Autor: Fajardo, José. 
 El presidente del Gobierno, según el gobernador paulista. 
 Una revelación de nuestro tiempo     
 
 Diario 16.    09/08/1979.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

El presidente del Gobierno, según el gobernador paulista

Una revelación de nuestro tiempo

José Fajardo SAO PAULO, 9 (Corresponsal Q.1.6).- El presidente Adolfo Suárez se reunió ayer con la colonia española de Sao Paulo en un emotivo acto celebrado en el gimnasio de la Universidad, durante el cual llegó a vestir la camisa número diez del Corinthians, la misma que durante años perteneció a Rivelino. Antes, Suárez sostuvo conversaciones con empresarios paulistas y españoles aqui radicados y asistió al cierre de un simposio sobre emigración celebrado en el colegio hispano-brasileño Miguel de Cervantes y después programó reuniones con personajes de la oposición, como el cardenal Paulo Evaristo Arns.

Durante el almuerzo que le ofreció, el gobernador paulista Paulo Salim Maluf calificó al presidente Suárez de «una de las mayores revelaciones de hombre de Estado de nuestro tiempo», porque «se impuso en su país, Europa y el mundo como uno1 de los más brillantes, más firmes y más hábiles políticos», por lo que «merece el respeto y aplauso de todos aquellos que admiran y aman a España, como fuerza de latinidad y civilización cristiana». Adolfo Suárez, a su vez, resaltó la afinidad política con el gobernador Maluf y traspasó sus elogios al Rey don Juan Carlos y a ios partidos políticos españoles, porque con sensato proceder hicieron posible la feliz culminación del proceso democrático.

Peticiones de los españoles

Al visitar et colegio hispano-brasileño Miguel de Cervantes, el presidente recibió un retrato suyo pintado por José Figuerola, un artista catalán que lleva 23 años en Brasil. Después asistió a la clausura de un coloquio de los emigrantes españoles, recibiendo un memorial de reivindicaciones, entre ellas la denuncia de las trabas brasileñas: la petición de que se les reconozca, a efectos de retiro, los años que no pudieron pagar a la seguridad social varios trabajadores represaliados durante el régimen de Franco, y la solicitud de que se construya un asilo para acoger a los ancianos españoles que llegan al ocaso de sus vidas sotos y sin recursos y lejos de la patria. A la salida un manifestante solitario sostenía una pancarta: «Presidente, Cebreros y Avila te saludan».

A continuación el presidente del Gobierno se trasladó al gimnasio de la Universidad de Sao Paulo, donde fue homenajeado por toda la colonia española, que desfiló con trajes típicos representando a taf diversas entidades de la capital y el interior del Estado.

La camiseta de Rivelino

El momento de mayor colorido estuvo a cargo de la representación del equipo de fútbol local Corinthian, cuyos atletas juveniles desfilaron tras una gran pancarta que decía: «Atletas Corinthians, saudam el guapo Adolfo Suárez», mientras el presidente del club, Vicente Mateus, y su esposa, la ex bailarina de flamenco Marlene, le entregaba una camisa número diez, famosa desde que la defendió el internacional Roberto Rivelino, que Suárez no dudó en vestir tras quitarse la chaqueta.

El siguiente acto programado era una reunión en la Cámara de Comercio Hispano-Brasileña, situado en una céntrica calle, pero fue suspendido porque numerosos estudiantes universitarios se habían reunido en las inmediaciones para vitorear a Suárez y la democracia española, en una clara crítica a la situación política brasileña. A esa reunión sólo asistió e! ministro de Industria y Comercio, Carlos Bustelo.

Mañana a primera hora, el presidente Suárez se trasladará a Quito para asistir a la toma de posesión del presidente Jaime Roídos Aguilera y para mantener importantes conversaciones con diversos jefes de Estado allí reunidos y líderes sandinistas. Lo que parece que no será posible es una programada entrevista con el presidente panameño Arístides Royo, que a última hora canceló su viaje por motivos de salud.

 

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