El ministro de Justicia, en el club siglo XXI. 
 Ningún miembro del gobierno ha abjurado de nada     
 
 ABC.    25/05/1976.  Página: 1,7. Páginas: 2. Párrafos: 14. 

EL MINISTRO DE JUSTICIA, EN EL CLUB SIGLO XXI

"NINGIIN MIEMBRO DEL GOBIERNO HA ABJURADO DE NADA"

«Nadie tiene derecho para declarar unos principios legales con carácter de inamovílidad, como los del Movimiento»

«Ninguno de los miembros del Gobierno ha abjurado de nada ni tiene por qué hacerlo. El propio Franco definió como abierta la Constitución española y contiene la fórmula de su modificación: el referéndum, ya utilizado por el mismo Franco. Los miembros del Gobierno nos atenemos a la Cores-titucunt aún rigente con toda fidelidad.´»

Las palabras fueron pronunciadas ayer por el ministro de Justicia, señor Garrigues, en el almuerzo-coloquio que se celebró en el Club Siglo XXI.

D MONTEJURRA. — «El juez de Estella tiene instrucciones de investigar en profundidad, de llegar hasta el fondo.»

D CONCORDIA NACIONAL.—«La misión de este primer Gobierno de la Monarquía es la de fomentar la concordia nacional en torno al Rey.>

D RELACIÓN IGLESIA-ESTADO. «Hay que llegar a acuerdos Parciales en los que ambas partes no se reconozcan privilegios, sino que renuncien a ellos.»

G FUERZAS ARMADAS. — «EL empleo de. la, fuerza del Ejército sólo está legitimado en un, ataque armado, con violencia, a las instituciones.»

D REFORMA. — «En la transitoriedad entre una legalidad actual y otra en vías de formación, la tolerancia es aleo que no se puede evitar.»

D PARTIDOS POLÍTICOS. — «Yo no soy vai fanático de la democracia, pero creo que es la única fórmula compatible con la Monarquía.

O AMNISTÍA. — «Habrá amnistía general cuando el proceso de democratización Iniciado esté en su última fase.»

D FUGAS DE SEGOVIA. — «Loe terrorista* en prisión cuentan con una increíble ayuda exterior. En lo* últimos quince meses´se han contabilizado más de dos intento» Oe fuga por mes

Ei ministro puntualizó de esta manera la intervención del teniente general Gon-eález Vidaurreta —al final de la comida—, quien comentó las definiciones del diccionario sobre «jurar», «abjurar» y «perjurar», y puso ejemplo en las personas de Kuiz-Giméncz y Laín Entralgo.

«El único que puede romper —sígujó el señor González Vidanrreta— es el Rey, que puede abjurar tras recibir e] mandato de su pueblo, o los que no han jurado nada, o el Ejército. Se ha hablado de pacto. ¿Entre quién? ¿Entre doscientos cuatro reyecitos de taifas que aspiran a ser jefes de Gobierno y el Gobierno que no puede periurar?»

Y el ministro continuó de esta manera ¿u respuesta al teniente general:

«Fui director general en el Gobierno de li República, no pertenecí a partido político alguno, pero fui republicano tras el vacío que dejó la Monarquía de Alfonso XIII. Cuando el movimiento, en Madrid, actué en la Falange clandestina. Luego fui embajador de Franco, de lo que no he renegado ni renegaré.

Ahora estoy ligado a funciones de Gobierno, en la restauración de la Monarquía, con todas sus consecuencias.»

Recordó que .pudo haber cometido errores y los asumió, pero —dijo— «rechazo cualquier sospecha de haber abjurado de nada».

«Existen —siguió-^- unos Principios Fundamentales del Movimiento que son inmutables por su propia naturaleza. Pues bien: nadie tiene derecho a declarar unos principios legales con carácter de inamovilidad, como los del Movimiento, que, por otra parte, este Gobierno está escrupulosamente respetando-»

«Sólo Dios en el monte Sinaí pudo dictar unos principios inamovibles. Ningún hombre puede hacerlo, porque las leyes están hechas para los hombres y no al revés.»

«El actual respeto no quiere decir que las generaciones subsiguientes puedan hacer modificaciones. Nadie tiene derecho a condicionar el futuro de las generaciones humanas definitivamente.»

Y hubo una fuerte ovación para el ministro.

TRES HORAS DE DIALOGO.—A lo largo de tres horas, el ministro de Justicia, don Antonio Garrigues y Díaz Cañábate, respondió a las numerosas preguntas que los socios del Club Siglo XXI háírían preparado para el almuerzo-coloquio celebrado ayer a mediodía. Se subrayó la presencia del nuncio de Su Santidad, monseñor Dadaglio, y del cardenal arzobispo de Madrid-Alcalá y presidente de la Conferencia Episcopal Española, don Vicente Enrique y Tarancón.

El diálogo lo entabló el presidente del Club, señor Guerrero Burgos, ya desde el pescado. Y no se interrumpió hasta después de bien terminada la copa y el puro. Con lo que los periodistas nos quedamos a medio córner. Es una nueva fórmula ésta de escuchar respuestas políticas entre el tintineo de cuchillos y tenedores: se pierde menos´ el tiempo y lo agradece la línea corporal.

FIGURA DE UN MINISTRO. — Par» abrir boca al coloquio se planteó al ministro de Justicia la opinión que, según su juicio, tiene el pueblo del titular de una cartera ministerial. El señor Garrigues respondió:

«La figura de un ministro es como la tic una letra de cambio que tiene un vencimiento a plazo fijo: el que termina alrededor de las futuras elecciones. Entonces se verá si el ministro es renovado o ejecutado, siempre en el sentido del símil empleado, naturalmente.»

VITORIA Y MONTEJURRA.—Tras la entra dula cordial -r-ya con la carne servida,— empezaron a plantearse cuestiones esperadas. Por ejemplo: los sucesos de Vitoria y Montejurra, así como su investigación, responsabilidades e información al pueblo.

«Lo de Vitoria fue nn caso desafortunado qu» pertenece a las tensiones sociales que se viven. Lo de Montejurra fue un caso sorprendente, insólito y difícil de calificar. Su conocimiento ha pasado al área cíe la Justicia. El juez de Estella tiene instrucciones de investigar en profundidad. de llegar al fondo.

PACTO NACIONAL. — Hace unos días —se le dijo al ministro— el señor Aredlza erpuso aquí la tesis de un pacto nacional., ¿Coincide usted en esa idea y en la de la nacionalización fiel Poder?

 

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