Autor: Apostua, Luis. 
   Nuestro milagro     
 
 Ya.    19/11/1976.  Página: 13. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

NUESTRO MILAGRO

ESPAS´A ha, cambiado de Régimen mediante una votación pacifica y ordenada en las Cortes. Rarísimas veces (te a* J«-dido escribir -una página asi en nuestra Historia, más fértil MI sangre que en pacto». Este voto de los procuradores, por un tanteo insospechadamente alto, clausura una primera etapa de la legalidad constitucional basada en una autocracia personal, e«avoca al pueblo soberano a las urna» electorales, abre la puerta de la legalidad a la izquierda española y marca el comienza de un período constituyente. En mucha medida ha sido escrito va capitulo inédito en los tratados políticos, el de cambiar pacíficamente de la dictadura a la democracia, desmintiendo laa predicciones catastroflsta*.

El hecho, verdadero "milagro español", ha sido realizado por un gobierno recientemente calificado de "primera comunión". Enfrente han estado todos los viejos santones qué, hasta el último momento, se han negado a rendirse a la evidencia.

EL éxito, en última Instancia, ha dependido de un laborioso arreglo, medido al milímetro, entre el Gobierno y Alian/8 Popular. En tina primera fase de la sesión vimos r-laro que ^1 "bunker" estaba derrotado; las posiciones nostálgicas han tenido un total de cincuenta y nueve votos y trece ruborizantes abstenciones.

La segunda fase ha sido hecha en despachos y pasillos ,,v ha consistido, por parte det Gobierno, en defender el criterio de h» proporcionalidad como base de la ley electoral; ¡ior parte de Alianza Popular y otros grupos, la de obtener una serie de seguridades especificas sobre "los factores de corrección" que eviten desviaciones del sistema y produzcan la ingobernabilidad del Reino. El momento en que se suavizó la tensión tue cuando don Cruz Martínez Esteruelas hizo una matizada aceptación del sistema electora! proporcional. El momento en que ya se vio claro el final fue cuando el principa] ponente, don Fernando Suárez, explicó lo.s puntos concretos de esas correcciones; la Cámara aplaudió >´>m mucha tuerza. La batalla estulta paitada.

EL ecMitenido de ese arreglo, según puede deducirse en un primer análisis a vuela pinina consiste en lo siguiente:

a) Kl Gobierno saca adelante el fondo del asunto porque *» su fundamental argumento para la próviiDU negociación con «I "parlamento dp la calle", los políticos de la oposición democrática. Ha sido una victoria total y Alianza Popular compreridlfi que no podía llevar más allá su presión.

b) Porcentajes mínimos para acceder al Congreso, lo cual quiere decir que los "grupúsoulos", tan abundante» ahora, no tienen futuro si no se agrupan en formaciones importantes. P*-ro este tema, en el caso español, requiere «na (iosisideraciórt « nivel regional, no a nivel nacional. Es decir; la eliminación de un partido en función derUn porcentaje nacional perjudicaría gravemente a los partidos dé región; es preciso i|Ue esta corrección sea a su vez corregida por un criterio i´iie atienda ti hecho regional. Un ejemplo valdrá mejor. Supongamos una región con (los millones de votantes, que son el 9 por 100 del >e«n-so nacional. En esa región, un partido que obtenga un millón de votos queda por bajo del 5 por 100 nacional, pero tiene el 50 por 100 regional. Ks evidente que no se le puede dejar fuera.

e.) La provincia será la circunscripción electoral, ijtie significa la eliminación de "listas nacionales" y, a su voz, la eliminación de lo.s pequeños caciques comarcales/

d) Atribución de un mínimo de diputados a las provincia* «b»«p«M«MU«, £sfa» «w te nllnrmn»! fiimrrnjfm rt>-l üoríorno a los partidos de la derecha conservadora, povque siip-iiiie una gran prima para ellas. Otro ejemplo aclara la situación. Supongamos una provincia como Soria o Guadala.farar"que, con arreglo a la aritmética, sólo tendrían derecho a un diputado. Si se sube el mínimo de diputados a tres, quiere de«í"í que se lr> potencia con dos escaños que nunca hubiera obtenido. Dado que ¡a estructura conservadora es nías fuerte en las provincias ««tricólas que en las industriales, la derecha recibe así m»a importante prima en que. con menos votos, puede sacar más diputados. Esta regla tiene sentido positivo, porque impedirá que las grandes áreas industriales "aplasten", parlamentariamente hnliHmdo. a las más SjUhdesaiToJIaJas.

EN esto de la materia electoral hay ignorancias t¿m altas que han llesart" a la tribuna de las (lories. Por ejemplo, un ilustre escritor subió al podio para atacar con jer«iníno>i íieentn el sistema proporcional, al que acusaba de haber orodiu´ido el caos de la Segunda República. Falso dfi toda falseiVa´l. l.i\ Segunda República tuvo sistema mayoritario. ¿Cómo se puerie argumentar así?

Luis APOSTITA

 

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