Autor: Sahagún, Felipe. 
 Según el Washington Post. 
 Todavía es muy frágil la democracia española     
 
 Informaciones.    26/06/1978.  Páginas: 1. Párrafos: 14. 

SEGÚN EL «WASHINGTON POST»

Todavía es muy frágil la democracia española

Por Felipe SAHAGUN NUEVA YORK, 2&

UN año después de sus primeras elecciones parlamentarias libres en cuarenta años, España disfruta de una de las democracias más vigorosas del mundo, con todos los partidos tradicionales europeos y una Frenas libre que ha florecido como las setas después de la lluvia, pero cada día es más fuerte la sensación de que la suave transición de la dictadura * la, democracia, además de milagrosa, es extremadamente frágil», dice el ((Washington Post» de ayer en crónica de su corresponsal en Madrid.

El diario norteamericano atribuye esa fragilidad a siete causas fundamentales:

# Una desilusión cada día mayor con la democracia por no haber resuelto de la noche a la mañana todos los problemas del país.

El auge del Partido Comunista en los últimos meses después de haber obtenido sólo un 9 por 100 de los votos en las elecciones del año pasado, cifra considerada generalmente demasiado baja.

El resurgimiento del fascismo.

La falta de cohesión en los dos partidos dominantes. «El Partido Socialista y el partido del Centro son jóvenes, inexpertos y carecen de estructura,»

Una economía que está teniendo graves problemas para pasar del control estatal a una situación de libertad.

La insistencia de las regiones tradicionales, encabezadas por Cataluña y el País Vasco, en una autonomía que la derecha política sospecha se trate sólo de un primer paso hacia el desmembramiento del país.

Los dirigentes políticos están creando una política de consenso que no es natural en el temperamento político español. ((La crítica más persistente al presidente Adolfo Suárez, crítica que han hecho en privado algunos de sus ministros, es de "pragmático", a quien no se puede clasificar en la derecha ni en la izquierda».

Como prueba del auge comunista, cita las elecciones recientes en Asturias. Como indicación del resurgimiento del fascismo, describe la sede central de Fuerza Nueva, con ((jóvenes guardaespaldas, serenos pero alerta, con la camisa azul oscuro del partido, •boinas rojas dobladas sobre sus hombros y grandes crucifijos colgados de sus cuellos», y la rápida subida de la circulación de «El Alcázar».

Como ejemplo del problema económico, cita el 6 por 100 de crecimiento en la producción industrial entre 1965 y 1975, y el 1,7 por 100 de crecimiento en el último año. Describe la nueva Constitución como «una posible bomba de relojería». «En nombre del consenso —añade— contiene tales anomalías como artículos, en que se defiende al mismo tiempo el socialismo y una economía de mercado libre.»

Recoge una declaración del dirigente socialista Tierno Calvan, en que dice que «la peculiar situación política española nos obliga a aceptar una Constitución que no se ajusta al carácter nacional. Intenta acomodar el pasado, el presente y el futuro... El gran argumento para aceptarla es que, una vez adoptada, se reafirmara la democracia en España».

El señor Tierno Galván añade que «el nudo atado por Franco todavía no se ha cortado, sólo se ha aflojado», y predice que en el1 referéndum constitucional un 80 por 100 de los votantes aprobará la nueva Constitución.

El diario de Washington asegura que la política de consenso se basa no tanto en la disposición de todos a conseguir la reconciliación nacional como en el temor de las consecuencias del desacuerdo. Presenta al Bey como la garantía del buen comportamiento de la izquierda y de la derecha.

 

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