Confiesa Henry Kissinger. 
 La transición española salió mejor de lo que esperaba     
 
 Diario 16.    23/04/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 16. 

Confiesa Henry Kissinger

«La transición española salió mejor de lo que esperaba»

Henry Kissinger, ex secretario americano de Estado en los Gobiernos de Nixon y Ford, reconoció ayer haber sido-pesimista sobre la posibilidad de transición pacífica a la democracia en España, advirtiehdo que un triunfo del Frente Polisario en el Sahara provocaría inestabilidad y turbulencias políticas en

Marruecos y en España, Se mostró poco propicio a que se realice la Conferencia de Cooperación y Seguridad de Madrid porque sería aprovechada por la U.R.S.S., dijo, para hacer creer que nada pasa y sigue la distensión, algo que oculta su ofensiva geopolítica de expansión, concluyó Kissinger.

Madrid - La transición a la democracia en España salió mejor de lo que esperaba hace cinco años, señaló ayer Henry Kissinger, en el transcurso de una mar atónica reunión organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección, que incluyó rueda de prensa, amenaza de bomba y conferencia-coloquio posterior.

El ex secretario de Estado de Nixon y Ford pasó revista en el salón de actos de La Unión y El Fénix, a la situación política y económica mundial, como también a algunos aspectos de la política española.

«Yo no aconsejé prohibir al PCE»

Kissinger advirtió que, «aunque ustedes no me crean, la Administración americana no aconsejó al Gobierno español mantener al PCE en la ilegalidad», pero puntualizó que era un convencido que el comunismo es incapaz de ser democrático.

«¿Cómo es posible?», preguntó, que «en un país tan individualista como Italia el Partido Comunista sea capaz de mantener la unanimidad. Ahí está el caso del PC francés que, hace tres años, deseoso de destruir a los socialistas, hizo todo lo posible para que la unión de izquierda no llegara al Gobierno».

El ex responsable de la política exterior americana reconoció que, en 1975, era un tanto pesimista sobre la posibilidad de que la transición española se desarrollara pacíficamente, manifestando su sorpresa y agrado «porque las cosas hayan ocurrido del modo que sucedieron».

El Polisario, peligro para España

«Tengo criterios muy simples para ubicarme en política exterior. En primer lugar, trato de ayudar a mis amigos en dificultades por los ataques de mis enemigos. Pero si no sé quién es mi amigo, trato de averiguar de dónde obtiene las armas cada bando en pugna», aconsejó Kissinger.

En el caso del Sahara occidental, precisó: «Sabemos quién es nuestro amigo: Marruecos. Nos ayudó al intervenir militarmente en el Zaire. Y, además, sabemos de dónde obtiene las armar el Frente Polisario.»

Añadió que «yo no soy un experto en historia sahariana, pero por lo poco que sé, nunca hubo una identidad nacional sahariana y el movimiento nacionalista es un resultado de la presencia colonial».

«Claro está que hay que buscar ,una solución negociada en el Sahara. Pero antes de comenzar a negociar, hay que saber cuál es la solución que quiero», puntualizó Kissinger, anticipando que hay que evitar ,st^iiBá»fe¡4*M?B4í«arí0, «porque si éste tiene éxito habrá turbulencias en Marruecos, y si esto ocurre, España atravesará también por turbulencias e inestabilidad política, al igual que otros países del área».

Poco propicio a la Conferencia de Madrid

Elípticamente, Kissinger hizo conocer su disgusto con la idea de que la Conferencía de Cooperación y de Seguridad Europea que se realizará en Madrid, en noviembre, se lleve a cabo en la fecha prevista.

«Cuando yo me hice cargo de la Secretaría de Estado, hacía pocos meses que los soviéticos habían ocupado Checoslovaquia», recor do Kissinger. «Nuestros aliados, muchos dirigentes americanos, la oposición política, nos decían-que hay que negociar, pero nadie decía sobre qué temas concretos.»

Los resultados están a la vista, añadió Kissinger. «Los rusos han invadido Afganistán y nuevamente se nos dice que hay que negociar sin indicar sobre qué. Los soviéticos buscan de sentarse en una mesa de negociaciones para dar la impresión que todo marcha bien y proseguir su ofensiva geopolítica de expansión.»

Sin teoría económica

Aclaró el ex secretario de Estado que era partidario de seguir manteniendo contactos diplomáticos con la U.R.S.S., pero para comenzar a negociar había que dejar en claro a la Unión Soviética que primero debe interrumpir su ofensiva que ejemplificó en la presencia de tropas del bloque soviético «en casi toda África y parte de Asia».

Kissinger confesó que Occidente «carece de toda teoría económica para hacer frente a la inflación y la recesión conjuntas, mientras que las teorías dedicadas a reducir la inflación se han mostrado bastante incapaces cuando la subida de precios se vuelve crónica».

La incapacidad occidental la extendió el ex secretario de Estado a «la falta de una comprensión común sobre nuestras tareas defensivas entre los aliados, a la falta de homogeneidad». Anticipó que, si tras la muerte de Tito, los rusos entran en Yugoslavia, Occidente debe actuar de manera diferente que en el caso afgano. «Si esto no sucede, si Occidente se muestra nuevamente incapaz de prevenir la expansión soviética fuera de sus áreas de influencia, será el colapso de toda la alianza occidental, de la OTAN.»

 

< Volver