembros del Consejo Nacional.

No resulta grato pensar en que la elección hubiese arrojado un balance distinto. Afortunadamente, como decimos, se impuso el buen sentido, es decir, el sentido del futuro. Con la vista puesta adelanté, con todas las nostalgias, equivocadas o justificadas, a la espalda, los consejeros nacionales, el bloque más numeroso y representativo de este órgano en vías de transformación, han sabido eludir un planteamiento de sofisma historico.

 

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